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martes, 29 de abril de 2014

Los videojuegos y yo

Family Computer
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Mi primera consola fue un Famicom, la versión asiática del Nintendo Entertainment System (NES) de ocho bits. Venía con 32 juegos incorporados que podían utilizarse sin necesidad de cartucho. Entre ellos recuerdo con añoranza a Bomberman, Super Mario Bros, Dig Dug, Excitebike, Formation Z y Circus Charlie. Había un juego cuyo nombre no recuerdo y que debía traducirse a algo similar como pelea callejera, pero no se trataba del Street Fighter que todos conocemos y amamos; este juego trataba de dos tipos que partían lentamente desde los extremos opuestos del frente de una casa para liarse a puños en el centro de la pantalla, nada más se podían golpear en el estómago o en la cara y el objetivo era empujar a tu oponente por tres calles hasta tirarlo por el hueco de una alcantarilla destapada. Debo confesar que odiaba ese juego.

Mal perdedor
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Todo el mundo me vencía: mis primos, mis vecinos e incluso mis padres, una y otra vez. Lo que se ha vuelto irónico con los años porque ahora soy tan bueno con los videojuegos de pelea que ya nadie quiere jugar conmigo. O a lo mejor ese trauma de la niñez fue un catalizador para llegar a ser así de grandioso :D

El peor videojuego de todos los tiempos


Captain America and the Avengers SNES
Fuente. Nunca una portada fue más falsa

Hay muchos candidatos que consideré por sus grandes defectos. Sin embargo, mi ganador es el cartucho para Super Nintendo Captain America and The Avengers.

¿Qué hace malo a un videojuego? Controles que no responden bien, ángulos de cámara incómodos, malos gráficos, pésimos efectos de sonido, música desentonada, tramas mal desarrolladas, etc. En lo que a mí respecta, existe únicamente una cuestión que determina si un videojuego es bueno o malo: ¿ha logrado cumplir su premisa? Si el juego cumple con lo que promete, todo lo demás se puede perdonar.

Por eso mi elección trasciende diferentes consolas y/o generaciones de videojuegos, porque buscaba aquel juego malévolo que rompió el acuerdo básico entre jugador y cartucho: diversión.

Por estos días hay una polémica con respecto al videojuego de ET para Atari, tan malo que fue enterrado vergonzosamente y desenterrado hace poco por Microsoft para satisfacer el morbo de nuestra curiosidad. Apuesto que ese juego es muy malo, pero como no lo llegué a jugar personalmente no lo puedo elegir.

¿Por qué es tan malo? Aparte de la paleta de colores, no hay mucha diferencia entre los poderosos Vengadores. Da lo mismo lanzar lanzar las flechas de Hawkeye que los rayos de Iron Man porque el nivel de dificultad de los enemigos es ridículo e innecesariamente alto. La explicación para esto es que desde un principio se diseño para ser jugado por cuatro jugadores, sin embargo la versión que se popularizo fue la de dos jugadores por la dificultad de adquirir los cuatro controles y el adaptador requerido. Además, la movilidad de los personajes es acartonada y como cualquier aspecto de este juego, desastrosa.

lunes, 28 de abril de 2014

El banano y yo


La primera vez que me ofrecieron un banano, pensé que se parecía a un pipí. No hubo nada pervertido en mi comparación, yo era un niño inocente y curioso. Sin embargo mi relación con el banano fue complicada desde un principio. Me enamoré de la idea de comerme un racimo de bananos entero desde que leí a Mr. Herbert hacerlo en una escena de Cien Años de Soledad. Mas a sido un deseo imposible para mi porque si como más de un banano de seguido, me da un daño de estómago comparable a una apoteosis.

Banano al desnudo
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A pesar de esa dificultad digestiva, no he permitido que mi entusiasmo por el primo amarillo y dulce del plátano disminuya. Me encanta acompañarlo con agua o espolvorearle azúcar y leche en polvo, hasta comerlo solo es una delicia. Para mí el banano es un postre y no un reemplazo improvisado de la ensalada.

Banano Paraíso
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Pelar un banano es divertido, al igual que posarlo en el suelo para que otro se tropiece, aunque este tipo de trucos es mejor dejarlo a los profesionales. Adoro como en cualquier medio en que un monstruo o villano sea creado basado en un banano, su destino inevitable será ser devorado, aplastado y/o ser convertido en puré de algún forma muy irónica.

10 Gifs Graciosos del Banano

El banano se ha convertido por estos días en una fuente de inspiración. Siempre defenderé el banano como símbolo del humor, no hay que permitir que tontas situaciones como la ocurrida a Daniel Alves cambien eso. Para impedir que el odio altere la graciosa santidad del banano, a continuación un grupo de Gifs que nos ayuden a reír y recordar porque amamos a esta gran fuente de potasio. No olviden pasar el mouse por encima de los gifs para leer mensajes ocultos y graciosos, también un poco subliminales ;)

Es banano-hermoso
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Sacude ese banano
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Banano bailarín
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Banano Aventura
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Daniel Alves, racismo y banano

El banano de Daniel Alves
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El racismo donde quiera que aparezca es lamentable, a excepción tal vez de el episodio ocurrido al jugador Daniel Alves que es muy hilarante.

El arma elegida por el agresor, un banano, nunca ha sido ideal para cometer un crimen de odio, al contrario, es el elemento insigne del humor. Conozco muchas personas que se parten de la risa con tan sólo ver un banano en la pantalla de cine, anticipando un resbalón o un ahogamiento; comer banano, tropezarse con un banano, abofetear a otro con un banano, incluso digerir uno puede ser gracioso, ¿pero usar un banano para agredir a otro? ¡Eso es tan ridículo que concluye siendo gracioso!