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lunes, 22 de diciembre de 2014

Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad Capítulo 28

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Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad


Capítulo 28

Reduccionismo

Transformación parcial
Original


Lo que sea que pueda ir Rowling será Rowling.

De nuevo esto ni siquiera habría que decirlo, pero las opiniones expresadas por Severus Snape no son necesariamente las del autor.

(O del traductor, tal vez.)

...

"De acuerdo," Harry habló, tragando saliva. "Está bien, Hermione, es suficiente, puedes parar."

La blanca píldora de azúcar en frente de Hermione todavía no había cambiado forma o color, aún cuando ella se estaba concentrando con más fuerza de lo que Harry la había visto antes, sus ojos cerrados, gotas de sudor en su frente, mano temblorosa al sostener su varita -

"Hermione, ¡alto! No va a funcionar, Hermione, ¡no creo que podamos crear cosas que no existen aún!"

Lentamente, la mano de Hermione relajó el agarre de su varita.

"Creí sentirlo," ella exhaló con un susurro hueco. "Creí sentir que empezaba a Transformarse, sólo por un segundo."

Se produjo un nudo en la garganta de Harry. "Probablemente lo estabas imaginando. Esperando demasiado."

"Probablemente sí," ella reconoció. Se veía como si quisiera llorar.

Con pesadez, Harry cogió su lapicero mecánico en su mano, y alcanzó la hoja de papel con todo el listado tachado, y dibujó una linea a través del punto que rezaba 'CURA PARA EL ALZHEIMER'.

Ellos no podían darle de comer a nadie una píldora Transformada. Pero la Transformación, al menos del tipo que ellos podían hacer, no encantaba los objetivos – no Transformaría una escoba regular en una voladora. Así que si Hermione hubiera sido capaz de crear cualquier píldora, hubiera sido una píldora no mágica, una que funcionaba por ordinarias razones materiales. Ellos podrían haber fabricado píldoras en secreto para un laboratorio de ciencia Muggle, permitirles estudiar las píldoras e intentar usar ingeniería-inversa antes de que la Transformación desapareciera... nadie en ninguno de los mundos necesitaría saber que la magia había estado involucrada, sería sólo otro descubrimiento científico...

No era el tipo de cosa que a un mago se le ocurriría, tampoco. No respetaban mucho los meros patrones de los átomos, no consideraban los objetos materiales sin encantamientos como objetos de poder. Si no era mágico, no era interesante.

Más temprano, Harry había con mucho secreto – ni siquiera se lo había mencionado a Hermione – procurado Transformar nanotecnología al estilo de Eric Drexler. (Quiso producir una nano-fabrica escritorio, por supuesto, no diminutas ensambladoras auto-replicadoras, Harry no estaba loco.) Hubiera sido divinidad en un solo tiro de haber funcionado.

"Eso fue todo por hoy, ¿cierto?" preguntó Hermione. Estaba recostada en su silla, apoyando su cabeza contra el espaldar; y su rostro mostraba su cansancio, lo que era muy inusual para Hermione. Le gustaba pretender que no tenía limites, al menos cuando Harry andaba por ahí.

"Uno más," Harry contestó con cautela, "pero es uno pequeño, además en verdad podría salir bien. Lo dejé para el final porque esperaba que pudiéramos finalizar con una nota positiva. Es algo real, no como los phasers. Ya los han fabricado en un laboratorio, a diferencia de la cura para el Alzheimer. Y es una sustancia genérica, no específica como los libros perdidos de los cuales intentaste Transformar copias. Hice un diagrama de la estructura molecular para enseñarte. Nada más queremos hacer que dure más de lo que se ha logrado hasta ahora, y con todos los tubos alineados, y las puntas incrustadas en el diamante." Harry extrajo una hoja de papel gráfico.

Hermione se enderezó en su silla, lo cogió, y lo estudió, quedándose paralizada. "¿Todos estos son átomos de carbón? Y Harry, ¿cómo se llama? No puedo Transformarlo si desconozco como se llama."

Harry hizo una cara de disgusto. Todavía tenía problemas acostumbrándose a ese tipo de cosas, no tendría porque importar cómo se llamaba algo si sabías lo que era. "Se llaman buckytubos, o nanotubos de carbón. Es una clase de fullereno que apenas fue descubierto este año. Es cien veces más fuerte que el acero y tiene un sexto de su peso."

Hermione levantó la vista del papel gráfico, con cara de sorpresa. "¿Eso es real? "

"Sí," Harry contestó, "sólo que es difícil de hacer a la manera Muggle. Si podemos conseguir suficiente de esa cosa, podríamos usarla para construir un elevador espacial que llegue hasta la órbita geosíncrona o más alto, y en términos de delta-v eso está a la mitad del camino de cualquier lugar en el Sistema Solar. Además podríamos lanzar satélites de energía solar como si fueran confeti."

Hermione estaba petrificada otra vez. "¿Es esta cosa segura? "

"No veo por qué no lo sería," Harry argumentó. "Un buckytubo no es más que una hoja de grafito enrollada en un tubo circular, básicamente, y grafito es la misma cosa que se usa en los lapiceros -"

" lo que es el grafito, Harry," Hermione lo interrumpió. Se echó el cabello para atrás con mente ausente, sus cejas fruncidas al contemplar la hoja de papel.

Harry alcanzó uno de los bolsillos de su túnica, y sacó un hilo blanco amarrado en sus extremos a dos pequeños anillos grises plásticos. Añadió gotas de súper pegamento en donde el hilo se tocaba con cada anillo, para convertirlo en un solo objeto que pudiera ser Transformado como un todo. Cianoacrilato, si Harry recordaba correctamente, trabajaba con enlaces covalentes, y eso era lo más cercano que podías llegar para ser un "objeto sólido" en un mundo compuesto en ultimas por diminutos átomos individuales. "Cuando estés lista," Harry anunció, "intenta Transformar esto en un conjunto de fibras alineadas de buckytubos incrustados en dos sólidos anillos de diamante."

"De acuerdo..." Hermione aceptó despacio. "Harry, siento como si olvidara algo."

Harry se encogió de hombros impotente. Quizá estás cansada y nada más. Él era lo bastante listo como para no expresarlo en voz alta, sin embargo.

Hermione apoyó su varita contra uno de los anillos de plástico, y lo contempló por un rato.

Dos pequeños círculos de brillante diamante yacían sobre la mesa, conectados por un largo hilo negro.

"Cambió," señaló Hermione. Sonaba como si estuviera procurando ser entusiasta pero se le hubiera acabado la energía. "¿Ahora qué?"

Harry se sintió un poco desinflado por la falta de pasión de su compañera de investigación, mas hizo lo mejor que pudo para no mostrarlo; tal vez el mismo proceso a la inversa lograría animarla. "Ahora voy a probar si posee peso."

