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domingo, 12 de julio de 2015

Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad Capítulo 44

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Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad


Capítulo 44

Humanismo, Parte 2

dementor cura
"Cura para la Exposición al Dementor." Imagen Original

"Fawkes," pidió Albus Dumbledore, su voz quebrándose, "dale ayuda, por favor -"

Una criatura brillante de rojo-dorado penetró en el campo de visión, con expresión curiosa; y empezó a canturrear.

Los chirridos sin sentido se resbalaron sobre el vacío, no había nada de lo que se pudiera agarrar.

"Eres ruidoso," dijo la voz, "deberías morir."

"Chocolate," Albus Dumbledore espetó, "necesitas chocolate, y a tus amigos – pero no me atrevo a llevarte de regreso -"

Entonces un cuervo reluciente llegó, y habló con la voz del Profesor Flitwick; allí Albus Dumbledore se quedó con la boca abierta por la repentina comprensión, y maldijo su propia estupidez en voz alta.

La cosa vacía se rió ante eso, porque había retenido la capacidad de divertirse.

Y un momento después todos desaparecieron con otro destello de fuego.

...

Nada más fue por un momento, pareció, entre que el cuervo de Flitwick voló a otro lado, y cuando Albus Dumbledore reapareció con otro crujido de fuego rojo y dorado con Harry en sus brazos; pero de algún modo en ese tiempo Hermione ya se las había arreglado para llenar sus manos con chocolate.

Antes de que Hermione hubiera llegado allí, el chocolate había brincado desde la mesa directo hacia el interior de la boca de Harry, por ello una pequeña parte de su mente protestó señalando que era injusto, él había tenido la oportunidad de hacerlo por ella -

Harry escupió el chocolate.

"Váyanse," demandó una voz tan vacía que ni siquiera era fría.

...

Todo pareció congelarse, todos los que habían estado avanzando hacia Harry se detuvieron, todos los movimientos rotos por la conmoción de esa palabra muerta.

Entonces: "No," replicó Albus Dumbledore, "No lo haré," y el tiempo volvió a correr, cuando otra pieza de chocolate levitó de la mesa hasta llegar dentro de la boca de Harry.

Hermione estaba lo suficientemente cerca como para ver la expresión de Harry inundándose de más odio, mientras su boca masticaba con un mecánico, innatural ritmo.

La voz del Director era tan severa como el hierro. "Filius, llama a Minerva, avísale que tiene que venir de inmediato."

El Profesor Flitwick le susurró a su cuervo de plata, y voló hacia el aire y desapareció.

Otra pieza de chocolate flotó dentro de la boca de Harry, y el mecánico masticar continuó.

Más estudiantes se fueron reuniendo alrededor del Director quien observaba a Harry con ojos endurecidos: Neville, Seamus, Dean, Lavender, Ernie, Terry, Anthony, ninguno se atrevió a aproximarse más cerca de lo que Hermione lo hizo.

"¿Qué podemos hacer?" inquirió Dean con voz temblorosa.

"Retrocedan y denle más espacio -" dijo la voz seca del Profesor Quirrell.

"¡No!" interrumpió el Director. "Déjenlo estar rodeado por sus amigos."

Harry tragó su chocolate, y pronunció con esa voz vacía, "Ellos son estúpidos. Deberían morirmmmppphhh" al tiempo que otro pedazo de chocolate entraba en su boca.

Hermione contempló las miradas de sorpresa que cruzó por sus caras.

"Él no siente eso, ¿o sí?" Seamus preguntó como si estuviera suplicando.

"No lo entiendes," Hermione intervino, su voz rompiéndose, "ese no es Harry -" y se calló antes de revelar algo más, pero ya había dicho demasiado.

Ella vio por la expresión en su rostro que Neville lo entendió, y también observó que los otros lo no hicieron. Si Harry realmente nunca hubiera pensado algo como eso, entonces haber sido expuesto a un Dementor por menos de un minuto no lo hubiera hecho decir eso. Eso es lo que estaban pensando.

