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jueves, 24 de octubre de 2013

Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad Capítulo 15

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HARRY POTTER Y LOS MÉTODOS DE LA RACIONALIDAD

Capítulo 15
Escrupulosidad

Transformación libre incorrecta
"Incluso sin ningún sonido en la imagen en movimiento, se podía saber que la mujer con la piel horriblemente descolorida estaba gritando."

El amor como tú Rowling.

La golosina histórica de hoy: Los antiguos Hebreros consideraban que el limite de un día era el ocaso y no el amanecer, así que ellos decían "tarde y mañana" no "mañana y tarde". (Y como muchos lectores notaron, Judíos modernos halajá afirman lo mismo.) (1)

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"Estoy seguro de que encontraré el tiempo en alguna parte."

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"¡Frigideiro!"

Harry sumergió un dedo en el vaso de agua sobre su escritorio. Debería haber estado fría. Pero tibia estaba, y tibia había permanecido. De nuevo.

Harry se estaba sintiendo muy, muy estafado.

Había cientos de novelas fantásticas esparcidas a lo largo de la casa Verres. Harry había leído un buen número de ellas. Y estaba comenzando a parecer que él tenía un misterioso lado oscuro. Por lo que después de que el vaso de agua se rehusara a cooperar las primeras veces, Harry había echado un vistazo alrededor en la clase de Encantamientos para asegurarse que nadie estaba viendo, y tras respirar profundamente, se concentró, y se hizo enojar. Pensó sobre los Slytherins molestando a Neville, y el juego donde alguien te tumbaba los libros cada vez que intentabas recogerlos de nuevo. Pensó sobre lo que Draco Malfoy había dicho sobre la chica de diez años Lovegood y cómo operaba el Wizengamot realmente...

Y la furia había entrado en su sangre, había sostenido su varita en una mano que temblaba por el odio y pronunció con un tono helado "¡Frigideiro!" y absolutamente nada había pasado.

Harry había sido embaucado. Quería escribirle a alguien y exigir un reembolso para su lado oscuro el cual claramente debería otorgarle irresistible poder mágico pero había resultado ser defectuoso.


"¡Frigideiro!" pronunció Hermione desde el escritorio al lado suyo. Su agua era solido hielo y había cristales blancos formándose en el borde de su vaso. Ella parecía estar totalmente enfocada en su propio trabajo y para nada consciente de los otros estudiantes observándola con ojos llenos de odio, lo que podía ser (a) peligrosamente descuidado de su parte o (b) una actuación perfectamente comparable al nivel del más fino arte.

"¡Oh, muy bien, Señorita Granger!" chilló Filius Flitwick, su Profesor de Encantamientos y Jefe de Ravenclaw, un diminuto hombrecillo sin señas visibles de haber sido un campeón duelista en el pasado. "¡Excelente! ¡Estupendo!"

Harry había esperado ser, en el peor de los casos, segundo detrás de Hermione. Harry hubiera preferido que ella estuviera rivalizando con él, por supuesto, pero también lo hubiera aceptado del otro modo.

A partir del Lunes, Harry estaba llegando al último lugar de la clase, una posición por la cual estaba compitiendo amigablemente con todos los demás estudiantes criados por Muggle excepto Hermione. Quien estaba sola y sin rival en la cima, pobrecita.

El Profesor Flitwick estaba de pie sobre el escritorio de otro de los hijos de Muggle y ajustando tranquilamente el modo en que ella estaba sosteniendo su varita.

Harry miró a Hermione. Trago saliva. Era el rol evidente para ella por como se habían organizado las cosas... "¿Hermione?" Harry pidió tentativamente. "¿Tienes alguna idea de lo que yo podría estar haciendo mal?"

Los ojos de Hermione brillaron con una terrible luz de amabilidad y algo en la parte trasera del cerebro de Harry gritó en desesperada humillación.

Cinco minutos después, el agua de Harry parecía notablemente más fría que la temperatura del cuarto y Hermione le dio unas cuantas palmaditas verbales en la cabeza y le dijo que pronunciara con más cuidado la próxima vez y se fue a ayudar a alguien más.

El Profesor Flitwick le había dado un punto de Casa por haberlo ayudado.

Harry estaba apretando los dientes con tanta fuerza que su mandíbula le dolía y eso no le estaba ayudando con la pronunciación.

