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jueves, 19 de junio de 2014

La creencia en la justicia social está determinada por un área de nuestro cerebro

Un equipo de neurocientíficos ha descubierto un particular patrón de impulsos eléctricos que sólo se encuentra en quienes creen en un mundo con justicia para todos.


El estudio se llevó a cabo de la siguiente manera. En primer lugar, los sujetos de estudio debían responder, sí o no, a la pregunta de si creían en un mundo justo. Lo segundo, fue introducirlos en una maquina IRMf, para obtener una imagen por resonancia magnética funcional. Estando allí dentro, el tercer paso fue vigilar su reacción cuando se enfrentaban a escenarios en que las personas rompían o seguían las normas sociales.

Charles Bell Anatomía del Cerebro 1802
Por Shaheen Lakhan

Otros estudios, desde la neurociencia, habían identificado áreas del cerebro que se activaban cuando las personas percibían violaciones de las normas, en general. Mas ahora, han encontrado áreas que solamente se activan en quienes creen en la justicia, por lo que manejan la teoría, de que podría haber un componente fisiológico que determine dicha creencia.

Este es el resumen hecho por Michael Schaefer, y su equipo de investigadores, traducido al español por mí:



"Estudios previos identificaron una red de regiones en el cerebro involucradas en la percepción de la violación en las normas, incluyendo la ínsula, incluyendo el Cortex del cíngulo anterior (CCA), y el área de la unión temporoparietal derecha. Activaciones en estas regiones sugieren un reflejo de la percepción de las violaciones de las normas y la injusticia. Este estudio apuntó a comprobar ésta hipótesis al explorar si una disposición personal a percibir el mundo como justo está relacionado a respuestas neutrales para evaluaciones morales. La hipótesis-de-el-mundo-justo describe un prejuicio cognitivo al creer en un mundo justo en el cual todos obtienen lo que él o ella merece y merece lo que él o ella consigue. Desde entonces se ha demostrado que el CCA, el área de la unión temporoparietal derecha, y la ínsula están involucradas en la percepción de la injusticia, hemos teorizado que las diferencias individuales en la creencia de un mundo justo se reflejan por diferentes activaciones de estas áreas en el cerebro. Los participantes fueron confrontados con escenarios describiendo violaciones de las normas o confirmando comportamientos. Resultados del IRMf revelaron una activación del dorsal CCA, el área de la unión temporoparietal derecha, y la ínsula cuando percibieron violaciones de las normas, pero únicamente actividad en la ínsula/corteza somatosensorial establecieron correlaciones con la creencia en un mundo justo. Por lo tanto, nuestros resultados sugieren un rol para la ínsula/corteza somatosensorial en la creencia de un mundo justo."

Desde luego, en la literatura de Ciencia Ficción ya se han analizado mundos donde áreas del cerebro se han manipulado para que las personas no reaccionen ante la injusticia total, aunque yo prefiero deleitarme con algo aún más distópico. ¿Qué tal si, un dictador benevolente, alterara el cerebro de todas las personas para que nadie se quede impávido ante la injusticia? En unos años, esta utopía podría ser posible.

Ahora que estás en un humor científico, puede ser un excelente momento para leer un capítulo de Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad, ¿qué tal Gratificación postergada?


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