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jueves, 22 de septiembre de 2016

Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad Capítulo 50

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Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad


Capítulo 50


Egocentrismo

como te atreves potter

 how dare you potter por dinosaurusgede

Padma Patil había finalizado su cena un poco tarde, cerca de las siete y media, y ahora estaba dando zancadas rápidas para salir del Gran Comedor en su camino hacia los dormitorios y los cuartos de estudio de Ravenclaw. Esparcir rumores era divertido y destruir la reputación de Granger era aún más divertido, pero podía distraer del trabajo escolar. Se había retrasado con un ensayo de seis pulgadas sobre la madera de *lomillialor que era para la clase de la mañana de Herbología, y necesitaba acabarlo esta misma noche.

Fue mientras estaba cruzando un largo, retorcido, y estrecho corredor de piedra que el susurro llegó, sonando como si estuviera proviniendo justo detrás de ella.

"Padma Patil..."

Ella se giró tan veloz como el rayo, su varita ya extraída de un bolsillo entre su túnica y saltando a sus manos, si Harry Potter creía que podía ser sigiloso y asustarla a ella tan sencillamente -

No había nadie allí.


Instantáneamente Padma se volteó y miró en la otra dirección, si había sido un Encantamiento de Ventriloquia -

No había nadie allí, tampoco.

El murmullo susurrante llegó otra vez, suave y peligroso con un ligero siseo subyacente.

"Padma Patil, chica Slytherin..."

"Harry Potter, chico Slytherin," ella dijo en voz alta.

Ella había combatido a Potter y su Legión del Caos una docena de veces, y ella sabía que esto era obra de Harry Potter de alguna forma...

...aún cuando el Encantamiento de Ventriloquia únicamente funcionaba hasta el alcance de la vista, y en el tortuoso corredor, ella podía ver fácilmente todo el camino hasta el sesgo más cercano tanto hacia adelante como hacia atrás, y no había nadie allí...

...no importaba. Ella conocía a su enemigo.

Se produjo una risa susurrante, ahora llegando de su lado, y ella se giró y apuntó su varita hacia el murmullo y gritó "¡Luminos!"

El voltio rojo de luz se estrelló contra la pared, lo que la iluminó con un resplandor escarlata que pronto se desvaneció.

Realmente no había esperado que funcionara. No era posible que Harry Potter fuera invisible, no invisible de verdad, esa era magia que la mayoría de adultos no podían hacer, y ella nunca creía ni nueve décimas de las historias sobre él.

La voz susurrante se rió de nuevo, esta vez al lado contrario.

"Harry Potter se sostiene en el precipicio," murmuró la voz, oyéndose muy cerca de su oreja, "él está tambaleando, sin embargo tú, tú ya estás cayendo, chica Slytherin..."

"¡El sombrero nunca llamó mi nombre para Slytherin, Potter!" Ella puso su espalda contra la pared, así no tendría que ver detrás suyo, y elevó su varita en posición de ataque.

Otra vez la risa suave. "Harry Potter ha estado en la sala común de Ravenclaw por la última media hora, ayudando a Kevin Entwhistle y Michael Corner a recordar recetas de Pociones. Pero eso no importa. Estoy aquí para entregar una advertencia para ti, Padma Patil, y si eliges ignorarla, es tu propia responsabilidad."

"De acuerdo," ella dijo fríamente. "Adelante y dame tu advertencia, Potter, no te tengo miedo."

"Slytherin era una gran Casa, hace tiempo," explicó el murmullo; ahora sonaba triste. "Slytherin fue alguna vez una Casa que habrías estado orgullosa de escoger, Padma Patil. Sin embargo algo salió malo, algo se echó a perder; ¿sabes que salió mal con la Casa de Slytherin, Padma Patil?"

"No, ¡y no me importa!"

"Mas debería importarte," replicó el susurro, oyéndose como si proviniera detrás de su cabeza donde yacía casi presionada contra la pared. "Porque tú aún eres esa niña a la que el Sombrero Seleccionador le ofreció esa elección. ¿Crees que nada más elegir Ravenclaw significa que no eres Pansy Parkinson, y jamás te convertirás en Pansy Parkinson, sin importar cómo te conduzcas?"