Había una estructura en forma de A que Harry había improvisado para hacer un experimento anterior con bastones de diamante - podías hacer objetos sólidos de diamante con facilidad, usando Transformación, sólo que no sería permanente. El experimento anterior había mesurado si Transformar un bastón largo de diamante en uno bastón más corto de diamante le permitiría cargar una pesada carga mientras se contraía, es decir, podías Transformar contra tensión, lo que de hecho sí podías.

Cuidadosamente Harry encerró un círculo de resplandeciente diamante sobre el delgado gancho de metal en la cima de la estructura, luego adjuntó una fina percha de metal al fondo del anillo, y entonces empezó a añadir pesos a la percha.

(Harry le había pedido a los gemelos Weasley Transformar el aparato para él, y los gemelos Weasley le habían otorgado una mirada de incredulidad, como si no pudieran descubrir para qué tipo de broma posiblemente él la quería, pero no hicieron ninguna pregunta. Y sus Transformaciones, de acuerdo a ellos, duraban alrededor de tres horas, por lo que Harry y Hermione todavía tenían tiempo de sobra.)

"Cien kilogramos," Harry expuso un minuto después. "No creo que un hilo de acero así de delgado pueda sostener eso. Debería elevarlo más, sin embargo ese es todo el peso que tengo."

Hubo aún más silencio.

Harry se enderezó, y regresó a su mesa, y se sentó en su silla, y ceremoniosamente hizo una marca de chulo al lado de 'Buckytubos'. "Listo," Harry celebró. "Ese funcionó."

"Sin embargo ese no es realmente útil, Harry, ¿o sí?" Hermione cuestionó desde donde yacía sentada con la cabeza reposando en sus manos. "Me refiero a que, incluso si le diéramos esto a un científico ellos no podrían hacer un montón de buckytubos por estudiar el nuestro."

"Ellos podrían ser capaces de aprender algo," Harry replicó. "Hermione, míralo, esa diminuta hebra de hilo sosteniendo todo ese peso, acabamos de hacer algo que ningún laboratorio Muggle podría hacer -"

"Y que cualquier otra bruja podría hacer," Hermione repuso. Su cansancio estaba llegando hasta su voz, ahora. "Harry, no creo que esto esté funcionando."

"¿Quieres decir nuestra relación?" Harry bromeó. "¡Grandioso! Vamos a separarnos."

Eso le sonsacó a ella una ligera mueca. "Hablo de nuestra investigación."

"Oh, Hermione, ¿cómo pudiste?"

"Eres dulce cuando eres malo," ella prosiguió. "Aunque Harry, esto es descabellado, Yo tengo doce, tú tienes once, es tonto pensar que vamos a descubrir algo que nadie a encontrado antes."

"¿De verdad estás proponiendo que deberíamos rendirnos con lo de revelar los secretos de la magia tras haber tratado durante menos de un mes? " Harry inquirió, procurando poner una nota de desafío en su voz. Honestamente él estaba sintiendo algo de la misma fatiga de Hermione. Ninguna de las buenas ideas había salido bien. Apenas hizo un descubrimiento digno de mención, el patrón Mendeliano, y no le podía hablar a Hermione sobre ello sin romper su promesa a Draco.

"No," Hermione respondió. Su joven rostro se mostraba muy serio y adulto. "Lo que digo es que ahora tendríamos que estudiar toda la magia que los magos ya saben, para que así podamos hacer este tipo de cosas después de que nos graduemos de Hogwarts."

"Este..." Harry insistió. "Hermione, odio ponerlo de esta forma, mas imagina que decidimos suspender nuestra investigación hasta después, y la primer cosa que intentamos tras graduarnos es Transformar una cura para el Alzheimer, y es efectiva. Nos sentiríamos... No creo que la palabra estúpidos sea adecuada para describir cómo nos sentiríamos. ¿Qué tal si hay algo más como eso y sí funciona?"

"¡Eso no es justo, Harry!" Hermione protestó. Su voz temblaba como si estuviera al borde de estallar en llanto. "¡No puedes cargar a las personas con eso! No es nuestro trabajo hacer esa clase de cosas, ¡somos niños! "

Por un momento Harry se preguntó que pasaría si alguien le informara a Hermione que ella tenía que combatir a un Señor Oscuro inmortal, si ella se convertiría en uno de esos héroes chillones que se compadecen a sí mismos y sobre los cuales Harry nunca podía tolerar leer en sus libros.

"Como sea," Hermione continuó. Con voz sacudida. "No quiero seguir haciendo esto. No creo que los niños puedan hacer cosas que los adultos no pueden, eso pasa únicamente en las historias."

Se produjo silencio en el salón de clases.

Hermione comenzó a verse un poco asustada, y Harry supo que su propia expresión se había vuelto más fría.

Podría no haberle dolido tanto si el mismo pensamiento ya no se le hubiera ocurrido a Harry - que, mientras treinta podría ser viejo para un científico revolucionario y veinte más apropiado, mientras que había personas que obtenían doctorados cuando tenían diecisiete y herederos de catorce años que habían sido grandes reyes o generales, no había en verdad nadie que llegara a los libros de historia a los once.

"De acuerdo," Harry retó. "Descubrir cómo hacer algo que un adulto no puede. ¿Ese es tu desafío?"

"No quería decir eso," Hermione aclaró, su voz surgiendo en un aterrado murmullo.

Con esfuerzo, Harry desvió su vista de Hermione. "No estoy molesto contigo," Harry declaró. Su voz era helada, a pesar de su mejor pretensión. "Estoy molesto con, no lo sé, todo. Pero no estoy dispuesto a perder, Hermione. Perder no es siempre lo correcto para hacer. Descubriré cómo hacer algo que un mago adulto no puede hacer, y entonces regresaré a ti. ¿Qué tal eso?"

Hubo más silencio.

"Bueno," susurró Hermione, su voz temblando un poco. Ella se empujó a sí misma para salir de su silla, y se dirigió hacia la puerta del salón de clases abandonado en que habían estado trabajando juntos. Su mano se posó sobre el pomo. "Seguimos siendo amigos, ¿verdad? Y si no puedes descubrir nada -"

Su voz se detuvo.

"Entonces estudiaremos juntos," Harry concluyó. Su voz era aún más fría ahora.

"Este, adiós por ahora, entonces," Hermione se despidió, y con rapidez salió del cuarto y cerró la puerta tras ella.

A veces Harry odiaba poseer un lado oscuro, incluso cuando él estaba adentro.

Y la parte de él que había tenido el mismo pensamiento que Hermione, que no, los niños no podían hacer cosas que los adultos no podían, estaba diciendo todas las cosas que Hermione había estado demasiado temerosa para explicar, como, Ese es un infierno de desafío difícil el que acabas de agarrar por tu cuenta y chico vas a terminar con un huevo en tu cara esta vez y al menos de este modo sabrás que has fallado.

Y a la parte de él que no le gustaba perder replicó, con una voz muy fría, Bien, puede callarte y observar.

...

Casi era hora de almuerzo, y a Harry no le importó. Ni siquiera se había molestado en coger una barra de bocadillo de su monedero. Su estómago podía soportar un poco de hambre.

