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martes, 13 de mayo de 2014

Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad Capítulo 21

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Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad

Capítulo 21
Racionalización

...

Rowling es quien sea que haga el trabajo de Rowling.

...

Harry Potter Amor
La Primera Cita de Potter. Fuente

A Hermione Granger le preocupaba que se estuviera volviendo Mala.

La diferencia entre Bueno y Malo era fácil de comprender usualmente, ella nunca había entendido por qué a otras personas se les dificultaba. En Hogwarts, "Bueno" era el Profesor Flitwick y la Profesora McGonagall y la Profesora Sprout. "Malo" era el Profesor Snape y el Profesor Quirrell y Draco Malfoy. Harry Potter... Era uno de esos inusuales casos donde no podías precisarlo con nada más mirarlo. Aún estaba intentando descubrir a dónde pertenecía.

Pero cuando se trataba de ella misma...

Hermione se estaba divirtiendo demasiado destrozando a Harry Potter.

Lo había hecho mejor que él en cada clase que habían tomado. (Excepto vuelo en escoba que era como clase de gimnasia, no contaba.) Había conseguido verdaderos puntos de Casa casi todos los días en su primera semana, no por extraños asuntos heroicos, sino por cosas inteligentes como aprender hechizos rápidamente y ayudar a otros estudiantes. Ella sabía que esa clase de puntos de Casa eran mejor, y la mejor parte era, que Harry Potter también lo sabía. Podía verlo en sus ojos cada vez que ella ganaba otro punto verdadero de Casa.

Si tú eras Bueno, no se suponía que disfrutaras tanto ganar.

Había iniciado en el día del viaje en tren, aunque había tardado un tiempo en que el torbellino se cimentara. No fue hasta más tarde esa noche que Hermione empezó a notar cuánto había dejado que ese chico pasara por encima de ella.

Antes de conocer a Harry Potter no había tenido a nadie a quien ella deseara destrozar. Si alguien no lo estaba haciendo bien en su clase, era su trabajo ayudarlos, no restregárselos. Eso era lo que significaba ser Buena.

Y ahora...

...Ahora ella estaba ganando, Harry Potter estaba encogiéndose cada vez que obtenía otro punto de Casa, y era tan divertido, sus padres le habían advertido de las drogas y sospechaba que esto era más divertido que aquello.

A ella siempre le habían gustado las sonrisas que los profesores le daban cuando hacía algo correctamente. Siempre le había gustado la larga linea de marcas de verificación en un examen perfectamente respondido. Mas ahora cuando lo hacía bien en clase casualmente miraba alrededor y captaba fugazmente a Harry Potter apretando sus dientes, y eso la hacia querer saltar como si estuviera en una canción en una película Disney.

Eso no era Malo, ¿o sí?

A Hermione Granger le preocupaba que se estuviera volviendo Mala.

Y entonces un pensamiento llegó a ella que borró todos sus temores.

¡Ella y Harry estaban cayendo en un Romance! ¡Por supuesto! Todos sabían lo que quería decir que un chico y una chica comenzaran a pelear todo el tiempo. ¡Se estaban cortejando mutuamente! No había nada Malo con eso.


No podía ser que solamente disfrutara de darle una paliza a los días escolásticos de el más famoso estudiante en la escuela, alguien que estaba en los libros y hablaba cómo los libros, el chico que de algún modo había derrotado al Señor Oscuro e incluso había aplastado al Profesor Snape como un pequeño y triste insecto, el chico que era, como el Profesor Quirrell lo habría puesto, dominante, sobre todos los demás en el primer año de Ravenclaw excepto por Hermione Granger quien estaba destripando a El-Niño-Que-Vivió en todas sus clases aparte de vuelo en escoba.

Porque eso habría sido Malo.

No. Era Romance. De eso se trataba. Por eso era que estaban luchando.

Hermione estaba contenta de haberlo descubierto justo el día de hoy, cuando Harry perdería su concurso de lectura de libros, del cual toda la escuela sabía, y ella quería empezar a bailar por la pura y sobrecogedora dicha.

Eran las 2:45pm del Sábado y Harry Potter tenía la mitad de Una Historia de la Magia de Bathilda Bagshot pendiente de leer y ella estaba contemplando su reloj de bolsillo que sonaba tic tac con espantosa lentitud hacia las 2:47pm.

Y toda la sala común de Ravenclaw estaba observando.

No eran sólo los de primer año, las noticias se habían esparcido como leche derramada y la mitad exacta de Ravenclaw estaba atiborrada dentro de la sala, apretujados en sofás y apoyándose en estanterías y sentándose sobre los brazos de las sillas. Los seis prefectos estaban allí incluyendo a la Premio Anual de Hogwarts. Alguien tuvo que lanzar lanzar un Encantamiento de Aire-Fresco sólo para que hubiera suficiente oxigeno. Y el estruendo de la conversación había muerto hasta ser susurros que ahora se habían desvanecido en completo silencio.

