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domingo, 9 de septiembre de 2018

Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad Capítulo 71

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Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad


HPMOR portada china
HPMOR portada en China

Capítulo 71: Auto-Actualización, Parte 6


"Bueno," Daphne susurró, manteniendo su voz tan baja como podía, "al menos ahora ya no me siento como la única persona cuerda en Hogwarts."

"¿Porque ahora nos tienes a todas nosotras como amigas?" musitó Lavender Brown, quien caminaba de puntitas a su lado izquierdo.

"No creo que se refiera a eso," murmuró la General Granger desde el lado izquierdo de la propia Lavender.

Reptaron lenta y cuidadosamente a través de los corredores de Hogwarts, las ocho con los oídos atentos ante el menor sonido de Problemas, al igual que si se tratara de una batalla y estuvieran buscando soldados enemigos a los que emboscar; sólo que en este caso estaban buscando abusones a los que Derrotar y victimas para Rescatar en el lapso entre el final del desayuno y cuando Lavender y Parvati tenían que asistir a sus clases de Herbología.

Lavender había argumentado que si una niña de primer año podía derribar a tres abusones más grandes, entonces ocho niñas de primer año debían ser capaces de sobrepasar a veinticuatro abusones más grandes a causa de la Multiplicación.

Al juzgar por su balbuceo frenético y agitación de manos, la General Granger no había encontrado eso convincente.



Padma había permanecido en silencio por un tiempo durante la discusión resultante, y entonces señaló que incluso en Hogwarts, golpear niñas de primer año probablemente no sería bueno para tu reputación como abusón.

Parvati había enderezado esto, exclamando que eso significaba que ellas eran las únicas que podían hacer algo sobre el problema del acoso estudiantil en Hogwarts, lo que lo volvía verdadera y realmente heroico. Además toda la razón para que sus padres se hubieran mudado a Bretaña era que ellas dos pudieran atender la única escuela mágica con un índice de fatalidad de 0%, ¿y cuál era el punto si ellas no le sacaban ventaja e intentaban un par de cosas?

A lo cual la General Granger había respondido que Parvati no comprendía el punto de una seguridad perfecta para nada -

Lavender había dicho que si todas ellas eran realmente amigas y no las seguidoras de Hermione como pensaba el Profesor Quirrell, entonces deberían poder votar en cosas como esta.

Daphne había esperado que su voto sería el decisivo después de que Hermione y Susan y Hannah votaron que no. Y por lo tanto Daphne lo había considerado cuidadosamente tras haber pasado su primer flujo de entusiasmo. Ella era una Slytherin, después de todo, y eso significaba que era su responsabilidad mantener un ojo vigilante sobre sus propios intereses mientras todas ellas estuvieran corriendo por ahí intentando ayudar a las personas - su trabajo era descubrir cuán realmente peligroso era, y si valdría la pena para ellas, al igual que Madre lo habría hecho en su lugar. Siempre estar pendiente de tus amigas y de ti misma de ese modo, eso era lo que un Slytherin real debía hacer...

Hannah Abbott, la nerviosa pequeña niña de Hufflepuff, había pronunciado en una pequeña y temblorosa voz "Sí."

Y ahora Daphne y Susan y Hermione tenían que permanecer con las otras cinco, no les era posible dejar ir a las otras por su cuenta. Porque ningún Gryffindor podría vivir tranquilo de llegar a herir a la última niña sobreviviente de la familia Bones, y ningún Slytherin se atrevería a asaltar a la hija de la Más Noble y Antigua Casa de Greengrass. (Daphne lo esperaba así, al menos.) Y a la General Granger quien había iniciado todo el asunto... ni siquiera tenías que preguntar.

Los corredores de Hogwarts iban pasando para ellas uno tras otro, sus tensas manos nunca alejándose mucho de sus varitas, mientras que piedra y madera y Antorchas Siempre Ardientes pasaban por su visión y luego quedaban atrás. En algún punto escucharon pisadas y contuvieron su aliento, manos casi dejando caer sus varitas, pero no fue más que un solitario Ravenclaw mayor que las miró con curiosidad antes de husmear y bajar su cabeza hacia su libro mientras se iba caminando.