A pesar de todo, ahora, pequeños escalofríos de miedo estaban esparciéndose desde su columna y recorriendo su piel. Había escuchado aquellas historias sobre Harry Potter también, que en secreto era un Legeremante. Pero siguió enderezada, y puso todo el veneno que pudo en su voz cuando habló, "Los Slytherins se volvieron Oscuros para obtener poder, al igual que lo hiciste, Potter. Y yo no lo haré, jamás."

"Sin embargo intrigas viciosos rumores sobre una niña inocente," murmuró la voz, "aún cuando no te ayudará a conseguir ninguna de tus ambiciones, y sin considerar que ella tiene poderosos aliados que podrían sentirse ofendidos. Ese no es el orgullo del Slytherin de los antiguos días, Padma Patil, ese no es el orgullo de Salazar, ese es el Slytherin que se pudrió, Padma Parkinson no Padma Malfoy..."

Ella se estaba sintiendo más aterrada de lo que nunca se había sentido en su vida, y la posibilidad de que pudiera tratarse en realidad de un fantasma estaba comenzando a ganarla. No había escuchado que los fantasmas pudieran esconderse de este modo, mas quizá no lo hacían usualmente – sin mencionar que la mayoría de fantasmas no eran así de horripilantes, después de todo no eran más que gente muerta - "¿Quién eres tú? ¿El Barón Sangriento?"

"Cuando Harry Potter fue abusado y golpeado," la voz murmuró, "él ordenó a todos sus aliados que se refrenaran de la venganza; ¿recuerdas eso, Padma Patil? Porque Harry Potter se tambalea, pero todavía no ha perdido; él está luchando, él mismo sabe que está en peligro. Sin embargo Hermione Granger no hizo tal petición a sus propios aliados. Harry Potter está enojado contigo ahora, Padma Patil, más enojado de lo que habría estado jamás si se tratara de él... y él tiene aliados propios."

Un temblor descendió a través suyo, ella supo que era visible y se odió a sí misma por ello.

"Oh, no tengas miedo," exhaló la voz. "No te voy a lastimar. Verás, Padma Patil, Hermione Granger es verdaderamente inocente. Ella no está cerca del precipicio, no está cayendo. Ella no le solicitó a sus aliados de refrenarse de herirte, porque el pensamiento ni siquiera se le ocurrió como una posibilidad. Y Harry Potter sabe muy bien que si te lastima a ti o causa que estés lastimada, por el bien de Hermione Granger, entonces ella nunca le volvería a hablar hasta que el Sol dejara de arder y la última estrella fallé en el cielo nocturno." La voz estaba muy triste. "Ella en realidad es una niña amable, una persona tal que yo únicamente puedo desear ser..."

"¡Granger no puede invocar el Encantamiento Patronus!" exclamó Padma. "Si realmente fuera tan buena como pretende ser -"

"¿Puedes invocar el Encantamiento Patronus, Padma Patil? Ni siquiera te atreviste a intentarlo, tuviste miedo de cuál podría ser el resultado."

"¡Ese no es verdad! ¡No tuve tiempo, eso es todo!"

El susurro continuó. "Pero Hermione Granger sí lo intentó, abiertamente en frente de sus amigos, y cuando su magia falló ella estaba sorprendida y consternada. Porque hay secretos para el Encantamiento Patronus que muy pocos conocen, y quizá nadie los conoce ahora aparte de mí." Una suave, risa entre dientes. "Que conste que no es una mancha en su espíritu lo que impide que su luz surja. Hermione Granger no puede invocar el Encantamiento Patronus por la misma razón que Godric Gryffindor, quien levantó estas paredes, nunca pudo."

El corredor se estaba poniendo más frío, ella estaba segura, como si alguien estuviera usando el Encantamiento Enfriador.