No me importa si se trata de competencia desleal. Sé exactamente que voy a estar haciendo con las dos horas extras de cada día. Voy a sentarme en mi baúl y a estudiar hasta que este al mismo nivel de Hermione Granger.

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"La Transfiguración es una de las más complejas y peligrosas magias que aprenderán aquí en Hogwarts," exclamó la Profesora McGonagall. No había rastro de frivolidad sobre el rostro de la estricta vieja bruja. "Cualquiera que haga tonterías en mi clase se ira y no regresará. Han sido advertidos."

Su varita salió y golpeó su escritorio, que sin problemas se reformó a si mismo en un cerdo. Un par de estudiantes hijos de Muggle exhalaron pequeños gritos. El cerdo miró alrededor y estornudo, aparentemente confuso, y luego volvió a ser un escritorio de nuevo.

La Profesora de Transfiguración echó un vistazo al salón de clases, y sus ojos se posaron en un estudiante.

"Sr. Potter," habló la Profesora McGonagall. "usted sólo recibió sus libros escolares hace unos días. ¿Ha comenzado a leer su texto de Transfiguración?"

"No, lo siento profesora," Harry respondió.

"No necesita disculparse, Sr. Potter, si se hubiera requerido que usted leyera por adelantado se le hubiera pedido así." Los dedos de McGonagall rasparon el escritorio en frente de ella. "Sr. Potter, ¿le importaría adivinar si este es un escritorio que yo Transformé en un cerdo, o comenzó como un cerdo y yo removí brevemente la Transformación? De haber leído el primer capítulo de su texto escolar, lo sabría."

Las cejas de Harry se fruncieron ligeramente. "Me imagino que sería más fácil comenzar con un cerdo, ya que si se hubiera iniciado como un escritorio, podría no saber cómo ponerse de pie."

La Profesora McGonagall meneó la cabeza. "No es culpa suya, señor Potter, pero la respuesta correcta es que en la Transformación no es importante adivinar. Las respuestas incorrectas se marcarán con extrema severidad, preguntas dejadas en blanco se marcará con gran indulgencia. Tienen que aprender a saber qué no saben. Si le hago cualquier pregunta, por obvia o elemental que sea, y la respuesta es "no estoy seguro", no voy a tomar ninguna represalia contra usted y cualquier persona que se ríe perderá puntos de Casa. ¿Me puede decir por qué existe esta regla, Sr. Potter?"

Porque un solo error en Transformación puede ser increíblemente peligroso. "No."

"Correcto. La Transformación es más peligrosa que la Aparición, que no se enseña hasta el sexto año. Infortunadamente, la Transformación debe ser aprendida y practicada a una edad temprana para maximizar su capacidad cuando adultos. Así que esta es una materia peligrosa, y ustedes deben estar muy asustados de cometer errores, porque ninguno de mis alumnos se ha lesionado nunca permanentemente y seré extremadamente severa si ustedes son la primera clase en echar a perder mi récord."

Varios estudiantes tragaron saliva.

La profesora McGonagall se levantó y se acercó a la pared detrás de su escritorio, que sostenía un tablero de madera blanca. "Hay muchas razones por las cuales la Transformación es peligrosa, pero una de las razones se destaca por encima del resto." Ella produjo un marcador aparentemente de la nada, y dibujó las letras en rojo brillante, que luego subrayó, con el mismo marcador, en azul:

¡LA TRANSFORMACIÓN NO ES PERMANENTE!

"¡La Transformación no es permanente!" reiteró la profesora McGonagall. "¡La Transformación no es permanente! ¡La Transformación no es permanente! Sr. Potter, supongamos que un estudiante Transforme un bloque de madera en una taza de agua, y usted se la tomé. ¿Qué se imagina que podría suceder cuando la Transformación desaparezca?" Se produjo una pausa. "Disculpe, no debería habérselo pedido a usted, Sr. Potter, me olvidé que usted está bendecido con una imaginación particularmente pesimista -"

"Estoy bien," la interrumpió Harry, tragando saliva. "Así que la primera respuesta es que no lo ," la profesora asintió con la cabeza, "pero me imagino que puede haber ... madera en el estómago, y en mi torrente sanguíneo, y si algo del agua que había absorbido llegara a mis tejidos corporales - sería pulpa de madera o madera sólida o..." La comprensión que Harry tenía de la magia le falló. No podía entender cómo la madera se convertía en agua en primer lugar, por lo que no podía entender lo que sucedería después de que las moléculas de agua fueran perturbadas por los movimientos térmicos normales y la magia se disipara y la transformación se invirtiera.