Las heroínas pasaron acechando solemnes paneles de roble tallados con frescos dorados, y llegaron a un camino sin salida en lugar de al baño de los niños, y dieron media vuelta, y deambularon de regreso a través de los solemnes paneles de roble tallados con frescos dorados, y luego voltearon a través de los polvorientos corredores de ladrillo combinados con cemento gastado, lo que las llevó más o menos a hacer un círculo, por lo que consultaron a un retrato y descendieron por un polvoriento corredor de ladrillos diferente, que las llevó a una breve elevación de escaleras de mármol que debiera haberlas puesto en el piso tres y medio de haber estado en cualquier lugar menos Hogwarts, y luego volvieron a la piedra pavimentada y embaldosada, y claraboyas que dejaban entrar retazos de luz solar aunque no estuvieran ni cerca del techo, y tras haber seguido el pasillo durante unas cuantas esquinas las llevó al baño de los niños, claramente marcado con una placa mostrando la silueta de una figura con túnica corriendo hacia un inodoro.

Las ocho se quedaron de pie ante la puerta cerrada y se la quedaron mirando fijamente con cierta cantidad de aprehensión.

"Estoy aburrida," declaró Lavender.

Padma extrajo un reloj de su túnica con teatralidad y lo observó. "Dieciséis minutos y treinta segundos," ella comentó. "Un nuevo récord para el periodo de atención más largo en Gryffindor."

"Yo tampoco creo que esto vaya a funcionar," comentó Susan. "Y soy una Hufflepuff."

"Sabes," Lavender dijo pensativamente, "Me pregunto si quizá lo que realmente hace a alguien un héroe, es que cuando intentas algo como esto, algo interesante de hecho suceda."

"Apuesto a que estás en lo correcto," agregó Tracey. "Apuesto que si tuviéramos a Harry Potter con nosotras, nos habríamos topado con tres abusones y un cuarto secreto lleno de tesoro durante los primeros cinco minutos. Apuesto a que todo lo que el General Caos tiene que hacer es ir al baño y él, como que, encuentra la Cámara de los Secretos de Slytherin o algo por el estilo -"

Daphne no pudo dejar pasar esta del todo. "Piensas que el Señor Slytherin hubiera puesto la Cámara de los Secretos en un baño -"

"A lo que me refiero," intervino Susan, cuando Tracey estaba abriendo su boca para replicar, "es que no tenemos una manera real de encontrar a ningún abusón. Lo que quiero decir, todo lo que ellos tienen que hacer es hallar a un Hufflepuff en algún lado, mientras que nosotras tenemos que cruzarnos con ellos exactamente en el momento justo, ¿lo ves? Lo que es un problema muy bueno porque si nosotras sí los llegáramos a encontrar todo lo que podríamos conseguir es ser aplastadas como insectos. ¿No podemos simplemente hacer el corredor prohibido del tercer piso como se supone que lo hagamos?"

Lavender resopló desdeñosamente. "¡No te conviertes en una heroína real nada más haciendo las cosas prohibidas que el Director te dice que no hagas!"

(La mente de Daphne procuró asimilar esta frase al tiempo que agradeció en silencio al Sombrero Seleccionador por no ponerla cerca de Gryffindor.)

"Ahora que lo pienso..." Parvati habló lentamente, "o sea, ¿cuáles son las probabilidades de que Harry Potter se hubiera topado con cinco abusones en su primera mañana de escuela? Él debió tener alguna manera de encontrarlos."

Resulta que Daphne estaba de pie de tal forma que al mirar a Parvati también podía observar a Hermione, por lo que notó que la expresión de la chica de Ravenclaw cambió - y entonces se dio cuenta que la General Rayo de Sol también había hallado algunos abusones recientemente -

"¡Oh!" exclamó Padma en tono de repentina iluminación. "¡Por supuesto! ¡Se lo informó el fantasma de Salazar Slytherin!"

"¿Qué?" inquirió Daphne al mismo tiempo que varias de ellas.

"Ese fue el fantasma que me asustó, estoy bastante segura," Padma explicó. "O sea únicamente lo descubrí tiempo después, pero... sí. Al fantasma de Salazar Slytherin no le gusta cuando los Slytherins abusan de la gente, cree que avergüenza su nombre, y el fantasma sigue poseyendo las claves de la seguridad dentro de Hogwarts por lo que conoce todo lo que sucede, apuesto que sí."