"Y Harry Potter no es el único aliado de Hermione Granger." Había un tono subyacente de seca alegria en ese susurro, le recordó de repente y amenazadoramente al Profesor Quirrell. "Filius Flitwick y Minerva McGonagall la aprecian mucho, creo. ¿Se te ocurrió que si alguno de ellos dos descubre lo que has estado haciendo a Hermione Granger, podrían llegar a apreciarte menos? Podrían no intervenir abiertamente, tal vez; sin embargo podrían ser más reticentes a concederte Puntos de Casa, un poco lentos para guiar las oportunidades en tu camino -"

"¿Potter me delató?"

Una risa fantasmal, un seco jeh-jeh-jeh. "¿Crees que esos dos son estúpidos, sordos y ciegos?" Con un triste murmullo, "¿Piensas que Hermione Granger no es preciosa para ellos, que no la verán sufriendo? Así como pudieron estarlo de ti alguna vez, su joven y brillante Padma Patil, mas tú lo estás desechando..."

La garganta de Padma estaba reseca. Ella no había considerado eso, para nada.

"Me pregunto cuántas personas quedarán al final que se preocupen por ti, Padma Patil, en esta senda que ahora transitas. ¿Vale la pena, nada más para distanciarte un poco más de tu hermana? ¿Para ser la sombra de la luz de Parvati? Tu miedo más profundo siempre ha sido caer en armonía con ella, de regreso a la armonía debería decir; ¿pero vale la pena herir a una niña inocente, nada más para hacerte mucho más diferente? ¿Debes ser la gemela malvada, Padma Patil, no puedes encontrar un bien diferente que perseguir?"

Su corazón estaba taladrando su pecho. Ella no había, ella nunca había platicado sobre eso con nadie -

"Siempre me he preguntado por qué los estudiantes se abusan entre ellos," suspiró la voz. "Cómo los niños se hacen la vida difícil para sí mismos, cómo convierten sus escuelas en prisiones con sus propias manos. ¿Por qué los seres humanos hacen sus propias tan poco placenteras? Puedo darte una parte de la respuesta, Padma Patil. Es porque las personas no se detienen a pensar antes de causar dolor, si no se imaginan que también podrían resultar lastimados, que también podrían resultar heridos por sus propias malas acciones. Pero tú sufrirás, oh, sí, Padma Patil, sufrirás, si te quedas en este camino. Sufrirás el mismo dolor de la soledad, el mismo dolor del miedo y la desconfianza de otros, que hora infliges en Hermione Granger. Sólo que en tu caso es merecido."

Su varita estaba temblando en su mano.

"No escogiste un bando cuando fuiste a Ravenclaw, niña. Escoges tu bando por la forma en que vives tu vida, lo que haces a otras personas y lo que te haces a ti misma. ¿Vas a iluminar las vidas de otros, o las vas a oscurecer? Esa es la elección entre Luz y Oscuridad, no alguna palabra gritada por el Sombrero Seleccionador. Y la parte difícil, Padma Patil, no es decir 'Luz', la parte difícil es decidir cuál es cuál, y admitirte a ti mismo cuando comienzas a descender por el camino equivocado."

Hubo silencio. Siguió por un largo tiempo, y Padma se dio cuenta de que la habían despachado.

Padma casi dejo caer su varita, cuando intentó ponerla de vuelta en su bolsillo. Casi se cayó, cuando dio un paso para alejarse de la pared, y se giró para irse -

"No siempre he escogido correctamente entre la Luz y la Oscuridad," el susurro expresó, fuerte y brusco directamente dentro de su oído. "No tomes mi sabiduría como la palabra final, niña, no tengas miedo de cuestionarla, pues aunque lo he intentado a veces he fallado, oh, sí, he fallado. Sin embargo tú estás lastimando a un verdadero inocente, y no alcanzarás ninguna de tus ambiciones con ello, no es para ningún plan astuto. Estás infligiendo dolor puramente por el placer que eso te trae. No siempre he escogido correctamente entre la Luz y la Oscuridad, mas al menos sé que eso es oscuridad, de seguro. Estás hiriendo a una niña inocente, y escapas la retribución únicamente porque ella es demasiado amable para tolerar que sus aliados se muevan en contra tuya. No puedo dañarte por eso, así que entérate de que no puedo respetarlo. No eres digna de Slytherin; ¡ve y haz tu tarea de Herbología, niña de Ravenclaw!"