El mundo mágico era diminuto, ellos no pensaban como científicos, ellos no conocían ciencia, ellos no cuestionaban las cosas con que habían crecido, no le habían puesto corazas protectoras a sus maquinas de tiempo, jugaban Quidditch, toda la Bretaña mágica era más pequeña que una ciudad Muggle pequeña, la más grande de las escuelas mágicas únicamente educaba hasta la edad de diecisiete, tonto no era retar eso a los once años, tonto era asumir que los magos sabían lo que estaban haciendo y que ya habían agotado todas las frutas que colgaban por lo bajo y que un científico polímata podría ver.

Paso Uno había sido realizar una lista de cada constricción mágica que Harry pudo recordar, todas las cosas que supuestamente no podías hacer.

Paso Dos, marcar las constricciones que parecían tener menos sentido desde la perspectiva científica.

Paso Tres, priorizar las constricciones que un mago probablemente no cuestionaría si no conociera ciencia.

Paso Cuatro, inventar diversas formas para atacar.

...

Hermione seguía sintiéndose un poco agitada cuando se sentó al lado de Mandy en la mesa de Ravenclaw. El almuerzo de Hermione tenía dos frutas (rodajas de tomate y mandarina pelada), tres vegetales (zanahorias, zanahorias, y más zanahorias), una carne (muslos asados de Diricawl cuya insalubre piel ella removería cuidadosamente), y una pequeña pieza de pastel de chocolate que se ganaría al comerse las otras partes.

Había sido tan malo como en la clase de Pociones, a veces tenía pesadillas al respecto. Pero esta vez ella había hecho que sucediera y se había sentido su objetivo. Por tan sólo un momento, antes de que la terrible y fría oscuridad alejara su vista y pronunciara que no estaba molesto con ella, porque no había querido asustarla.

Y todavía tenía esa sensación de que había olvidado algo antes, algo realmente importante.

Sin embargo ellos no habían violado ninguna de las reglas de Transformación... ¿o sí? No habían hecho ningún liquido, ningún gas, no habían recibido ordenes del Profesor de Defensa...

¡La píldora! ¡Eso había sido algo para ser comido!

...bueno, no, nadie iría y se comerían una píldora que yaciera por ahí, de hecho no había funcionado, nada más hubieran tenido que usar Finite Incantatem de haberlo hecho, aún así ella tendría que contarle a Harry sobre eso y asegurarse que no lo mencionaran en frente de la Profesora McGonagall, en case de que nunca se les permitiera estudiar Transformación de nuevo...

Hermione estaba empezando a ponerse muy enferma del estómago. Empujó su plato de regreso hacia la mesa, no podía almorzar estando así.

Y cerró sus ojos y comenzó a recitar mentalmente las reglas de la Transformación.

"Nunca Transformaré algo en líquido o gas."

"Nunca Transformaré algo para que se vea como comida o en cualquier otra cosa que vaya dentro de un cuerpo humano."

No, en verdad no debieron haber intentado Transformar la píldora, o al menos se tendrían que haber dado cuenta... había quedado tan atrapada en la brillante idea de Harry que ella no había pensado...

La sensación de malestar en el estómago de Hermione estaba empeorando. Hubo una impresión en su mente de que algo vacilaba al borde del reconocimiento, una percepción apunto de invertirse en sí misma, una joven mujer apunto de convertirse en arpía, una vasija apunto de convertirse en dos rostros...

Y volvió a recordar las reglas de la Transformación.

...

Los nudillos de Harry se habían puesto blancos sobre su varita para cuando cesó de intentar Transformar el aire en frente de su varita en un sujetapapeles. No hubiera sido seguro Transformar el sujetapapeles en gas, por supuesto, mas Harry no veía razón alguna para que fuera peligroso de ser lo contrario. Sólo se suponía que no era posible. ¿Pero por qué no? El aire era una sustancia real como cualquier otra cosa...

Bueno, quizá esa limitación tenía sentido. El aire era desorganizado, todas las moléculas cambiaban constantemente su relación con respecto a las otras. Tal vez no podías imponer una nueva forma en la sustancia a menos que la sustancia se quedara quieta el tiempo suficiente para poderla dominar, incluso cuando los átomos sólidos estaban en constante vibración todo el tiempo...

Mientras Harry más fallaba, más frío se sentía, más claro todo parecía volverse.

De acuerdo. Lo siguiente en la lista.

Únicamente podías Transformar objetos enteros como un todo. No podías Transformar medio fósforo en una aguja, tenías que Transformar la cosa completa. Cuando Harry había sido atrapado en el salón de clases por Draco, esa había sido la razón por la que él no había podido Transformar una delgada sección cruzada cilíndrica de las paredes en una esponja, y tumbar de un puño un pedazo de piedra lo suficientemente grande como para que él pasara por el agujero. Hubiera necesitado imponer una nueva forma en toda la pared, y tal vez en toda una sección de Hogwarts, tan sólo para poder cambiar la pequeña sección cruzada.

Y eso era ridículo.

Las cosas estaban compuestas de átomos. Montones de diminutos puntos. No había contigüidad, no había solidez, sólo fuerzas electromagnéticas sosteniendo los pequeños puntos relacionados los unos con los otros...

...

Mandy Brocklehurst pausó su tenedor cuando iba camino a su boca. "Eh," ella le dijo a Su Li, sentada al otro lado del ahora vacío asiento a su lado, "¿qué le pasó a Hermione?"

...

Harry quería matar a su borrador.

Había estado procurando cambiar un único punto del rectángulo rosado en acero, aparte del resto de la goma, y el borrador no estaba cooperando.

Tenía que ser una limitación conceptual, no una real. Tenía que serlo.

Las cosas estaban hechas de átomos, y cada átomo era una cosa pequeña separada. Los átomos se sostenían juntos por una niebla cuántica de electrones compartidos, por enlaces covalentes, o en ocasiones por nada más que magnetismo en espacios cercanos, por enlaces iónicos o las fuerzas de van der Waals.

Si se reducía a eso, los protones y neutrones dentro de los núcleos eran cosas diminutas y separadas. ¡Los quarks dentro de los protones y neutrones era cosas diminutas y separadas! Simplemente no había nada en realidad, el mundo-allá-afuera, que correspondía al concepto que las personas tenían de los objetos sólidos. Todo no era más que pequeños puntos.

Y la Transformación libre estaba totalmente en la mente para empezar, ¿no era así? Sin palabras, sin gestos. Únicamente el concepto puro de la forma, mantenidos estrictamente separados de la sustancia, impuesto sobre la sustancia, concebido aparte de su forma. Eso y la varita y lo que fuera que te hiciera mago.

Los magos no podían transfigurar partes de las cosas, sólo podían convertir lo que sus mentes percibían como completo, porque ellos no eran conscientes hasta el tuétano que todo no era más que átomos.

Harry había enfocado su conocimiento tan fuerte como pudo, el hecho verdadero de que el borrador no era más que una colección de átomos, cada cosa no era más que colección de átomos, y los átomos del pequeño parche que él estaba intentado Transformar formaban una colección igual de valida a cualquier otra colección que a él le importara pensar.