La boca de Daphne se quedó colgando; y vio que Hannah había puesto una mano sobre su frente y se estaba apoyando contra las paredes de piedra, mientras que los ojos de Tracey resplandecían como pequeñas estrellas marrones.

¿El fantasma de Salazar Slytherin?

¿Se había aliado con Harry Potter?

¿Y había enviado a Hermione Granger para detener al grupo de Derrick?

Ella habría pagado cien Galones para estar allí cuando Draco Malfoy se enterara de esto.
Aunque considerando cuán rápido los rumores se podían esparcir a través de Hogwarts, ahora que Padma había abierto la boca, Millicent probablemente se lo había contado a él treinta minutos antes...

De hecho... ahora que Daphne pensaba al respecto...

"Entonces," inquirió Parvati. "¿Tenemos que preguntarle al Niño-Que-Vivió dónde hallar el fantasma de Salazar Slytherin? Vaya, supongo que si estoy pronunciando cosas así en voz alta, de hecho podría estar convirtiéndome en una heroína -"

"¡Sí!" exclamó Lavender. "¡Tenemos que preguntarle al Niño-Que-Vivió dónde hallar el fantasma de Salazar Slytherin!"

"Tenemos que preguntar... al Niño-Que-Vivió... dónde hallar el fantasma de Salazar Slytherin..." repitió Hannah con voz nerviosa, como si se estuviera forzando a sí misma a decirlo.

"Y si eso no funciona," gritó Tracey, "vamos a paralizar a Harry Potter, ¡amarrarlo y traerlo con nosotras!"

...

Fue muy diciente, Hermione Granger pensó, y fue algo bastante triste - mientras ellas ocho iban de regreso a través del laberinto de los retorcidos pasillos que era Hogwarts, extinguido su tiempo antes de la siguiente clase sin haber encontrado ningún abusón - que ella genuinamente no sabía si Harry Potter había sido guiado por el fantasma de Salazar Slytherin o un fénix o qué. Y lo que fuera que Harry hubiera hecho, ella esperaba que no funcionara para ellas. Y más que eso ella esperaba que las otras no hiciera votación sobre la idea de Tracey de paralizar a Harry Potter y cargar su cuerpo inconsciente por ahí para atraer las Aventuras. No era posible que eso sirviera en la vida real, o, si servía, ella iba a renunciar.

Hermione miró de bruja en bruja, Tracey charlando con Lavender, y las otras haciendo comentarios ocasionales; y su mirada se quedó atrapada en una chica que era sumisa y silenciosa, la única persona cuyos pensamientos ella no podía adivinar ahora mismo.

"¿Hannah?" inquirió a la chica que estaba caminando a su lado. Hermione procuró hacer su voz tan gentil como pudo. "No tienes que responder, ¿pero está bien si te pregunto por qué votaste sí en cuanto a luchar contra los abusones?"

Hermione había pensado que su voz era suave, sin embargo todas dejaron de caminar, y Lavender y Tracey detuvieron su conversación y se las quedaron observando.

Las mejillas de Hannah ya se ponían rojas, y justo cuando Hannah estaba abriendo su boca -

"Es porque ella tiene más coraje del que crees, obviamente," opinó Lavender.

Hannah hizo una pausa con la boca abierta.

Cerró su boca.

Tragó saliva, fuerte y visiblemente, mientras que sus mejillas se iban enrojeciendo aún más.

Entonces Hannah respiró profundamente, y dijo, con diminuta voz, "Hay un chico que me gusta."

La chica de Hufflepuff se tambaleó en cuanto lo dejó salir, y su cabeza giró hacia todos lados nerviosamente para contemplar a todas las que la estaban mirando a ella, mientras que la pausa y el silencio se alargaban.

"Pues, ¿bueno?" Susan comentó eventualmente.

"Yo tengo cinco chicos que me gustan," reveló Lavender.

"Padma y yo sabemos que nos van a terminar gustando los mismos chicos," explicó Parvati, "por lo que hacemos una lista y lanzamos un Knut para ver quién elige primero."

"Yo sé con quién estoy yo destinada a casarme," declaró Tracey. "no me importa lo que el mundo diga, ¡él está destinado a ser mio!"

Esto hizo que las demás chicas se pusieran a mirar a Hermione con expectación, cuyo cerebro se había adelantado y desechado la última afirmación de Tracey por entero para así enfocarse solamente en la primera cosas que Hannah había dicho.