El susurro final fue como un fuerte siseo que sonó casi como una serpiente, y Padma huyó, huyó por los corredores como si los Lethifolds** la estuvieran persiguiendo, corrió sin importarle las reglas que prohibían correr en los corredores, aún cuando pasó al lado de otros estudiantes que la miraron sorprendidos, ella no se detuvo, corrió directo hasta los dormitorios de Ravenclaw con el pulso golpeando en su cuello, la puerta le preguntó "¿Por qué brilla el Sol de día en lugar de la noche?" y le llevó tres intentos lograr que su respuesta fuera coherente, y entonces la puerta se abrió y vio -

- unas cuantas niñas y niños, algunos jóvenes y otros mayores, todos contemplándola, y en una esquina en la mesa pentagonal, Harry Potter y Michael Corner y Kevin Entwhistle, viéndola por encima de sus libros escolares.

"¡Dulce Merlín!" exclamó Penelope Clearwater, levantándose de un sofá. "¿Qué te sucedió, Padma?"

"Yo," tartamudeó ella, "yo, yo escuché – un fantasma -"

"No fue el Barón Sangriento, ¿o sí?" inquirió Clearwater. Ella extrajo su varita y un momento después estaba sosteniendo un vaso, y entonces un Aguamenti después el vaso estaba lleno con agua. "Aquí, bebe esto, siéntate -"

Padma ya estaba marchando hacia la mesa pentagonal. Miró a Harry Potter, quien la estaba observando fijamente, con calma y gravedad y un poco de tristeza.

hiciste esto!" Padma exclamó. "Cómo – tú – ¡cómo te atreves!"

Hubo un repentino cuchicheo en el dormitorio de Ravenclaw.

Harry nada más la miro.

Y cuestionó, "¿Hay algo con lo que te pueda ayudar?"

"No lo niegues," Padma insistió, con voz temblorosa, " enviste ese fantasma hacia mí, eso dijo -"

"Hablo en serio," Harry la interrumpió. "¿Puedo ayudarte con algo? Conseguirte algo de comer, o traerte una gaseosa, o ayudarte con tu tarea, ¿o algo así?"

Todos los estaban contemplando a los dos.

"¿Por qué?" Padma espetó. No se le ocurría otra cosa que decir, ella no lo entendía.

"Porque algunos de nosotros estamos de pie frente al precipicio," Harry respondió. "Y la diferencia es lo que hagas por otras personas. ¿Dejaras que te ayude con algo, Padma, por favor?"

Ella se lo quedó viendo, y supo, en ese momento, que él había recibido su propia advertencia, al igual que ella.

"Yo..." ella contestó. "Tengo que escribir seis pulgadas sobre el lomillialor -"

"Permite que suba a mi dormitorio y traiga mis cosas de Herbología," Harry anunció. Se levantó de la mesa pentagonal, miró a Entwhistle y Corner. "Lo siento, chicos, los veré después."

Ellos no dijeron nada, nada más observaron, junto con todos los demás en el dormitorio, al tiempo que Harry Potter caminaba hacia las escaleras.

Y justo cuando el comenzaba a subir, pronunció, "Y nadie debe molestarla con preguntas inútiles a menos que ella quiera hablar al respecto, ¿espero que todos lo hayan entendido?"

"Lo entendimos," respondieron la mayoría de los de primer año y algunos estudiantes más mayores, unos cuantos sonando bastante asustados.

...

Y ella conversó sobre muchas cosas con Harry Potter además de la madera lomillialor – incluso su miedo de volver a caer en armonía con Parvati, del cual ella nunca antes había hablado con nadie, pero no importaba porque el aliado fantasmal de Harry ya lo sabía. Y Harry había cogido su monedero y extrajo unos libros raros, prestados con la condición de guardar completo silencio, aseverando de que si ella podía comprehender aquellos libros eso cambiaría sus patrones de pensamiento lo suficiente como para que nunca jamás volviera a caer en armonía con Parvati...

A las nueve en punto, cuando Harry declaró que tenía que irse, el ensayo iba a la mitad.