La cara de McGonagall estaba rígido. "Como el Sr. Potter ha razonado correctamente, él se pondría muy enfermo y requeriría ser llevado de inmediato mediante los polvos Flu al Hospital de San Mungo si va a tener alguna posibilidad de sobrevivir. Por favor abran sus libros de texto en la página 5."

Incluso sin ningún sonido en la imagen en movimiento, se podía saber que la mujer con la piel horriblemente descolorida estaba gritando.

"El criminal que originalmente Transformó el oro en vino y se lo dio a esta mujer para beber, 'en pago de la deuda", como él lo explicó, recibió una condena de diez años en Azkaban. Por favor continúen en la página 6. Eso es un Dementor. Ellos son los guardianes de Azkaban. Ellos chupan su magia, su vida, y los pensamientos felices que traten de tener. El retrato de la página 7 es el del criminal diez años más tarde, en su liberación. Ustedes notarán que está muerto - ¿sí , señor Potter?"

" Profesora," Harry preguntó, "si lo peor sucede en un caso así, ¿hay alguna manera de mantener la Transformación?"

"No," afirmó la profesora McGonagall secamente." Mantener una transformación es una sangría constante de la magia que es igual al tamaño del blanco destinado. Y usted tendría que re-contactar de nuevo el blanco pocas horas después, lo cual es, en un caso como éste, imposible. ¡Desastres como este son irrecuperables!"

La profesora McGonagall se inclinó hacia delante, con la cara muy dura. "A pesar de todo nunca, y bajo ninguna circunstancia Transformen cualquier cosa en un líquido o un gas. Ni el agua, ni el aire. Nada que sea como el agua, ni nada que sea como el aire. Aunque no se suponga que sea bebido. El líquido se evaporara, pequeños trozos y pedazos de ello llegaran hasta el aire. No van a transformar algo que vayan a quemar. ¡Hará humo y alguien podía respirar ese humo! Nunca transformaran algo que posiblemente podría ir de algún modo concebible dentro del cuerpo de cualquier persona por cualquier medio. No la comida. Nada que se parezca a la comida. Ni siquiera como una pequeña broma divertida donde pretendes revelar que se trata de un pastel de barro antes de que se lo coman. Nunca lo harán. Punto. Dentro de esta clase o fuera de ella o en cualquier parte. ¿Está bien claro para cada estudiante?"

" Sí," corearon Harry, Hermione, y algunos otros. El resto parecía estar mudo.

"¿Está bien claro para cada estudiante?"

"Sí," ellos dijeron o murmuraron o susurraron.

"Si rompen alguna de estas reglas ya no estudiaran Trasformación durante su estadía en Hogwarts. Repitan junto a mí. Nunca transformaré nada en algo líquido o gaseoso."

"Nunca transformaré nada en algo líquido o gaseoso," corearon los estudiantes de un modo desigual.

"¡De nuevo! ¡Más fuerte! Nunca transformaré nada en algo líquido o gaseoso."

"Nunca transformaré nada en algo líquido o gaseoso."

"Nunca Transformaré algo que parezca comida o cualquier cosa que vaya adentro de un cuerpo humano."

"Nunca Transformaré algo que vaya a ser quemado porque podría volverse humo."

"Ustedes nunca Transformaran algo que se vea como el dinero, incluyendo dinero Muggle," expresó la Profesora McGonagall. "Los duendes tienen formas de averiguar quien lo hizo. Como cuestión de ley reconocida, la nación duende está en estado de guerra permanente contra todos los falsificadores mágicos. Ellos no enviaran a los Aurores. Ellos enviaran a un ejercito."

"Nunca Transformaré nada que se vea como el dinero," repitieron los estudiantes.

"Y por sobre todas las cosas," reiteró la Profesora McGonagall, "no Transformaran a ningún ser viviente, especialmente ustedes mismos. Los podrá muy enfermos y posiblemente muertos, dependiendo de cómo se Transformen ustedes mismos y cuánto mantengan el cambio." La Profesora McGonagall hizo una pausa. "El Sr. Potter se encuentra apretando sus manos porque él ha visto la transformación de un Animago – específicamente, una humana transformándose en una gata y volver a su estado original. Pero la transformación de un Animago no es una Transformación libre."