"Pues," dijo Hermione. Cuidadosamente continuó manteniendo su voz gentil. "Hannah, ¿la razón por la que te uniste a la Sociedad para la Promoción de la Igualdad Heróica para las Brujas es que hay un chico que podría gustar más de ti si te conviertes en una heroína?"

La chica de Hufflepuff asintió otra vez, sus mejillas enrojecieron incluso más mientras bajó la mirada y contempló fijamente su propio reflejo en sus pulidos zapatos negros.

"A ella le gusta Neville Longbottom, en realidad," Daphne dijo. La Slytherin soltó un suspiro de lamentación. "E infortunadamente para ella, él se va a casar con alguien más. Es muy trágico."

Esto produjo un agudo chillido de parte de Hannah sin que dejara de mirar hacia sus pies.

"¿Espera qué?" intervino Lavender. "¿Neville se va a casar con alguien más? ¿Cómo sabes sobre esto? ¿Quién?"

Daphne nada más negó con la cabeza tristemente con expresión decaída.

"Disculpen," protestó Hermione, y prosiguió cuando las otras la miraron de nuevo, "Ah..." mientras intentó organizar sus pensamientos. "O sea, pues... Hannah... intentar convertirse en un héroe para que un chico guste de ti no es muy feminista."

"Se pronuncia femenina en realidad," corrigió Padma.

"¿Y por qué estás llamando a Hannah no-femenina?" interrogó Susan. "No hay nada poco femenino con querer impresionar a un chico."

"Además," añadió Parvati, sonando confundida, "¿no es nuestro punto central que estamos intentando ser héroes aunque no sea muy femenino?"

La discusión resultante no sería recordada por Hermione Granger como uno de sus fogueos más exitosos en los reinos de la educación política. Intentó explicar, y luego tras el argumento resultante intentó explicar otra vez, mientras que las otras siete chicas la observaban con más y más escepticismo. Después Daphne declaró en el tono imperioso de la futura Señora Greengrass que si el asunto del feminismo significaba que a las chicas no se les permitía perseguir chicos en cualquier manera que les placiera, entonces el feminismo podía quedarse en las tierras Muggle donde pertenecía. Lavender sugirió que quizá el feminismo-brujil  podría decir que las brujas podían hacer cualquier cosa que quisieran hacer, lo que se oía más divertido que el feminismo. Y finalmente Padma cerró cualquier ruta de discusión al señalar cansinamente que no veía el punto en seguir argumentando, ya que la S.P.I.H.B. no era sobre nada que tuviera que ver con el feminismo para empezar, sino sobre más chicas convirtiéndose en heroínas.

Hermione se rindió en ese momento.

...

Cuando su sesión de Encantamiento de ese día terminó y los Ravenclaws de primer año empezaron a salir de clase arrastrando los pies, Hermione ya se estaba contrayendo de dolor. Ellas apenas y habían llegado a clase antes de la campanada de inicio, habían tenido que correr directo a sus pupitres y sentarse, por lo que no habían tenido tiempo para que la cosa horrible ocurriera todavía; pero eso significó que Hermione tuviera que quedar expectante del inminente desastre durante la clase entera.

Desde luego, después de que el Profesor Flitwick chillara su despedida y todos se levantaron de sus sillas, Harry empezó a caminar hacia ella; y por su parte Hermione empujó su libro dentro de su monedero de piel de moke y muy rápidamente caminó hacia la puerta y la abrió de par en par para adelantarse hacia el corredor, y por supuesto Harry la siguió con una expresión de sorpresa porque ellos tenían programada una sesión en la biblioteca -

"¿Hermione?" Harry preguntó mientras cerraba la puerta detrás de él. "¿Qué sucede?"

La puerta se abrió detrás de Harry apenas y un momento después de que la había cerrado, casi golpeando a Harry quien tuvo que hacerse a un lado, y Padma Patil salió del salón de clases con una mirada trémula de determinación sobre su cara.

"Disculpe, Sr. Potter," llegaron las horrendas palabras, la aguda voz de la joven chica resonando a través del corredor como las siniestras campanas del destino, "¿puedo pedir su ayuda con algo?"

Las cejas de Harry se levantaron, y él respondió, "La puede pedir, desde luego."