Y cuando Harry hizo una pausa, y la volteó a mirar antes de salir, y afirmó que él la consideraba digna de Slytherin, la hizo sentir bien por un minuto entero antes de darse cuenta de lo que le acababan de decir y quién se lo había dicho.

...

Cuando Padma bajó a desayunar, esa mañana, observó a Mandy verla y susurrar algo a la chica que estaba sentada a su lado en la mesa de Ravenclaw.

Ella miró a la chica levantarse de la banca y caminar hacia ella.

La noche anterior Padma se había alegrado de que la chica durmiera en el otro dormitorio; mas ahora que lo reflexionaba, esto era peor, ahora tenía que hacerlo en frente de todos.

Aunque Padma estaba sudando, sabía lo que tenía que hacer.

La chica se acercó -

"Lo siento."

"¿Qué?" exclamó Padma. Esa era su linea.

"Lo siento," repitió Hermione Granger. En voz alta para que todos la pudieran escuchar. "Yo... yo no le solicité a Harry que hiciera eso, y me enojé con él cuando lo descubrí, y le hice prometer que no volvería hacer algo así a nadie, y no le voy a hablar durante una semana... Yo real, realmente lo siento, Señorita Patil."

La espalda de Hermione Granger estaba rígida, su expresión era rígida, podías ver el sudor en su rostro.

"Este," espetó Padma. Sus propios pensamientos se habían revuelto, ahora...

La vista de Padma se desvió a la mesa de Ravenclaw, donde un niño las contemplaba con ojos entrecerrados y sus manos apretadas sobre su regazo.

...

Antes:

"¡Te pedí que fueras más amable!" chilló Hermione.

Harry estaba empezando a sudar. Nunca había escuchado a Hermione gritarle antes, y fue bastante fuerte en el salón vacío.

"Yo – pero – ¡pero yo fui amable!" Harry protestó. "Prácticamente la he redimido, ¡Padma iba por el mal camino y yo la saqué de ahí! ¡Probablemente cambié toda su vida para que sea más feliz! Además, tendrías que haber escuchado la versión original de lo que sugirió el Profesor Quirrell para mí -" en ese punto Harry se dio cuenta de lo que iba a revelar y cerró su boca un segundo demasiado tarde.

Hermione agarró sus rizos castaños, un gesto que Harry no le había visto hacer antes. "¿Qué propuso él? ¿Matarla?"

El Profesor de Defensa había sugerido que Harry identificara a todos los estudiantes claves que tuvieran influencia dentro y fuera de su año y procurara ganar control absoluto de la fabrica de rumores en Hogwarts, remarcando que este era un reto generalmente útil y divertido para cualquier Slytherin verdadero atendiendo Hogwarts.

"Nada de eso," Harry replicó rápidamente, "él nada más dijo de manera general que debía conseguir influencia sobre las personas esparciendo rumores, y yo decidí que la versión amable de eso sería sólo informar a Padma directamente sobre las implicaciones de lo que ella estaba haciendo, y las posibles consecuencias de sus acciones, en vez de intentar amenazarla o algo así -"

"¿Llamas a eso no amenazar a alguien?" Las manos de Hermione ahora estaban jalando su cabello.

"Este..." Harry titubeó. "Supongo que ella pudo sentirse un poco amenazada, pero Hermione, las personas harán cualquier cosa cuando crean que pueden salirse con la suya, no les importa cuán lastimadas puedan resultar otras personas si no les duele a ellos mismos, si Padma piensa que no hay consecuencias por esparcir mentiras sobre ti entonces por supuesto que ella simplemente lo seguirá haciendo -"

"¿Y crees que no va a haber consecuencias por lo que hiciste?"

De repente Harry tuvo un malestar en su estómago.

Hermione tenía la mirada más enojada que él le hubiera llegado a ver. "¿Qué crees que piensan los otros estudiantes de ti ahora, Harry? ¿De ? Si a Harry no le gusta la forma en que hablas sobre Hermione, conseguirás que te ataquen los fantasmas, ¿es eso lo que querías que ellos sintieran?"

Harry abrió su boca y ninguna palabra surgió, él sólo... no había pensado sobre eso de esa forma, realmente...

