Buscar este blog

lunes, 5 de mayo de 2014

Amante

ATARDECER

Capitulo 4
Amante


Edward enamorado
Fuente

................................................

Tendré que conformarme con aceptar la manera en que se presenta, ante mis ojos, esta realidad. No es la racionalidad la que me impide creerlo, son una serie de prejuicios ideológicos. Después de todo, el principio mismo de la ciencia es que algo inexplicable ocurrió y la vida se creó.”

................................................

Cuatro horas después, tras haber sido alimentado con sangre de oso, reconstruido y alimentado de nuevo, volví a ser yo mismo. Las voces de todos resonaron nuevamente en mi cabeza.

¡Pobre hijo mio! – Esme.

Esto me recuerda aquellas dos ocasiones con Emmett – Carlisle.

Ojala no tengamos que romperlo de nuevo – Jasper.

¡Eso fue tan emocionante! – Emmett.

Espero que no me guarde rencor por haberlo golpeado – Rosalie.

Edward interponiéndose entre la chica Swan y Jessica Stanley. Estoy delante de unas puertas metálicas gigantescas que parecen sacadas de una película de ciencia ficción; cada una tiene un número diferente pintado en letras rojas: 1, 38, 48, 78, 44, 40, 78, 16, 56. Un brillo que cae del cielo y se transforma en una luz que ciega mi visión, ¿qué demonios estoy viendo? Alice.

Sólo entonces me permití abrir los ojos. La luz inundaba la habitación a través de un ventanal que reemplazaba toda una pared. Cerca del ventanal había un canapé negro y un sofá Barcelona 1930 de Mies Van der Rohe. Al lado de la puerta un escritorio y por encima de este un gran televisor de pantalla plana pegado a la pared. El equipo de música y la librería vertical dominaban otro muro. Todo estaba decorado en champagne y colores dorados. Afuera se podían ver los arboles azotados por el viento cada vez más frío, como era de esperarse teniendo en cuenta que Alice había previsto que comenzaría a nevar el próximo Lunes.

Estábamos en mi cuarto.

Estoy bien.” Anuncié. “Rosalie, no estoy enojado contigo, al contrario, les agradezco a todos por haberme detenido antes de que pudiera matar a alguien. Lamento haberte mordido Emmett.”

No te preocupes. Me gusta la cicatriz.” Bromeó Emmett.

Edward,” inició Carlisle, “¿por qué crees que perdiste el control de ese modo?”

Durante el instante en que consideré la pregunta pude sentir sus ojos y pensamientos clavados sobre mí, normalmente no me era tan difícil concentrarme, pero era la primera vez que...

La sangre de Isabella Swan huele mejor que la sangre de cualquier otro ser humano.” Afirmé. “Y creo que el curso de acción más razonable es irme de Forks. Ustedes pueden quedarse. Yo no.”

Me vi a mi mismo hablando con Tanya a través de la visión de mi hermana: “Eres mil veces más adorable que las estrellas, Tanya. Por supuesto, tú ya lo sabes.”

Ir con el Clan de Denali no es una mala idea.” Señaló Alice.

Guau, eso es demasiado radical.” Intervino Emmett. “Al menos tendrías que esperar a matar a la chica Swan antes de irte.”

¡No deseo hacerle daño!” Hablé con voz más alta de lo que quería. Apreté los puños para calmarme.

Tranquilo Edward.” Replicó Emmett con una sonrisa. “No digo que la chica Swan TENGA que morir, sólo que en caso de que la mates no será tan malo, créeme.”

Me sentí desbordado. El recuerdo de las dos personas cuya sangre suplicó ser bebida por Emmett apareció frente a mi, como un recordatorio del llamado que mi hermano no pudo ignorar. A pesar de estar lleno, la garganta me ardió. A través de una visión había percibido el olor de Isabella Swan; ese era el único recuerdo que tenía de su olor y, aún así, lograba desesperarme.

Tal vez para ti.” Argumenté. “No quiero tener su muerte en mi consciencia, ya tengo suficiente sangre en mis manos. Además, su olor es imposiblemente delicioso, aún más de lo que fueron para ti esos dos desafortunados eventos tuyos.”

La inmortalidad es demasiado larga para vivir lamentándose.” Concluyó Emmett, cruzándose de brazos y dando el asunto por zanjado.


................................................