Y Harry todavía no había sido capaz de cambiar esa sola parte del borrador, la Transformación no estaba llegando a ningún lado.

Eso. Era. Ridículo.

Los nudillos de Harry se estaban blanqueando sobre su varita otra vez. Estaba harto de obtener resultados experimentales que no tenían sentido.

Quizá el hecho de que alguna parte de su mente seguía pensando en términos de objetos estaba deteniendo la progresión de la Transformación. Él había pensado en una colección de átomos que era un borrador. Él había pensado en una colección que era un pequeño parche.

Hora de pasar a un nivel superior.

Harry presionó su varita con más fuerza contra la pequeña sección del borrador, e intentó ver a través de la ilusión que los no científicos pensaban que era la realidad, el mundo de escritorios y sillas, aire y borradores y personas.

Cuando caminas a través de un parque, el mundo inmerso que te rodea es algo que existe en tu mente como un patrón de neuronas disparándose. La sensación de un brillante cielo azul no era algo alto que estaba sobre ti, era algo en tu corteza visual, y tu corteza visual estaba en la parte de atrás de tu cerebro. Todas las sensaciones de este brillante mundo en verdad estaban pasando en esa silenciosa cueva de huesos que llamabas cráneo, el lugar donde vivías y nunca, jamás abandonabas. Si en verdad le querías decir hola a alguien, a la persona actual, tú no estrecharías su mano, golpearías con gentileza en su cráneo y pronunciarías "¿Cómo estás por allí?" Eso era lo que las personas eran, ahí era donde realmente vivían. Y la imagen del parque en el cual pensabas estabas caminado era algo que visualizabas dentro de tu cerebro mientras procesaba las señales enviadas desde tus ojos y retina.

No era una mentira como el pensamiento Budista, ahí no había algo terriblemente místico e inesperado detrás del velo de Maya, lo que yacía más allá de la ilusión del parque no era más que el verdadero parque, y aún así todo era ilusión.

Harry no estaba sentado dentro del salón de clases.

Él no estaba mirando al borrador.

Harry estaba dentro del cráneo de Harry.

Él estaba experimentando una imagen procesada que su cerebro había decodificado a partir de las señales enviadas por su retina.

El borrador real estaba en otro lugar, en algún lugar que no era una imagen.

Y el borrador real no era como la imagen que tenía el cerebro de Harry. La idea del borrador como un objeto sólido era algo que existía únicamente dentro de su propio cerebro, dentro de la corteza parietal que procesaba su sentido de la forma y el espacio. El borrador real era una colección de átomos sostenidos juntos por fuerzas electromagnéticas y electrones covalentes compartidos, mientras cercanos, las moléculas de aire rebotaban unas sobre las otras y rebotaban hacia las moléculas-borrador.

El borrador real estaba muy lejos, y Harry, dentro de su cráneo, nunca lo podría tocar del todo, sólo podía imaginar ideas al respecto. Mas su varita tenía el poder, podía cambiar las cosas allá afuera en la realidad, nada más eran los propios preconceptos de Harry que la estaban limitando. En algún lugar más allá del velo de Maya, la verdad detrás del concepto de Harry de "mi varita" estaba tocando las colecciones de átomos que la mente de Harry pensaba como "un parche en el borrador", y si esa varita podía cambiar las colecciones de átomos que Harry consideraba "el borrador completo", absolutamente no había razón por la cual no pudiera cambiar otras colecciones también...

La Transformación seguía sin proceder.

Los dientes de Harry se apretaron juntos, y subió otro nivel.

El concepto que la mente de Harry tenía del borrador como un solo objeto era obviamente un sin sentido.

Era un mapa que no hacía ni podía encajar el territorio.

Los seres humanos modelaban el mundo usando niveles estratificados de organización, ellos tenían pensamientos separados sobre cómo funcionaban los países, cómo funcionaban las personas, cómo funcionaban los órganos, cómo funcionaban las células, cómo funcionaban las moléculas, cómo funcionaban los quarks.

Cuando el cerebro de Harry necesitaba pensar sobre el borrador, pensaría sobre las reglas que gobernaban a los borradores, como "los borradores pueden deshacerse de las marcas de lápiz". Sólo si el cerebro de Harry necesitaba predecir lo que pasaría en un nivel químico más bajo, sólo entonces el cerebro de Harry empezaría a pensar – como si fuera un hecho separado – sobre las moléculas de goma.

Pero todo eso estaba en la mente.

La mente de Harry podría tener creencias separadas sobre las reglas que gobernaban a los borradores, sin embargo no había leyes separadas de la física que gobernaban a los borradores.

La mente de Harry modelaba la realidad usando múltiples niveles de organización, con diferentes creencias en cada nivel. Pero todo eso estaba en el mapa, el verdadero territorio no era así, la realidad misma únicamente tenía un nivel de organización, los quarks, era un proceso de bajo nivel unificado obedeciendo simples reglas matemáticamente.

O al menos eso era lo que Harry había creído antes de descubrir la magia, sin embargo el borrador no era mágico.

Y aún si el borrador hubiera sido mágico, la idea de que pudiera realmente existir un solo borrador sólido era imposible. Cosas como los borradores no podían ser elementos básicos de la realidad, eran demasiado grandes y complicados para ser átomos, tenían que estar hechos de partes. No podías tener cosas que fueran fundamentalmente complicadas. La creencia implícita que el cerebro de Harry poseía sobre el borrador como un objeto único no sólo estaba mal, era una confusión en el mapa-territorio, el borrador nada más existía como un concepto separado en el multi-nivel que Harry modelaba del mundo, no como un elemento separado de un único-nivel de realidad.

...la Transformación todavía no estaba sucediendo.

Harry estaba respirando con pesadez, la Transformación fallida era casi tan agotadora como una Transformación exitosa, pero condenado fuera si se fuera a rendir ahora.

De acuerdo, que se joda toda esa basura del siglo diecinueve.

La realidad no eran átomos, no era un conjunto de enanas bolas de billar bailando por ahí. Eso no era más que otra mentira. La noción de átomos como pequeños puntos no era más que otra alucinación conveniente a la cual las personas se agarraban porque no querían confrontar la forma inhumanamente extraterrestre de la subyacente realidad. No es sorpresa, entonces, que sus intentos para Transformar basados en eso no hubieran funcionado. Si él quería el poder, él tenía que abandonar su humanidad, y forzar sus pensamientos para conformarse a la verdadera matemática de la mecánica cuántica.

No había partículas, sólo había nubes de amplitud en una configuración de espacio de multi-partículas y lo que su cerebro había imaginado entrañablemente que era un borrador no era nada excepto un factor gigantesco en una función de onda que ocurría para factorizar, no tenía una existencia separada más de lo que había un factor sólido particular de 3 escondido dentro del número 6, si su varita era capaz de alterar factores en una función de onda aproximadamente factorizable entonces debería ser capaz condenadamente bien de alterar el factor ligeramente más pequeño que el cerebro de Harry visualizaba como un parche de materia en el borrador -

...