"¿Puede decirnos cómo hablar con el fantasma de Salazar Slytherin? Queremos que nos diga en dónde encontrar a los abusones, al igual que le informa a usted."

Hubo un poco de silencio en el corredor por fuera del salón de clases.

La puerta se abrió otra vez, y Su se asomó con una expresión inquisitiva -

"Bueno, tenemos que llegar a la biblioteca," Harry comentó muy casualmente, su rostro relajado, "¿te importaría seguirnos?" y empezó a caminar en la dirección que llevaba a la biblioteca en los días impares del mes, y Su hizo como que los iba a seguir pero la cara de Harry se giró hacia ella por un momento.

No fue hasta que Harry rodeó una esquina que extrajo su varita, pronunciando en precisa voz baja "Quietus" y luego encaró a Padma para añadir, "Una interesante suposición, Señorita Patil."

Padma se mostró harto presumida, "Yo debí haberlo descubierto antes, realmente. Había un siseo en la voz del fantasma, debí pensar en la lengua Parsel de inmediato, incluso antes de que él empezara a hablar sobre Godric Gryffindor."

La cara de Harry no cambió. "Puedo preguntar, Señorita Patil, si ha compartido este pensamiento con -"

"Ella lo reveló delante de todas en S.P.I.H.B.," Hermione declaró.

Los ojos de Harry tuvieron esa expresión que tenían cuando estaba calculando algo muy rápidamente, y luego dijo, "Hermione, cuál es la probabilidad de que -"

"Lo dijo en frente de Lavender y Tracey."

"Pues," titubeó Padma. "¿No debí hacer eso?"

...

"Espera aquí," gruñó el Sr. Goyle, y volteó por la esquina; y se produjo el sonido de él llamando al cuarto privado de Draco Malfoy.

El estómago de Tracey tembló un poco, y se recordó a sí misma de nuevo que ya que Padma había abierto la bocota alguien le iba a contar a Draco Malfoy tarde o temprano, y bien podía hacerlo ella, y no era como si le debiera algo a Harry Potter, y una Slytherin tenía que hacer lo que era necesario para alcanzar sus Ambiciones.

Había estado coleccionando Ambiciones desde que el Profesor Quirrell la había humillado, y hasta ahora había decidido que quería su propia escoba Nimbus 2000, volverse super famosa, casarse con Harry Potter, comer Ranas de Chocolate como desayuno todos los días, y derrotar al menos tres Señores Oscuros para mostrar al Profesor Quirrell quién era ordinario.

"El Sr. Malfoy la verá ahora," explicó la baja, amenazante voz del Sr. Goyle cuando regresó. "Y es mejor que estés segura de que él no va a pensar que estás desperdiciando su tiempo." El chico la oteó brevemente, y luego se hizo a un lado.

Tracey añadió poseer sus propios sirvientes a la lista de Ambiciones, y entró.

El cuarto privado de Malfoy se veía idéntico al de Daphne. Ella había estado esperando en secreto por candelabros de diamante o pinturas de bordes dorados en las paredes - nunca lo había pronunciado en frente de Daphne, pero la Casa de Malfoy estaba un paso más adelante de Greengrass. Sin embargo no era más que un pequeño dormitorio igual que el de Daphne, y la única diferencia era que las cosas de Malfoy estaban decoradas con serpientes de plata en vez de plantas de esmeralda.

Mientras ella cruzaba a través de la puerta, Draco Malfoy - quien estaba perfectamente acicalado incluso dentro de su propio dormitorio - se levantó de su silla de escritorio para recibirla con una amistosa reverencia, llevando una encantadora sonrisa como si ella fuera alguien que importara, lo que hizo que Tracey se pusiera tan frustrada que olvidó todo lo que había ensayado dentro de su cabeza y nada más espetó, "¡tengo algo para contarte!"

"Sí, Gregory me avisó de eso," Draco Malfoy comentó con suavidad. "Por favor, Señorita Davis, tome asiento." Con un gestó la dirigió a su propia silla de escritorio, mientras que él se sentó sobre su cama.

Sintió como que la cabeza le daba vueltas al sentarse cuidadosamente sobre la propia silla de Malfoy,  sus dedos jugando sin pensar con la forma en que su túnica le caía sobre las rodillas, intentando hacer que se viera tan elegante y desarrugada como la de Draco Malfoy -

"Entonces, Señorita Davis," habló Draco Malfoy. "¿Qué quería contarme?"