Alice, sobre esos números.” Le comenté a mi hermana antes de partir, del modo más casual que me fue posible. Ni Alice ni yo deseábamos que el resto de la familia se enterara.

Nunca había visto algo así y no quiero alertar a los demás. Esas puertas y ese brillo en el cielo me asustan. Por cierto, ¿que era eso de interponerse entre Isabella Swan y Jessica Stanley?

Por un segundo quise regresar y protegerla de la temible amenaza que representa una adolescente chismosa y sin dientes. No es más que un sentimiento de culpa, no significa otra cosa.” Abracé a Alice por última vez y luego salí corriendo.

................................................

¡No puedo creer lo que estás haciendo Edward! Se lamentó Alice echándome una mirada de reproche.

Asentí. Estaba de acuerdo con ella. Sin embargo, no podía declamar un discurso sobre mí inconmensurable estupidez – para hablar tendría que respirar de la agonizante ambrosía – y además no quería correr el riesgo de despertar a mi Isabella durmiente.

Casi llego hasta el territorio de nuestros primos. Cuando faltaba poco, acepté que no había dejado de pensar en Isabella Swan ni por una milésima de segundo. Me detuve, a solas con mis pensamientos por primera vez en un largo tiempo.

Regresé a Forks a toda prisa, más rápido de lo que cualquier automóvil podría moverse. Pude captarla con mayor facilidad – esto confirmó mis sospechas sobre lo que me pasaba con ella – de la que podía encontrar a mi propia familia. Atraído por una fuerza gravitacional irresistible llegué hasta su casa, donde para mi sorpresa me encontré con Alice. Estaba haciendo un puchero y su expresión era acusadora.

¿Voy a herirla?” Cuestioné alarmado.

¡Regresaste! Juraste que te ibas, tal vez para no volver, y no te quedaste ni un día. Podrías habernos evitado la angustia; especialmente a Esme, sabes como se pone con tus escapadas”

No fue intencional. Alice, por favor, no juegues conmigo y responde mi pregunta.”

Del modo más infantil, Alice me sacó la lengua.

No, no le vas a poner un dedo encima. Nos vamos a quedar toda la noche viéndola dormir; tú sin respirar para evitar la tentación.”

Momentos después estábamos en su cuarto, tal y como Alice lo había predicho.

No puedo creer que tu pareja perfecta sea humana; es tan improbable que parece el mal chiste de un dios particularmente cruel.

Me encogí de hombros.

¿Qué planeas a hacer? Sí. Sé que aún no te lo has preguntado. Por eso indago, porque quiero que pienses en ello para poder verlo. ¡Oh! Quieres conocerla apropiadamente. Hablar con ella y... ¿No más? Edward, ¡lo que anhelo saber es cuándo la vas a transformar en vampiro!

Considerar transformar a Isabella en vampiro me horrorizó. ¡No! ¡Nunca! No quería destruir su alma inmortal ni arruinar su posibilidad de vivir y disfrutar al máximo una vida normal, una vida sin la maldición de la sed eterna.

No puedo verla como vampiro Edward. ¿Esa es tu decisión? Puedo verte junto a ella. Estás loco. Lo que te propones es imposible. No puedes hacerlo. Ni siquiera Carlisle fue capaz de seguir al lado de Esme cuando eligió dejarla vivir como humana, tuvo que alejarse. Edward, Isabella es tu pareja, la única destinada para ti. ¿Quieres terminar como Marcus cuando ella muera de vejez? Si es que antes ella no tiene un simple accidente en esa horrible excusa de camión y se parte el cuello.

El razonamiento de Alice me llevó a pensar en los Volturi. En el terrible secreto que únicamente Aro y yo compartíamos. Secreto que, de saberse, provocaría un conflicto entre mi familia y nuestros gobernantes. Forcé ese secreto a lo más profundo de mi mente; no quería correr el tonto riesgo de que Alice se enterara mediante una visión.

Sin dejar de contemplar a Isabella, comencé a usar lenguaje de señas para comunicarme con Alice, moviendo mis manos a una velocidad que un ser humano jamás podría seguir.

No tengo mi–e–d–o d–e c–o–n–v–e–r–t–i–r–m–e e–n M–a–r–c–u–s, l–o ú–n–i–c–o q–u–e m–e p–r–e–o–c–u–p–a e–s c–a–e–r e–n m–i p–r–o–p–i–a o–s–c–u–r–i–d–a–d. T–e a–g–r–a–d–e–z–c–o t–u p–r–e–o–c–u–p–a–c–i–ó–n, l–e c–o–m–p–r–a–r–é a I–s–a–b–e–l–l–a e–l a–u–t–o–m–ó–v–i–l m–á–s s–i–m–i–l–a–r a u–n t–a–n–q–u–e q–u–e p–u–e–d–a.”