Hermione atravesó los pasillos, zapatos golpeando con fuerza sobre la piedra, su aliento saliendo en jadeos, el impacto de la adrenalina todavía recorriendo su sangre.

Como la imagen de una joven mujer convirtiéndose en una vieja arpía, como la copa volviéndose en dos caras.

¿Qué habían estado haciendo?

¿Qué habían estado haciendo?

Ella llegó al salón de clases y en un principio sus dedos se deslizaron sobre el pasamanos, demasiado sudorosa, ella sujetó la puerta con fuerza y la abrió -

- en un mero vistazo de percepción ella vio a Harry contemplando un pequeño rectángulo rosado sobre la mesa en frente de él -

- mientras que a unos pocos metros el diminuto hilo negro, casi invisible desde esa distancia, soportaba todo ese peso -

"¡Harry sal del salón de clases!"

Pura conmoción llenó el rostro de Harry, y él se levantó tan rápido que casi se tropieza, deteniéndose apenas para agarrar el pequeño rectángulo rosado de la mesa, y él cruzó la puerta, ella ya se había hecho a un lado, su varita ya en su mano subiendo para apuntar al hilo -

"¡Finite Incantatem! "

Y Hermione cerró la puerta de nuevo con un portazo, justo cuando surgió el gigantesco estruendo de cientos de kilogramos de metal cayendo desde adentro.

Ella estaba jadeando, boqueando por aire, había corrido todo el camino sin parar, estaba empapada en sudor y sus piernas y muslos ardían como flamas vivas, no podría haber respondido las preguntas de Harry ni por todos los Galeones en el mundo.

Hermione parpadeó, y se dio cuenta que había empezado a caer, y que Harry la había atrapado, y la estaba bajando gentilmente para que se sentara en el suelo.

"...saludable..." se las arregló ella para murmurar.

"¿Qué? " cuestionó Harry, viéndose más pálido de lo que ella jamás lo hubiera visto.

"...estás, sintiendo, saludable..."

Harry pareció aún más asustado cuando la pregunta se asentó. "Yo, yo no creo que tenga ningún síntoma -"

Hermione cerró sus ojos por un momento. "Bueno," ella susurró. "Coger, aliento."

Eso tomó un rato. Harry seguía mostrándose asustado. Eso también era bueno, tal vez le enseñaría una lección.

Hermione alcanzó el monedero que Harry le había comprado, susurró "agua" a través de su seca garganta, extrajo la botella y la bebió en grandes y enormes tragos.

Y entonces pasó un buen tiempo antes de que ella pudiera hablar otra vez.

"Rompimos las reglas, Harry," habló con voz ronca. "Rompimos las reglas."

"Yo..." Harry tragó saliva. "Sigo sin ver cómo, he estado pensando pero -"

"Te pregunté si la Transformación era segura y me contestaste! "

Se produjo una pausa.

"¿Eso es todo?" Harry dudó.

Ella podría haber gritado.

"Harry, ¿no lo entiendes?" ella insistió. "Está hecho de hebras diminutas, qué tal si es desenredado, quien sabe que podría ir mal, ¡no le preguntamos a la Profesora McGonagall! ¿No vez lo que estábamos haciendo? Estábamos experimentando con Transformación. ¡Estábamos experimentando con Transformación! "

Hubo otra pausa.

"De acuerdo..." Harry dijo con lentitud. "Esa es probablemente una de esas cosas que ni siquiera se molestan en informarte no hacer porque son demasiado obvias. No pruebes brillantes nuevas ideas para Transformación por tu cuenta en un salón de clases sin usar sin consultar a ningún profesor."

"¡Podrías habernos matado, Harry!" Hermione sabía que no era justo, ella había cometido el error también, pero todavía se sentía enojada con él, quien siempre sonaba tan confiado y que la había arrastrado sin pensar en su aventura. "¡Podríamos haber arruinado el registro perfecto de la Profesora McGonagall! "

"Sí," reconoció Harry, "no vayamos a contarle sobre esto, ¿te parece?"

"Tenemos que parar," Hermione declaró. "Tenemos que parar esto o vamos a terminar heridos. Somos demasiado jóvenes, Harry, no podemos hacer esto, aún no."

Una débil mueca cruzó la cara de Harry. "Este, estás medio equivocada en eso."

Y él alzó un pequeño rectángulo rosado, un borrador de goma con un brillante parche de metal encima.

Hermione lo observó, confundida.

"La mecánica cuántica no fue suficiente," Harry explicó. "Tuve que descender todo el camino hacia la física atemporal antes de lograrlo. Tuve que percibir la varita como una relación reforzadora entre el pasado separado y realidades futuras, en lugar de que algo cambiara con el tiempo – mas lo hice, Hermione, vi a través de la ilusión de los objetos, y apuesto que no hay ningún otro mago en el mundo que pudiera haberlo hecho. Aún si algún hijo de Muggle supiera sobre formulaciones atemporales de la mecánica cuántica, sería una rara creencia sobre extraña materia cuántica distante, no habría visto que era la realidad, aceptado que el mundo que conocía no era más que una alucinación. Transformé parte del borrador sin cambiar el objeto completo."

Hermione alzó su varita de nuevo, y la apuntó al borrador.

Por un momento la ira se asomó en el rostro de Harry, pero no hizo ningún movimiento para detenerla.

"Finite Incantatem," pronunció Hermione. "Consulta con la Profesora McGonagall antes de volver a intentarlo."

Harry asintió, aunque su cara seguía un poco tiesa.

"Y de todos modos tenemos que parar," afirmó Hermione.

"¿Por qué? " cuestionó Harry. "¿No entiendes lo que esto significa, Hermione? ¡Los magos no lo saben todo! Hay muy pocos de ellos, aún menos los que conocen cualquier ciencia, ellos no han acabado con la fruta que cuelga por lo bajo -"

"No es seguro," Hermione interrumpió. "¡Si podemos descubrir cosas nuevas es incluso menos seguro! ¡Somos demasiado jóvenes! Ya cometimos un gran error, ¡la próxima podríamos morir! "

Entonces Hermione retrocedió.

Harry alejó su mirada de ella, y empezó despacio, a respirar profundamente.

"Por favor no intentes hacerlo solo, Harry," Hermione suplicó, su voz temblando. "Por favor."

Por favor no hagas que tenga que decidir si contarle o no al Profesor Flitwick.

Hubo una pausa larga.

"Así que quieres que estudiemos," Harry dijo. Ella pudo darse cuenta que él procuraba mantener la furia por fuera de su voz. "Sólo estudiar."

Hermione no estaba segura si debía hablar, pero... "Como estudiaste, este, física atemporal, ¿correcto?"

Harry la volvió a mirar.

"Esa cosa que hiciste," Hermione arguyó, su voz tentativa, "no fue por nuestros experimentos, ¿verdad? Pudiste hacerlo porque leíste un montón de libros."