Tracey dudó, y cuando el rostro de Malfoy empezó a verse un poco impaciente, simplemente lo tartamudeó todo, todo lo que Padma había explicado sobre el fantasma de Salazar Slytherin enviando a Harry Potter a detener los abusones y también que Daphne había implicado que Hermione Granger estaba dentro del asunto -

La expresión de Draco Malfoy no cambió ni un poco mientras ella habló, ni siquiera en lo más mínimo, y eso le provocó una honda sacudida al estómago de Tracey.

"¡Usted no me creyó!" ella protestó.

Hubo una ligera pausa.

"Bueno," declaró Draco Malfoy, con una sonrisa que no era tan encantadora como la última, "Yo creo que eso fue lo que dijeron Padma y Daphne, así que gracias de todos modos, Señorita Davis." El chico se levantó de su cama donde había estado sentado, y Tracey, sin tan siquiera pensarlo, se levantó de la silla.

Mientras la escoltaba hacia la puerta, justo cuando él estaba a punto de girar la perilla de la puerta, se le ocurrió a Tracey que - "Usted no me preguntó qué deseaba yo por la información," ella dijo.

Draco Malfoy le otorgó algún tipo de mirada, ella no supo del todo qué podía significar, y él no comentó nada.

"Bueno, como sea," Tracey explicó, haciendo un cambio improvisado en sus Planes previos, "Yo no quiero nada por la información, nada más estaba siendo amigable."

Una breve expresión de sorpresa cruzó por la cara de Draco Malfoy nada más por un instante antes de que volviera a ser neutral de nuevo, "No es tan sencillo volverse amigo con un Malfoy, Señorita Davis."

Tracey sonrió, y habló con sinceridad. "Bueno, por eso seguiré siendo amigable, entonces," ella concluyó, y dejó el cuarto con pequeños saltos, sintiéndose como una Slytherin real quizá por primera vez en su vida, y acabando de decidir que Draco Malfoy también sería uno de sus esposos.

...

Tras irse la chica, Gregory entró, cerró la puerta otra vez y preguntó, "¿Se encuentra bien, Señor. Malfoy?"

Draco no dijo nada a su sirviente y amigo. Sus ojos fijos en ningún lugar, como si estuviera procurando ver a través de la pared de su cuarto, a través del lago de Hogwarts que rodeaba los calabozos de Slytherin, a través de la corteza de la Tierra y la atmósfera y el polvo interestelar de la Vía Láctea, dentro del totalmente hueco y oscuro vacío entre las galaxias que ningún mago ni científico había visto jamás.

"¿Sr. Malfoy?" Gregory insistió, empezando a sonar un poco preocupado.

"No puedo creer que haya creído cada palabra de eso," reconoció Draco.

...

Daphne completó su pulgada final de Transformación y pasó la mirada a través de la sala común de Slytherin, a donde Millicent Bulstrode seguía trabajando en su propia tarea. Era el momento de llegar a una Decisión.

Si S.P.I.H.B. iba a ir por ahí intentando detener a los abusones, a los abusones no les iba a gustar eso, eso era seguro. Y ellos intentarían hacer algo desagradable al respecto, lo que también era algo seguro. Por otro lado, si los abusones se ponían desagradables entonces Hermione le podía pedir ayuda a Harry Potter, o podían combinar sus puntos Quirrell acumulados y pedir un favor al Profesor de Defensa... No, lo que tenía a Daphne realmente preocupada era si este asunto las ponía en malos términos con el Profesor Snape. Tú nunca querrías acabar en el lado equivocado del Profesor Snape.

Pero desde el día en que ella había retado a Neville al Más Antiguo Duelo, se había dado cuenta de que las personas la veían diferente. Incluso los Slytherins que se habían burlado de ella la estaban mirando diferente. Daphne se estaba haciendo consciente de que ser la hija de la Más Antigua y Noble Casa de Greengrass traía mucho más respecto si eras una bella heroína, y no simplemente una linda chica noble. Era la diferencia entre que tu papel fuera interpretado por la actriz principal o que lo hiciera una extra de dos Galeones con una risa estridente.