La Profesora McGonagall tomó una pequeña pieza de madera de su bolsillo. Con un golpe de su varita se convirtió en una bola de cristal. Luego dijo "¡Crystferrium!" y la bola de vidrio se volvió una bola de acero. La golpeó con su varita una última vez y la bola de acero se convirtió en una pieza de madera una vez más. "Crystferrium transforma un sujeto de vidrio solido en un objetivo de tamaño similar cubierto de acero solido. No puede hacer lo inverso, ni puede transformar un escritorio en un cerdo. La forma más general de Transformación – Transformación libre, la cual estarán aprendiendo aquí – es capaz de transformar cualquier sujeto en cualquier objetivo, al menos mientras se tenga en cuenta la forma física. Por esta razón, la Transformación libre debe ser hecha sin palabras. Usar Encantamientos requeriría diferentes palabras para diferentes transformaciones entre sujeto y objetivo."

La Profesora McGonagall de dedicó a sus estudiantes una aguada mirada. "Algunos profesores comienzan a enseñar con Encantamientos de Transformación y luego siguen a Transformaciones libres. Sí, eso sería mucho más fácil al principio. Pero puede ajustarlos a una pobre base que desmejorara sus habilidades después. Aquí aprenderán Transformaciones libres desde el inicio, lo que requerirá que conjuren el hechizo sin palabras, al agarrar la forma del sujeto, la forma del objetivo, y la transformación dentro de su propia mente."

"Y para responder a la pregunta del Sr. Potter," continuó la Profesora McGonagall, "es la Transformación libre lo que nunca deben hacerle a ningún sujeto viviente. Hay Encantamientos y pociones que pueden de manera segura, revertir transformaciones en sujetos vivientes de modo limitado. Un Animago con una extremidad perdida aún tendrá esa parte perdida tras transformarse, por ejemplo. La Transformación libre no es segura. Su cuerpo cambiara mientras este transformado - respiración, por ejemplo, resulta en una pérdida constante de material corporal del aire circundante. Cuando la Transformación desaparece y tu cuerpo intenta revertirse a su forma original, no será capaz de hacerlo así. Si presionas tu varita hacia tu cuerpo y te imaginas a ti mismo con el cabello dorado, después de eso tu cabello se caerá. Si te visualizas a ti mismo como alguien con una piel más clara, estarán pasando una larga estadía en San Mungo. Y si se transforman a ustedes mismos en la forma de un cuerpo adulto, entonces, cuando la Transformación termine, ustedes morirán."

Eso explicaba por qué había visto cosas tales como chicos gordos, o chicas menos que perfectamente bellas. O personas ancianas, para empezar. Eso no pasaría si pudieras solamente Transformarte a ti mismo cada mañana... Harry alzó su mano e intentó señalar a la Profesora McGonagall con sus ojos.

"¿, Sr. Potter?"

"Es posible Transformar a un sujeto vivo en un objetivo que es estático, como una moneda por ejemplo - no, discúlpeme, lo siento muchísimo, digamos mejor una bola de acero."

La Profesora McGonagall sacudió su cabeza. "Sr. Potter, incluso los objetos inanimados sufren cambios internos todo el tiempo. No habría cambios visibles en su cuerpo al terminar, y en el primer minuto, no notaria que algo vaya mal. Pero en una hora usted enfermaría, y en un día usted estaría muerte."

"Mmm, discúlpeme, así que de haber leído el primer capítulo podría haber adivinado que el escritorio era originalmente un escritorio y no un cerdo," Harry propuso, "pero únicamente si yo hubiera hecho además la asunción de que usted no quería matar al cerdo, eso podría haber parecido altamente probable pero -"

"Puedo predecir que calificar sus exámenes será una interminable fuente de deleite para mí, Sr. Potter. ¿Pero si usted tiene otras preguntas puedo por favor pedirle que espere hasta después de la clase?"

"No más preguntas, profesora."

"Ahora repitan después de mí," prosiguió la Profesora McGonagall. "Nunca intentaré Transformar ningún ser viviente, específicamente yo mismo, a menos que específicamente sea instruido para hacerlo usando un Encantamiento especializado o una poción."