Menos de un minuto de exposición a un Dementor no podía crear de la nada a una persona completamente nueva y malvada dentro de ti.

Mas si esa persona ya estaba allí -

¿Acaso el Director lo sabe?

Hermione levantó la vista hacia el Director, y encontró que Albus Dumbledore la estaba vigilando a ella, y que sus ojos azules se habían vuelto perforadores de repente -

Las palabras llegaron a su mente.

No hables de ello, le pidió a ella la voluntad de Dumbledore.

Usted sabe, pensó Hermione. Sobre su lado oscuro.

Lo sé. Sin embargo esto está incluso más allá de eso. La canción de Fawkes no lo puede alcanzar, allá donde está perdido.

Qué podemos nosotros -

Tengo un plan, envió el Director. Paciencia.

Algo sobre el tenor de ese pensamiento hizo que Hermione se pusiera nerviosa. ¿Qué clase de plan?

Es mejor que no lo sepas, envió el Director.

Ahora Hermione estaba poniéndose realmente nerviosa. Desconocía cuánto sabía el Director sobre el lado oscuro de Harry -

Un punto justo, envió el Director. Te lo voy a explicar; prepárate para no reaccionar. ¿Estás lista? Bien. Voy a pretender lanzar la Maldición Asesina sobre la Profesora McGonagall – ¡NO REACCIONES, Hermione!

Eso requirió trabajo. ¡El Director estaba loco de verdad! Eso no alejaría el lado oscuro de Harry, Harry perdería los estribos por completo, asesinaría al Director -

Pero eso no es oscuridad verdadera, envió Albus Dumbledore. Eso es una actitud protectora, eso es amor. Fawkes será capaz de llegar a él, entonces. Y cuando Harry vea que Minerva está viva después de todo, regresará a ser él mismo por entero.

El pensamiento se le ocurrió a Hermione -

Dudo que eso funcione, envió el Director, y podría no gustarte la forma en que él reaccione si lo intentas. Sin embargo puedes intentarlo si lo deseas.

¡Ella no lo había pensado seriamente! Era demasiado -

Entonces sus ojos se movieron, rompiendo el contacto visual con el Director, yendo hacia el chico contemplando su alrededor con vacíos, detestables ojos al tiempo que su boca seguía masticando y tragando una barra de chocolate tras otra sin efecto. Su corazón se comprimió, y en ese instante muchas cosas no parecieron importar, sólo que había una oportunidad.

...

Había una compulsión para masticar y tragar chocolate. La respuesta para la compulsión era asesinar.

Las personas se habían reunido a su alrededor y lo observaban. Eso era molesto. La respuesta para lo que era molesto era asesinar.

Otras personas estaban hablando a lo lejos. Eso era insolente. La respuesta para la insolencia era infligir dolor, mas teniendo en cuenta que ninguno de ellos era útil, asesinarlos sería más simple.

Matar a tantas personas sería difícil. Pero muchos de ellos no confiaban en Quirrell, quien era fuerte. Encontrar el disparador correcto causaría que todos se asesinaran entre ellos.

Entonces una persona penetró sobre su campo de visión e hizo algo totalmente extraño, algo que pertenecía a un modo de pensamiento alienígena, para lo cual únicamente había una sola respuesta guardada en cualquier lugar -

...

Ella oyó las respiraciones contenidas a su alrededor, y eso no importó, mantuvo el beso sobre esos labios untados de chocolate mientras las lágrimas inundaban sus propios ojos.

Y los brazos de Harry se levantaron y la empujaron, y sus labios gritaron, "¡Te dije, sin besos!"

...

"Creo que ya está bien," el Director opinó, mirando a donde Harry estaba llorando con grandes y miserables sollozos. "Excelentemente hecho, Señorita Granger. ¿Sabe, que ni siquiera yo hubiera esperado que eso funcionara en realidad?"


La canción del fénix no estaba dirigida para ella, Hermione era consciente, mas todavía la podía consolar, porque la necesitaba, porque su vida estaba acabada oficialmente.

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