Combatir abusones podría no ser la mejor manera de volverse una heroína. Sin embargo Padre le había contado una vez que el problema con dejar pasar las oportunidades era que se volvía un habito constante. Si te decías a ti mismo que estabas esperando por una mejor oportunidad, la próxima vez probablemente te ibas a repetir lo mismo. Padre había aseverado que la mayoría de personas pasaban sus vidas enteras esperando por una oportunidad que fuera lo suficientemente buena, y entonces morían. Padre había afirmado que mientras aprovechar las oportunidades significaba que todo tipo de cosas saldrían mal, no era tan malo como ser un zoquete sin esperanza. Padre había dicho que después de obtener el hábito de aprovechar las oportunidades, entonces era tiempo de empezar a ser selectivo al respecto.

Por otro lado, Madre le había advertido que no siguiera al pie de la letra los consejos de Padre, y ordenó a Daphne que no preguntara sobre el sexto año de Padre en Hogwarts al menos hasta que tuviera treinta años.

Pero al final de cuentas Padre había conseguido casarse con Madre y manipuló exitosamente su camino para formar parte de una Más Antigua Casa, eso era para tener en cuenta.

Millicent Bulstrode finalizó su tarea y empezó a guardar sus cosas.

Daphne se levantó de su escritorio, y caminó hacia ella.

Millicent sacó sus piernas de debajo de la mesa y se levantó, colgando su mochila sobre un hombro, luego miró a Daphne aproximándose, la expresión de la chica era de confusión.

"Oye, Millicent," Daphne saludó al acercarse, haciendo su voz baja y excitada, "¿adivina que descubrí el día de hoy?"

"¿El asunto sobre el fantasma de Salazar Slytherin ayudando a Granger?" preguntó Millicent. "Ya escuché sobre eso -"

"No," Daphne la interrumpió con un susurró, "esto es incluso mejor."

"¿De verdad?" Millicent inquirió, con una voz igualmente baja y excitada. "¿Qué sucede?"

Daphne miró alrededor de manera conspiratoria. "Ven a mi cuarto y te lo diré."

Fueron hacia las escaleras que llevaban hacia los niveles inferiores, los cuartos privados estaban incluso más abajo en el lago que los dormitorios de séptimo año...

Pronto Daphne estaba sentada en su cómoda silla de escritorio y Millicent había rebotado sobre el borde de su cama.

"Quietus," dijo Daphne, cuando ambas estuvieron sentadas; y luego en vez de guardarla dentro de su túnica, Daphne nada más dejó que la mano cayera naturalmente a su lado, aún sosteniendo la varita, por si las dudas.

"¡De acuerdo!" exhaló Millicent. "¿Qué es?"

"¿Sabes qué descubrí?" habló Daphne. "Descubrí cómo tú logras chismear tan rápido, porque sabes sobre las cosas antes de que de hecho ocurran."

Daphne había medio esperado que Millicent se pusiera pálida y se desmayara, y realmente no lo hizo, aunque la chica sí se tambaleó con fuerza antes de empezar a borbotear negativas.

"No te preocupes," declaró Daphne con su sonrisa más dulce, "No le contaré a nadie más que eres una vidente. O sea, somos amigas, ¿no es así?"

...

Rianne Felthorne, séptimo año de Slytherin, estaba trabajando diligentemente en otro ensayo de dos metros (estaba tomando todas las clases excepto Adivinación y Estudios Muggle y su año de E.X.T.A.S.I.S parecía consistir enteramente de tarea) cuando su Jefe de Casa llegó a su mesa con largas zancadas y ladró "¡Usted vendrá conmigo, Señorita Felthorne!" y se alejó caminando frenéticamente sin esperar a que ella terminara de guardar su pergamino y libro y pluma.

Cuando alcanzó al Profesor Snape, él la estaba esperando afuera del cuarto y mirándola fijamente con ojos medio cerrados que parecían demasiado intensos; y antes de que ella pudiera preguntar de qué se trataba él giró sin pronunciar palabra y se fue acechando a través de los corredores, por lo que ella tuvo que apresurarse para seguir su paso.

Su paseo los llevó hacia un pasaje de escaleras, y luego otro, más abajo de lo que ella había pensado era el nivel más bajo de los calabozos de Slytherin. Y los corredores empezaron a verse más viejos en su apariencia, la arquitectura regresando en el tiempo por siglos hasta ser piedra rugosa sostenida por mortero de aspecto crudo. Se empezó a cuestionar si el Profesor Snape la estaba llevando a los calabozos reales de los que había escuchado rumores, los verdaderos calabozos de Hogwarts que habían sido sellados para todos excepto el profesorado; y quizá el Profesor Snape sí le hacía cosas terribles allí abajo a las inocentes e indefensas jovencitas pero eso probablemente nada más eran ilusiones de parte suya.