Harry abrió su boca, y la tuvo que cerrar de nuevo. Había una expresión frustrada en su rostro.

"De acuerdo," Harry concilió. "Que tal esto. Estudiamos, y si creo que cualquier cosa parece realmente digna de un intento, lo haremos después de que le haya preguntado a un profesor."

"Bueno," Hermione concordó. No se cayó del alivió, sólo porque ya estaba sentada en el suelo.

"¿Deberíamos ir a almorzar?" Harry propuso cautelosamente.

Hermione asintió. Sí. Almorzar sonaba bien. De verdad, esta vez.

Con cuidado ella inicio un empujón para levantarse del suelo de piedra, doblándose del dolor mientras su cuerpo le gritaba -

Harry la apuntó con su varita y conjuró "Wingardium Leviosa."

Hermione parpadeó cuando el enorme peso de sus piernas disminuyó hasta ser aguantable.

Una sonrisa socarrona cruzó la cara de Harry. "Puedes alzar algo sin que llegue a Levitar por completo," él comentó. "¿Recuerdas ese experimento?"

Hermione le devolvió la sonrisa impotente, aunque pensó que su obligación era seguir enojada.

Y empezó a caminar de regreso hacia el Gran Comedor, sintiéndose notable y maravillosamente ligera en sus pies, mientras Harry con maña mantenía su varita dirigida sobre ella.

Sólo pudo continuarlo por cinco minutos, sin embargo era la intención lo que contaba.

...

Minerva observó a Dumbledore.

Dumbledore le regresó la vista de manera inquisitiva. "¿Comprendiste algo de eso?" el Director preguntó, sonando perplejo.

Había sido la más completa y absoluta cháchara que Minerva pudiera recordar haber escuchado jamás. Se estaba sintiendo un poco avergonzada de haber convocado al Director para oírlo, mas le habían dado instrucciones explicitas.

"Me temo que no," la Profesora McGonagall reconoció con remilgo.

"Así que," Dumbledore prosiguió. La barba plateada osciló lejos de ella, la anciana mirada del mago centelleando en otro lugar una vez más. "Sospechas de que podrías hacer algo que otros magos no pueden hacer, algo que pensamos es imposible."

Los tres estaban de pie dentro del cuarto de trabajo privado para Transformación del Director, donde el brillante Patronus en forma de fénix de Dumbledore le había pedido que trajera a Harry, momentos después de que su propio Patronus hubiera llegado hasta él. Luz descendió a través de las claraboyas e iluminó los grandes diagramas de alquimia de siete puntas dibujados en el centro del salón circular, enseñando que estaba un poco polvoriento, lo que entristeció a Minerva. La investigación de la Transformación era uno de los grandes divertimentos de Dumbledore, y ella sabía cuán presionado de tiempo él había estado últimamente, pero no que estuviera así de presionado.

Y ahora Harry Potter iba a desperdiciar aún más del tiempo del Director. Ciertamente no podía culpar a Harry por eso. Él había hecho lo apropiado en venir a ella y revelar que tenía una idea para hacer algo en Transformación que actualmente se creía era imposible, y ella misma había hecho exactamente lo que le habían indicado: le ordenó a Harry permanecer callado y no discutir nada con ella hasta que hubiera consultado al Director y se hubieran trasladado a una localización segura.

Si Harry hubiera iniciado diciendo específicamente lo que él pensaba hacer, no se habría tomado la molestia.

"Miren, sé que es difícil de explicar," Harry expuso, sonando un poco apenado. "Además de que sus creencias van en contra con lo que creen los científicos, en una caso donde genuinamente espero que los científicos sepan más que los magos."

Minerva hubiera suspirado muy fuerte, si Dumbledore no aparentara tomarse todo el asunto seriamente.

La idea de Harry nacía de la simple ignorancia, nada más. Si cambiabas la mitad de una bola de metal en vidrio, la bola entera tendría una Forma diferente. Cambiar la parte era cambiarlo todo, y eso quería decir remover la Forma completa y reemplazarla con una diferente. ¿Qué hubiera significado Transformar sólo la mitad de una bola de metal? ¿Que la bola de metal como un todo tenía la misma Forma de antes, pero la mitad de la bola ahora tenía una Forma diferente?

"Sr. Potter," acusó la Profesora McGonagall, "lo que usted quiere hacer no es sólo imposible, es ilógico. Si cambia la mitad de algo, usted cambió el todo."

"En efecto," concordó Dumbledore. "Sin embargo Harry es el héroe, así que el podría hacer cosas que son lógicamente imposible."

Minerva hubiera girado sus ojos, si no se hubieran adormecido hace mucho tiempo.

"Suponiendo que fuera posible," teorizó Dumbledore, "¿puedes pensar en alguna otra razón por la cual los resultados serían diferentes de la Transformación ordinaria?"

Minerva se quedó paralizada. El hecho de que el concepto fuera literalmente inimaginable le estaba presentando alguna dificultad, mas se esforzó por afrontarlo apropiadamente. Una Transformación impuesta sólo en la mitad de una bola de metal...

"¿Cosas extrañas sucediendo en la interfaz?" aventuró Minerva. "Pero eso no sería diferente que Transformar el objecto como un todo, en una Forma con dos partes diferentes..."

Dumbledore asintió. "Ese es mi propio pensamiento. Y Harry, si tu teoría es correcta, implicaría que lo que deseas hacer es exactamente como cualquier otra Transformación, ¿nada más que aplicado a una parte del sujeto en lugar del todo? ¿Sin ningún otro cambio? "

"Sí," Harry dijo firmemente. "De eso se trata."

Dumbledore la miró de nuevo. "Minerva, ¿puedes pensar en cualquier razón por la cual eso podría ser peligroso?"

"No," respondió Minerva, cuando finalizó de buscar a través de su memoria.

"Pienso igual," reveló el Director. "De acuerdo, entonces, ya que esto por fuerza es exactamente análogo a la Transformación ordinaria en todos los aspectos, y no podemos pensar en razón alguna por la que pudiera ser peligroso, creo que el segundo grado de precaución será suficiente."

Minerva estaba sorprendida, pero ella no objetó. Dumbledore era por mucho su superior en Transformación, y él había intentado literalmente miles de nuevas Transformaciones sin nunca escoger un grado de precaución que fuera demasiado bajo. Él había usado Transformación en combate y seguía con vida. Si el Director consideraba que el segundo grado de precaución era suficiente, era suficiente.

El que Harry fuera a fallar desde luego era, por supuesto, completamente irrelevante.

Los dos comenzaron a posicionar las protecciones y redes de detección. La red más importante era la que se aseguraba de buscar que ningún material no Transformado hubiera entrado en el aire. Harry estaría encerrado en un caparazón de fuerza separado con su propio suplemento de aire nada más para tener la certeza, sólo a su varita se le permitiría dejar el escudo, y la apretada interfaz. Estaban dentro de Hogwarts así que no podían Aparecer automáticamente cualquier material que mostrara signos de combustión espontanea, mas lo podían lanzar por la claraboya casi tan rápido, las ventanas todas dobladas hacia afuera por exactamente esa razón. El mismo Harry saldría por una claraboya diferente a la primera señal de problemas.