"Si no estoy seguro de que la Transformación sea segura, no lo intentaré hasta que le haya preguntado a la Profesora McGonagall o al Profesor Flitwick o al Profesor Snape o al Director, quienes son las únicas autoridades reconocidas en Transformación dentro de Hogwarts. Preguntarle a otro estudiante no es aceptable, incluso si ellos cuentan que recuerdan haber hecho la misma pregunta."

"Incluso si el actual Profesor de Defensa en Hogwarts me dice que una Transformación es segura, e incluso si yo veo al Profesor de Defensa hacerlo y nada malo parece pasar, yo no lo intentaré."

"Tengo el absoluto derecho de excusarme a realizar cualquier Transformación sobre la cual me sienta ligeramente nervioso. Ya que ni siquiera el Director de Hogwarts puede algo diferente, yo ciertamente no aceptaré tal orden del Profesor de Defensa, incluso si el Profesor de Defensa me amenaza con restar cien puntos de Casa y hacer que me expulsen."

"Si rompo cualquiera de ests reglas ya no estudiaré más Transformación durante mi tiempo en Hogwarts."

"Repetiremos estas reglas al principio de cada clase durante el primer mes," señaló la Profesora McGonagall. "Y ahora, empezaremos con cerillas como sujetos y agujas como objetivos... guarden sus varitas, gracias, por 'empezar' quiero decir que empezaremos tomando apuntes."

Media hora antes del final de la clase, la Profesora McGonagall entregó los cerillos.

Al final de la clase Hermione tenía un cerrillo plateado y el resto de la clase, hijos de Muggle y otros, tenían exactamente lo mismo con lo que habían comenzado.

La Profesora McGonagall la recompensó con otro punto para Ravenclaw.

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Después de que se dio por terminada la clase de Transformación, Hermione se acercó al escritorio de Harry mientras Harry estaba guardando sus libros y su monedero.

"Sabes," Hermione habló con una inocente expresión sobre su rostro, "gané dos puntos para Ravenclaw el día de hoy."

"Así lo hiciste," Harry respondió en breve.

"Pero eso no fue tan buen como tus siete puntos," ella se lamentó. "Supongo que no soy tan inteligente como tú."

Harry terminó de alimentar su monedero con la tarea y se volteó a Hermione con sus ojos entrecerrados. En verdad se había olvidado de eso.

Ella sacudió sus pestañas hacia él. "Tenemos lecciones todos los días, sin embargo. Me pregunto cuánto te llevará encontrar más Hufflepuffs para rescatar? Hoy es Lunes. Por lo que tienes hasta el Jueves."

Los dos se quedaron contemplaron los ojos del otro, sin pestañear.

Harry habló primero. "Por supuesto te das cuenta de que esto significa la guerra."

"No sabía que estábamos en paz."

Todos los demás estudiantes estaban viéndolos con ojos fascinados. Todos los estudiantes, además, infortunadamente, la Profesora McGonagall.

"Oh, Sr. Potter," cantó la Profesora McGonagall desde el otro lado del cuarto, "Tengo buenas noticias para usted. Madam Pomfrey ha aprobado su sugerencia para prevenir que los instrumentos Spimster se rompan, y el plan es terminar el trabajo para el final de la siguiente semana. Yo pensaría que eso merece... digamos que unos diez puntos para Ravenclaw."

La cara de Hermione estaba boquiabierta por la traición y la sorpresa. Harry imaginó que su propia cara no se veía muy diferente.

"Profesora..." Harry siseó.

"Aquellos diez puntos son merecidos de manera incuestionable, Sr. Potter. No entregaría puntos de Casa llevada por un capricho. Para usted pudo haber sido una simple cuestión de ver algo frágil y sugerir un modo de protegerlo, pero los instrumentos Spimster son costosos, y el Director no estuvo complacido la última vez que uno se rompió." La Profesora McGonagall se veía pensativa. "Mmm, me preguntó si algún otro estudiante ha ganado diecisiete puntos de Casa en su primer día de clases. Tendré que revisarlo, pero sospecho que es algo sin antecedentes. ¿Quizá deberíamos tener un anuncio a la hora de la cena?"

"¡PROFESORA!" Harry chilló. "¡Esta es nuestra guerra! ¡Deje de entrometerse!"

