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martes, 10 de enero de 2017

¡No me eche el polvo encima!

¡No me eche el polvo encima!

polvo encima
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Acababa de sentarme para tomar un descanso en el trabajo, cuando vi que había una mancha al lado de un cliente quien bebía su guarapo con parsimonia. Dicha mancha consistía en residuos de un pastel de pollo de un cliente anterior que había comido a toda prisa. El cliente actual parecía no haber reparado en la mancha, pues casi se sentó encima.

Me apresuré a levantarme, cogí un trapo y limpié con fuerza la mancha. Mis golpes de higiene debieron ser más vigorosos de lo que pretendí, pues el cliente se volteó para mirarme y espetó con voz ácida: “¡No me eche el polvo encima!”

En el exterior, sonreí y pedí disculpas. En el interior, me enojé. ¿Acaso no estaba limpiando para su comodidad? Éste y otros argumentos me los tragué hasta que el cliente se fue.

Eventualmente la rabia dio paso a la reflexión.

Me di cuenta que a ese cliente no le importaba realmente si le había caído polvo encima o no, lo único que quería era tener la razón. Es un mal común de la humanidad, buscar hallar sentirse bien consigo mismos en vez de hallar la verdad.

Pensé en desavenencias que tuve con clientes anteriores. Hubo uno que no se bajó de su camión, y cuando me subí a la puerta para entregarle su guarapo, quitó el freno de mano, haciéndome tambalear y derramar algo del jugo en el asiento del pasajero. El cliente me acusó de ser torpe y de haber actuado similar en ocasiones anteriores: era la primera vez que lo veía en el negocio, y la primera vez que me sucedía algo así.

Podría relatar muchos casos así, como el de la señora gorda que dejó caer a su hijo pequeño y en vez de admitir su responsabilidad hizo callar al lloroso niño obligando a éste a comer un pastel de pollo; o el señor que se enojó porque el café estaba tibio en vez de hirviendo.

Antes me quedaba atrapado en el enojo, pero hoy quiero trascender. Siempre habrá personas que busquen tratar mal a otras, con poca razón o incluso sin motivo alguno. ¿Quiero permitir que esos nocivos personajes me arruinen el día? Creo que la paz interior es uno de los bienes más preciosos que podemos poseer. No hay que permitir que los sociópatas ganen, no me parece justo.

Mi novia me hizo caer en cuenta hace poco que la ira no se me pasa tan pronto como yo quisiera. Pasó horas atrapado en una calma aparente, intranquilo. Reconocerlo es el primer paso. ¿Es inevitable que me de ira? ¿Llegará el día en que no me molesten las groserías ajenas? ¿O aprenderé a calmarme más rápido?

El desarrollo de la inteligencia emocional es un proceso lento.


Escrito entre el 5 de Enero y el 9 de Enero de 2017.

+Rhaidot

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