Harry los observó trabajar, su rostro expresando un poco de temor.

"No se preocupe," declaró la Profesora McGonagall en la mitad de su apresurada descripción, "esto casi de seguro no será necesario, Sr. Potter. Si esperáramos que algo fuera a salir mal no se le permitiría intentarlo. No son más que precauciones normales para cualquier Transformación que nadie ha intentado antes."

Harry tragó saliva y asintió.

Y unos pocos minutos después, Harry estaba atado en la silla de seguridad y reposando su varita contra una bola de metal – una que, basado en los resultados de sus exámenes actuales, debería haber sido demasiado grande para que él la Transformara en menos de treinta minutos.

Y unos pocos minutos después de eso, Minerva estaba apoyándose contra la pared, apunto de desmayarse.

Había un pequeño parche de vidrio en la bola donde la varita de Harry se había posado.

Harry no exclamó se los dije, pero la sardónica expresión en su sudorosa cara lo decía por él.

Dumbledore estaba conjurando Encantamientos analíticos sobre la bola, viéndose más y más intrigado a cada momento. Treinta años se habían caído de su rostro.

"Fascinante," reconoció Dumbledore. "Es exactamente como lo aseveraste. Él simplemente Transformó una parte del sujeto sin Transformar el todo. Dices que realmente no es más que una limitación conceptual, ¿Harry?"

"Sí," Harry reiteró, "pero una profunda, sólo saber que es una limitación conceptual no fue suficiente. Tuve que suprimir la parte de mi mente que estaba cometiendo el error y pensar en su lugar sobre la realidad subyacente que los científicos han descubierto."

"En verdad fascinante," Dumbledore juró. "¿Supongo que para cualquier otro mago hacer lo mismo requeriría meses de estudio si es que alguno es capaz de ello? ¿Y puedo pedirte que Transformes parcialmente algunos otros sujetos?"

"Probablemente sí y por supuesto," Harry respondió.

Media hora después, Minerva se seguía sintiendo igual de desconcertada, pero considerablemente tranquilizada con respecto a la seguridad.

Era lo mismo, aparte de ser lógicamente imposible.

"Creo que es suficiente, Director," Minerva opinó finalmente. "Sospecho que la Transformación parcial es más agotadora de la variante ordinaria."

"Se reduce con la práctica," clamó el exhausto y pálido chico, voz inestable, "sin embargo sí, usted está en lo correcto."

El proceso de extraer a Harry de las protecciones tomó otro minuto, y entonces Minerva lo escoltó hacía una mucho más confortable silla, y Dumbledore produjo una gaseosa de helado.

Felicitaciones, Sr. Potter!" celebró la Profesora McGonagall, y era en serio. Ella hubiera apostado casi cualquier cosa en contra de ese éxito.

"Felicitaciones en efecto," repitió Dumbledore. "Incluso yo no hice ningún descubrimiento original en Transformación antes de los catorce años. Desde los tiempos de Dorotea Senjak ningún genio ha florecido tan tempranamente."

"Gracias," Harry dijo, sonando un poco sorprendido.

"No obstante," Dumbledore explicó de manera pensativa, "creo que lo más sabio será mantener este feliz evento como un secreto, al menos por ahora. Harry, ¿discutiste tu idea con alguna otra persona antes de hacerlo con la Profesora McGonagall?"

Se produjo un silencio.

"Este..." Harry vaciló. "No quiero aventar a nadie a la Inquisición, pero sí le conté a otro estudiante -"

La palabra casi explotó en los labios de la Profesora McGonagall. "¿Qué? ¿Discutiste una total novedad de Transformación con un estudiante antes de consultar a una autoridad reconocida? ¿Tiene alguna idea de cuán irresponsable fue eso?"

"Lo siento," se disculpó Harry. "No me di cuenta."

El chico se veía apropiadamente atemorizado, y Minerva sintió que algo dentro de ella se relajó. Al menos Harry comprendía que tan tonto había sido.

"Debe hacer que la Señorita Granger se comprometa a guardar el secreto," Dumbledore ordenó con gravedad. "Y no se lo revele a nadie más a menos que haya una razón extremadamente buena para eso, y ellos también deben jurar."

"Ah... ¿por qué?" Harry inquirió.

Minerva estaba preguntándose lo mismo. Una vez más el Director estaba pensando demasiado aprisa como para que ella lo siguiera.

"Porque puedes hacer algo que nadie más creería que puedes hacer," Dumbledore explicó. "Algo completamente inesperado. Podría demostrar ser tu ventaja crítica, Harry, y tenemos que preservarla. Por favor, confía en mí al respecto."

La Profesora McGonagall asintió, su firme rostro enseñando nada de su confusión interna. "Por favor hágalo, Sr. Potter," ella pidió.

"De acuerdo..." Harry aceptó con lentitud.

"Una vez que hayamos finalizado de examinar sus materiales," Dumbledore añadió, "usted puede practicar Transformación parcial, de vidrio a acero y de acero a vidrio únicamente, con la Señorita Granger actuando como su observadora. Naturalmente, si alguno de los dos sospecha de cualquier síntoma de enfermedad por Transformación, informen a un profesor de inmediato."

Antes de que Harry saliera del cuarto de trabajo, con su mano en el picaporte, el chico se volteó e indagó, "Ya que estamos aquí, ¿alguno de los dos ha notado cualquier cosa diferente sobre el Profesor Snape?"

"¿Diferente?" cuestionó el Director.

Minerva no permitió que su irónica sonrisa apareciera en su cara. Por supuesto que el chico estaba aprehensivo sobre el 'malvado Maestro de Pociones', ya que él no tenía forma de conocer por que se podía confiar en Severus. Hubiera sido raro por decir lo menos, explicarle a Harry que Severus seguía enamorado de su madre.

"Me refiero, ¿su comportamiento a cambiado de cualquier forma recientemente?" preguntó Harry.

"No que yo haya visto..." el Director respondió lentamente. "¿Por qué preguntas?"

Harry negó con su cabeza. "No quiero contestar y hacer que sus observaciones se vuelvan prejuiciosas. Nada más mantengan un ojo abierto, ¿pueden?"

Eso envió un veloz escalofrío a través de Minerva en un modo que ninguna acusación directa sobre Severus podría haber logrado.

Harry le hizo a ambos una respetuosa reverencia, y se fue.

...

"Albus," Minerva habló después de que el chico se había ido, "¿cómo supiste que había que tomar en serio a Harry? ¡Yo hubiera considerado que su idea era meramente imposible!"

El rostro del anciano mago se puso grave. "Por la misma razón que debe ser mantenido en secreto, Minerva. La misma razón por la que te pedí que vinieras, si Harry hacía alguna declaración similar. Porque es un poder que Voldemort no conoce."

Las palabras tardaron un poco en asentarse.

Y el helado escalofrío descendió por su columna, como siempre lo hacía cuando ella recordaba.