Lo entiendo, a ninguno de nosotros – excepto Emmett – le agradó tener que enfrentar a Edward Berserk. Pero esto es diferente. Tienes que ceder Edward, no puedes tener una relación con ella si...

En ese momento, una serie de visiones cayeron sobre Alice como una hilera de piezas de domino dejándose tumbar una sobre otra.

Isabella... ella...esta chica va a ser nuestra amiga a pesar de ser humana. Ella va a ser mi primera amiga.

¿Q–u–é h–a–y d–e R–o–s–a–l–ie?

Es nuestra hermana Edward – y la amo sin embargo hay mucho que nunca he podido compartir con ella. Lo que veo con Isabella es, una relación más profunda, similar a la que tengo contigo. Pero tú eres un hombre e Isabella es especial, no es como nadie que haya conocido hasta ahora o que vaya a conocer. Ella podrá estar a nuestro lado sin sentir temor, ¿cómo es eso tan siquiera concebible?.

Yo no me robé el cerezo el 23 de Enero, fue Cleo en la noche de Luna llena.” Murmuró Isabella dormida.

Edward, si no puedo ver a Isabella transformada como vampiro ni tan siquiera como una breve posibilidad significa que tendrás la fuerza y determinación para controlarte a pesar de todo. ¿Qué sigue a continuación?

H–a–b–l–a–r c–o–n l–a f–a–m–i–l–i–a.”

................................................

La reacción de mi familia fue la esperada. Carlisle se enorgullecía de mí y respetaba mi determinación. Esme hubiera preferido que convirtiera a Isabella en un monstruo como nosotros con tal de no verme sufrir ni un poco. Rosalie no quería verse involucrada con una humana y mi decisión coincidía con su propia perspectiva sobre la inmortalidad, por lo que su apoyo era de cincuenta por ciento. Emmett me felicitó por quedarme y me llamó tonto por complicarme la vida. A Jasper le preocupaba llegar a perder el control con mi amada, mas Alice le aseguro que no la veía lastimada por causa de él, lo que confieso nos alivió tanto a Jasper como a mí.

La segunda noche acompañando a Isabella robé una vieja blusa que había usado ese día. Cuando regresé a casa le explique el plan a mi familia y nos coordinamos para tomar turnos aspirando su enloquecedora esencia. Todos reconocieron que el olor de Isabella era más agradable de lo usual, aunque ninguno sintió algo tan desbordante como yo. Carlisle pensó que era raro como a él le había sucedido lo mismo con Esme, y se preguntó si de algún modo mi pareja humana había nacido para ser transformada en vampiro, al menos desde un punto de vista genético. No me enojé con Carlisle porque se trataba de una mera observación científica de su parte.

Fue extraño oler por primera vez a mi pareja. El golpe fue duro, sin embargo no tenía comparación con la visión de Alice. No me hice ilusiones – este entrenamiento no haría menos penoso estar al lado de ella en cada ocasión – pero al menos Isabella no moriría, y eso era lo único que me interesaba. Fue interesante comprobar como mi percepción mental era un sentido aún más desarrollado que mi nariz. Desde luego mi sentido del olfato era infinitamente superior al de un ser humano ordinario, mas palidecía al lado de mi capacidad para invadir la mente de otros. Para mí, la visión de Alice había sido una experiencia más intensa que el entrenamiento con la blusa de Isabella.

La noche antes de regresar a clases – que por primera vez esperaba con anticipación – Alice se acercó a mí con sus pequeños saltos y una sonrisa encantadora que aparecía con frecuencia desde que tuvo la premonición de su amistad con Isabella.

Ella ya ha pulido todos los detalles de su malvado plan para investigar el pedazo de mi piel que tiene en su poder.


Entonces es tiempo de que yo elabore mi propio plan.” Concluí con una sonrisa ladina.


Primer Capítulo              Capítulo Anterior          Capítulo Siguiente

Nota del Autor

El siguiente capítulo se titula Trance y ya está en proceso de edición... Desde hace un largo rato :S
Publicar un comentario