Bajaron por otro tramo de escaleras, y llegaron a un cuarto que no era para nada un cuarto, excepto una caverna de roca vacía con una puerta solitaria, perforada por muchas aberturas oscuras e iluminada por una sola antorcha de estilo antiguo que se encendió en cuanto ellos entraron.

El Profesor Snape extrajo su varita, entonces, e inició la invocación de un Encantamiento tras otro, ella perdió la cuenta de cuántos; y cuando el Maestro de Pociones hubo terminado se volvió hacia ella, ajustó sus intensos ojos sobre ella, y habló con voz uniforme en vez de arrastrar las palabras como le era usual, "Usted no dirá nada a nadie sobre este asunto, Señorita Felthorne, ni ahora ni nunca. Si eso es aceptable para usted, asienta. De lo contrario, nos daremos la vuelta y nos iremos."

Ella asintió, asustada y con una extraña esperanza despertando en su corazón (bueno, no exactamente su corazón).

"La tarea que le daré es muy simple, Señorita Felthorne," explicó la voz sin tono del Profesor Snape, "y su pago extremadamente generoso de cincuenta Galeones es meramente para compensar que recibirá el Encantamiento de Memoria cuando todo termine."

Ella dejó escapar un suspiro involuntario. Aunque su familia podría ser rica tenían otras hijas y la mantenían amarrada de una correa muy firme y ciertamente era mucho dinero para ella.

Entonces sus oídos captaron las palabras Encantamiento de Memoria y por un momento se sintió ultrajada, no tenía sentido si ella no podía conservar los recuerdos, ¿qué tipo de chica pensaba el Profesor Snape que ella era?

"De seguro conoce," prosiguió Severus Snape, "¿a la Señorita Hermione Granger, la General Rayo de Sol?"

"¿Qué?" exclamó Rianne Felthorne con repentino horror y disgusto. "Ella está en su primer año! ¡Puaj!"

Capítulo 70             Capítulo 72


...

Nota del traductor


En primer lugar, sinceros agradecimientos a los Patreons que financiaron la traducción de este capítulo: Sergio Andres Rodriguez Vargas y Rocio Tou.

Además de tener acceso a los nuevos episodios con una semana de antelación, los Patrons de más alto nivel tienen acceso a mayores recompensas. Mientras más personas apoyen el Patreon, más tiempo podré dedicar a la traducción.

Sobre el presente capítulo, me encanta como a pesar de intentar ser racionales y deducir secretos, la mayoría llega a conclusiones incorrectas. Hallar la verdad nunca es tan fácil como parece.

El término moke siempre me deja pensando. Sé que significa mula, y es una referencia a como en los juegos de rol los personajes suelen poseer mulas para cargar sus armas y tesoros. Pero me parece mejor dejar esa palabra sin traducir, porque escribir piel de mula se me hace truculento, mientras que la palabra moke conlleva algo misterioso y mágico más propio del mundo de Harry Potter.

En estos momentos la vida real apesta bastante para mí. Estoy esperando que esta semana me realicen una operación que me dejará incapacitado durante varias semanas. El médico cirujano me aviso que es una de las operaciones más dolorosas, la enfermera que me tomó los signos vitales me miró con conmiseración, y el encargado en el hospital de realizar los trámites y papeleos necesarios me estrechó la mano. Las banderas rojas se siguen acumulando y mi único propósito es cumplir con la traducción de HPMOR a pesar del dolor que se me viene encima.

De hecho ya estado experimentando dolor, a causa de la dolencia que prefiero no se enteren cuál es, y pues he requerido determinación para seguir traduciendo. Es un 7-8 en la escala de dolor, y creo que lo que voy a experimentar durante la recuperación de la operación seguramente será mi 10 personal. No digo esto para que me compadezcan sino para dejar en claro que mi compromiso con el proyecto, en especial con los Patrons, es total.

Creo que eso es todo por ahora. Gracias por leer y por el interés en HPMOR. Que la racionalidad los acompañe.

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