Había iniciado como una entrevista de trabajo ordinaria, Sybill Trelawney aplicando para la posición de Profesora de Adivinación.

EL ÚNICO CON EL PODER PARA DERROTAR AL SEÑOR OSCURO SE ACERCA,
NACIDO DE AQUELLOS QUE LO HAN DESAFIADO TRES VECES,
NACIDO CUANDO EL SÉPTIMO MES MUERE,
Y EL SEÑOR OSCURO LO SEÑALARÁ COMO SU IGUAL,
PERO ÉL TENDRÁ UN PODER QUE EL SEÑOR OSCURO NO CONOCE,
Y UNO DEBE DESTRUIR AL OTRO EXCEPTO POR UN REMANENTE,
PORQUE DOS ESPÍRITUS TAN DIFERENTES NO PUEDEN EXISTIR EN EL MISMO MUNDO.

Aquellas espantosas palabras, dichas con esa terrible voz resonante, no parecían encajar con algo como la Transformación parcial.

"Quizás no, después de todo," Dumbledore añadió cuando Minerva se lo intentó explicar. "Confieso que había estado esperando algo que ayudaría a encontrar el horrocrux de Voldemort, donde sea que lo esconda. Sin embargo..." El anciano mago se encogió de hombros. "Las profecías son asuntos engañosos, Minerva, y es mejor no dejar nada al azar. La más pequeña cosa podría demostrar ser decisiva si permanece inesperada."

"¿Y que supones con respecto a lo que insinuó de Severus? " preguntó Minerva.

"No tengo ni idea sobre eso," suspiró Dumbledore. "A menos que Harry esté haciendo un movimiento contra Severus, y pensará que una duda abierta podría ser tomada con mayor seriedad mientras que una alegación directa sería desestimada. Y si eso fue lo que en efecto sucedió, Harry razonó correctamente que yo no confiaría en ello de ser así. Simplemente vamos a seguir vigilando, sin prejuicio, como él solicitó."

...

Conclusión, 1:

"Este, ¿Hermione?" Harry titubeó con débil voz. "Creo que en verdad te debo, en verdad, una disculpa verdaderamente grande."

...

Conclusión, 2:

Los ojos de Alissa Cornfoot estaban ligeramente vidriosos mientras posaba su mirada en el Maestro de Pociones que le otorgaba a su clase un discurso severo, sosteniendo un pequeño fréjol de bronce y diciendo algo sobre charcos chillones de carne humana. Desde el inicio de este año había estado teniendo problemas para poner atención en Pociones. Seguía observando a su horrendo, malvado, grasiento profesor y fantaseando con detenciones especiales. Probablemente había algo realmente malo con ella pero no podía dejar de hacerlo -

"¡Ouch!" Alissa exclamó entonces.

Snape acababa de darle un golpe certero con el fréjol de bronce a la frente de Alissa.

"Señorita Cornfoot," regañó el Maestro de Pociones, con voz cortante, "esto es una poción delicada y si no puede poner atención lastimará a sus compañeros, no solamente a usted misma. Quédese cuando termine la clase."

Las últimas cuatro palabras no la ayudaron para nada, mas hizo un mayor esfuerzo, y se las arregló para pasar el día sin derretir a nadie.

Al final de la clase, Alissa se aproximó al escritorio. Parte de ella quería pararse ahí dócilmente con su cara avergonzada y las manos juntas detrás de su espalda en forma penitente, sólo por si las dudas, pero algún instinto silencioso le avisó que esto podría ser una mala idea. En su lugar se quedó de pie con su cara neutral, en una postura que era muy apropiada para una joven dama, e inquirió, "¿Profesor?"

"Señorita Cornfoot," Snape susurró son levantar la vista de las hojas que estaba calificando, "Yo no retornó sus afectos, empiezo a hallar sus miradas perturbadoras, y por lo tanto usted restringirá sus ojos de ahora en adelante. ¿Está suficientemente claro?"


"Sí," murmuró Alissa con un chirrido ahogado, y Snape le ordenó irse, y ella huyó del salón de clases con sus mejillas ardiendo como lava fundida.

Capítulo 27             Capítulo 29


Nota del traductor


Opté por no traducir el nombre de la famosa arma de Star Trek. La única serie de Star Trek que vi con cierta regularidad fue la que era protagonizada por Picard, hoy en día más conocido como el viejo Profesor Xavier. Como estaba muy niño, no recuerdo como le llamaban a los dichosos phasers.

El Diricawl es el nombre que los magos le dan al dodo. Tiene la habilidad de aparecer y desaparecer, al igual que un fénix.

Tomado de Wikipedia: "En fisicoquímica, las fuerzas de Van der Waals, o interacciones de Van der Waals, es la fuerza atractiva o repulsiva entre moléculas (o entre partes de una misma molécula) distintas a aquellas debidas al enlace covalente o a la interacción electrostática de iones con otros o con moléculas neutras."

Leer más sobre Maya.

Este episodio si que estuvo lleno de palabras complicadas, cuando lo hacen en Plaza Sésamo se ve tan fácil.

Este capítulo es de mis favoritos, porque por fin Harry hace algo espectacular. Una magia considerada imposible, y que más adelante le será de mucha utilidad. Si bien es cierto que los niños están en etapa de formación y aprendizaje, siguen siendo personas. Cuando un niño es más listo que un adulto, la sociedad intenta machacarlos como insectos. Es horrible de ver, y peor, de vivir.

Me pregunto si en verdad no todo tenemos un lado así de oscuro. Me conozco bien, y puedo decir que yo sí. Y mi amada novia también, tal vez más oscuro que el mio. Quisiera saber si ustedes pueden relacionarse con el lado oscuro de Harry o se les hace una cosa extraña y de locos.

Lastima que el descubrimiento de Harry se mantenga en secreto, pudo haber ganado un reconocimiento, una Orden de Merlín o que se yo. Sobre lo conveniente de mantenerlo en secreto contra Voldemort, sigue en debate hasta cien capítulos después.

Poco a poco, se insinúa que Snape puede estar cocinando algo desagradable. ¿Hay alguna Alissa Cornfoot entre los lectores de HPMOR en español?

Confieso que fue emocionante traducir la profecía. Es ligeramente diferente de la profecía del canon, pero de todos modos transmite esa sensación de inminente peligro.

Me enfermé gravemente del estómago cuando estaba en las últimas cinco páginas de este capítulo. Por casualidad terminé escuchando bastante a Ed Sheeran y fue lo único que me animo a seguir traduciendo cuando me recompuse lo suficiente. Así que pueden agradecerle a él por esas últimas cinco páginas. Había visto antes un par de canciones de él, sin volverme fan. La primera vez que vi un vídeo suyo fue Lego House, y recuerdo que pensé "Oh por Dios, ¡Ron Weasley puede cantar!"

Este será el último capítulo de HPMOR hasta el próximo año, felices navidades.

Escrito por Less Wrong / Eliezer Yudkowsky

Traducido al español por Rhaidot
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