Hermione se agachó para recoger sus libros de la mesa donde los había dejado caer. "No te voy a hablar durante una semana, y le contaré a todos que no voy a hablar contigo por una semana, y les contaré por qué, y quizá eso reparará algo de lo que hiciste. Y después de esa semana, yo voy a – yo decidiré entonces qué hacer, supongo -"

"¡Hermione!" La voz de Harry se alzó hasta ser un chillido de desesperación. "¡Estaba intentando ayudar!"

La niña se giró y lo contempló al tiempo que abrió la puerta del salón de clases.

"Harry," ella pronunció, y su voz tembló un poco a causa de la ira, "el Profesor Quirrell te está empujando a la oscuridad, en verdad lo está haciendo, lo digo en serio, Harry."

"Esto... no fue él, esto no fue lo que él propuso, esto sólo fui yo -"

La voz de Hermione ya era casi un susurro. "Algún día vas a ir a almorzar con él, y será tu lado oscuro el que regrese, o tal vez tú ni siquiera regreses."

"Te prometo," Harry declaró, "que regresaré del almuerzo."

Ni siquiera estaba pensando cuando habló.

Y Hermione tan sólo se volteó y tras una zancada cerró la puerta con un portazo.

Vaya forma de invocar las leyes de la ironía dramática, tarado, observó el Crítico Interno de Harry. Ahora vas a morir este Sábado, tus últimas palabras serán 'Lo siento, Hermione', y ella siempre se arrepentirá de que la última cosa que hizo fue aporrear la puerta -

Oh, cállate.

...

Cuando Padma se sentó con Hermione a desayunar, y explicó en una voz lo suficientemente alta como para que otros la oyeran que el fantasma le había dicho cosas que era importante que ella escuchara, y Harry Potter había estado en lo correcto al hacerlo, hubo algunos personas que quedaron con menos temor, y algunos que quedaron más temerosos.

Y después las personas dijeron menos cosas feas sobre Hermione, al menos en primer año, al menos en publico donde Harry Potter podría escucharlo.

Cuando el Profesor Flitwick le preguntó a Harry si él era el responsable por lo sucedido a Padma, y Harry respondió que sí, el Profesor Flitwick le informó que debía servir dos días de detención. Aún si únicamente había sido un fantasma y Padma no había sido herida, aún así, ese no era un comportamiento aceptable para un estudiante de Ravenclaw. Harry asintió y afirmó que comprendía por qué el Profesor tenía que hacerlo, y no protestaría; mas considerando que eso parecía haber hecho cambiar a Padma, ¿el Profesor Flitwick realmente creía, extraoficialmente, que él había hecho lo incorrecto? Y el Profesor Flitwick hizo una pausa, pareciendo de hecho considerarlo, y entonces le explicó a Harry, con una chillona voz solemne, que necesitaba aprender a relacionarse con otros estudiantes en la forma normal.

Y Harry no pudo evitar pensar que este era un consejo que el Profesor Quirrell nunca le daría.

Harry no pudo evitar pensar que de haberlo hecho al estilo del Professor Quirrell, la forma normal de Slytherin, una mezcla de incentivos positivos y negativos para lograr que Padma y los otros traficantes de rumores quedaran bajo su control explicito, entonces Padma no habría hablado al respecto, y Hermione nunca lo habría descubierto...

...en cuyo caso Padma no habría sido redimida, habría seguido en el mal camino, y habría sufrido por ello eventualmente. No era como si Harry le hubiera mentido a Padma de alguna forma, cuando usó el Giratiempo estando invisible y usando el Encantamiento de Ventriloquia.

Harry todavía no estaba seguro de si había hecho lo correcto, o una cosa correcta, y Hermione no había cedido en cuanto no hablarle – aunque estaba hablando bastante con Padma. Había dolido más de lo que Harry había esperado, regresar a estudiar por su cuenta; como si su cerebro ya hubiera olvidado su largamente-afilada habilidad de estar solo.


Los días restantes para el almuerzo del Sábado con el Profesor Quirrell parecían avanzar muy, muy lentamente.


Capítulo 49             Capítulo 51


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