"Ahora usted tiene hasta el Jueves de la siguiente semana, Sr. Potter. A menos que, por supuesto, usted se inmiscuya en alguna clase de travesura y pierda puntos de Casa antes de eso. Dirigirse un profesor irrespetuosamente, por ejemplo." La Profesora McGonagall puso un dedo sobre su mejilla y se vio reflexiva. "Espero que usted estará llegando a números negativos antes del final del Viernes."

La boca de Harry se cerró. Envió su mejor Mirada Letal hacia McGonagall pero pareció que ella únicamente lo encontró divertido.

"Sí, definitivamente un anuncio para la cena," La Profesora McGonagall reflexionó. "Pero no sería bueno ofender a los Slytherins, por lo que el anuncio debería ser breve. Sólo el número de puntos y la mención del hecho sin antecedentes... y si alguien llega hacia usted buscando ayuda con sus trabajos escolares y está decepcionado de que usted ni siquiera haya comenzado a leer los libros de texto, usted siempre puede mandarlos donde la Señorita Granger."

"¡Profesora!" exclamó Hermione con una voz muy aguda.

La Profesora McGonagall la ignoró. "Mmm, ¿me pregunto que tanto tiempo pasará antes de que la Señorita Granger haga algo que merezca un anuncio a la hora de la cena? Estaré ansiosa por verlo, sea lo que sea."

Harry y Hermione, por consenso mutuo tácito, dieron la vuelta y salieron del salón de clases. Fueron seguidos por una estela de hipnotizados Ravenclaws.

"Eh," Harry cuestionó. "¿Sigue en pie lo de después de la cena?"

"Por supuesto," contestó Hermione. "No quisiera que te quedes más atrasado en tus estudios."

"Por qué, gracias. Y déjame decirte que tan brillante como ya eres, no puede evitar preguntarme cómo serás una vez que tengas algún entrenamiento básico en racionalidad."

"¿Es realmente tan útil? No pareció ayudarte con Encantamientos o Transformación."

Hubo una pequeña pausa.

"Bueno, sólo recibí mis libros de texto hace cuatro días. Es por eso que tuve que ganarme esos diecisiete puntos de Casa sin usar mi varita."

"¿Hace cuatro días? Tal vez no pudiste leer ocho libros en cuatro días pero pudiste haber leído al menos uno. ¿Cuántos días te llevará terminarlos a ese ritmo? Tu sabes toda esa matemática, ¿así que puedes decirme cuanto es ocho, veces cuatro, dividido por cero?"

"Tengo clases ahora, que tú no tuviste, pero los fines de semana son libres, por lo que... el limite de ocho veces cuatro dividido por épsilon mientras épsilon se aproxima a cero positivo... 10:47AM del Domingo." (2)

"De hecho lo hice en tres días."

"2:47PM del Sábado será, entonces. Estoy seguro de que encontraré el tiempo en algún lado."

Y hubo tarde y hubo mañana, el primer día.




Capítulo 14             Capítulo 16
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Notas del traductor


(2) De Wikipedia: “En matemáticas, ε suele designar a pequeñas cantidades, o cantidades que tienden hacia cero, en particular en el estudio de los límites o de la continuidad.” Pueden leer más aquí


Estúpidas traducciones oficiales de Harry Potter al español... A vece usan Transfiguración (que es la más apropiada considerando el original) y otras Transformación (que parece una metida de pata que desde luego es la que más reconocemos los fans). Supongo que me quedaré con la última, para no tener que dar explicaciones después. Cielos, espero no sonar de tan mal genio en estas notas XD
Este capítulo me recordó una clase de educación sexual que me dieron en la universidad, la misma sensación de terror provocada por la irresponsabilidad desmedida X.X
Quiero aprovechar para darle un agradecimiento a Loquin, a quien he querido agradecerle sus comentarios desde hace varios capítulos pero se me ha olvidado por dejarlo para el final. ¡Gracias Loquin!
Y es muy probable que obtenga un trabajo en el transcurso del fin de semana, un trabajo de verdad de Lunes a Sábado, por lo cual creo que subiré el próximo capítulo dentro de dos semanas, y sería muy probable que ese se volviera el nuevo horario para los capítulos de HPMOR. Soldado avisado no muere en guerra ._.
Les agradezco mucho a todos quienes siguen la traducción, y espero que les gusté la ilustración de este capítulo hecha por mi novia Melissa. ¡Hasta pronto!

Visita HPMOR para encontrar todo sobre esta historia en inglés.
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