2:46pm.

La tensión era inaguantable. Si hubiera sido alguien más, cualquier otro, su derrota habría sido una conclusión anunciada.

Pero este era Harry Potter, y no podías descartar la posibilidad de que él haría, algo en los próximos segundos, alzar una mano y chasquear sus dedos.

Con repentino terror ella se dio cuenta cómo Harry Potter podría ser capaz de hacer exactamente eso. Sería muy de él haber terminado de leer la segunda mitad del libro antes...

La visión de Hermione empezó a emborronarse. Intentó obligarse a respirar, y encontró que simplemente no podía.

Faltaban diez segundos, y él aún no había levantado su mano.

Faltaban cinco segundos.

2:47pm.

Harry Potter puso cuidadosamente un separador de página dentro de su libro, lo cerró, y lo dejó a un lado.

"Me gustaría anotar para el beneficio de la posterioridad," anunció El-Niño-Que-Vivió con voz clara, "que sólo me faltó leer medio libro, y que me topé con un número inesperado de retrasos -"

"¡Perdiste!" chilló Hermione. "¡No lo lograste! ¡Tú perdiste nuestro concurso!"

Hubo una exhalación colectiva cuando todos empezaron a respirar de nuevo.

Harry Potter le disparó una Mirada de Fuego Flamante, mas ella estaba flotando en un halo de pura felicidad blanca y nada podía tocarla.

"¿Te das cuenta de qué clase de semana he tenido?" Reclamó Harry Potter. "¡Cualquier ser inferior habría tenido dificultades para leer ocho libros del Doctor Seuss!"

" fuiste quien puso el limite de tiempo."

La Mirada de Fuego Flamante de Harry creció en furor. "No tenía ninguna forma lógica de saber que tendría que salvar a toda la escuela del Profesor Snape, o ser golpeado en clase de Defensa, y si te contara cómo perdí todo el tiempo entre las 5pm y la cena del Jueves pensarías que estaba loco -"

"Uyyy, suena a que alguien cayó presa de la falacia de la planificación."

Sorpresa pura se mostró en el rostro de Harry Potter.

"Oh eso me recuerda, terminé de leer el primer lote de libros que me prestaste," Hermione informó con su apariencia más inocente. Un par de ellos habían sido libros difíciles, también. Ella se preguntaba cuánto le había tomado a él leerlos.

"Algún día," siseó El-Niño-Que-Vivió, "cuando los descendientes distantes de los Homo sapiens vean hacia atrás en la historia de la galaxia y quieran saber cómo fue que todo salió mal, concluirán que el error original fue cuando alguien le enseñó cómo leer a Hermione Granger."

"Pero aún así pierdes," celebró Hermione. Ella puso una mano sobre su mandíbula y se mostró contemplativa. "¿Ahora que deberías perder exactamente, me pregunto?"

"¿Qué?"

"Perdiste la apuesta," Hermione explicó, "así que tienes que pagar una multa."

"¡No recuerdo haber aceptado algo como esto!"

"¿De verdad?" Dudó Hermione Granger. Ella puso una expresión pensativa en su rostro. Luego, como si la idea se le acabara de ocurrir, "Hagamos una votación, entonces. Todos en Ravenclaw que crean que Harry Potter tiene que pagar, ¡levante su mano!"

"¿Qué?" rugió Harry Potter otra vez.

Giró alrededor y vio que estaba rodeado por un mar de manos alzadas.

Y si Harry Potter hubiera mirado más cuidadosamente, habría notado que una tremenda cantidad de los espectadores parecían ser chicas y que prácticamente cada mujer en el cuarto tenía su mano levantada.

"¡Alto!" gimió Harry Potter. "¡No saben qué es lo que va a pedir! ¿No se dan cuenta lo que está tramando? ¡Está haciendo que ustedes realicen un compromiso por adelantado, y luego la presión de la conciencia hará que ustedes accedan a cualquier cosa que ella pida después!"

"No te preocupes," lo calmó la prefecta Penelope Clearwater. "Si demanda algo irrazonable, podemos cambiar nuestra opinión. ¿Cierto, todos?"

Y se produjeron ansiosos asentimientos de cabeza de parte de todas las chicas a las que Penelope Clearwater les había revelado el plan de Hermione.

...

Una silenciosa figura se deslizó a través de los helados pasillos de los calabozos de Hogwarts. Tenía que estar presente en un cierto cuarto a las 6:00pm para encontrarse con un cierto alguien, y si le era posible lo mejor era llegar temprano, para mostrar respeto.

Pero cuando su mano giró el pomo y abrió la puerta hacia el oscuro, silencioso, y poco usado salón de clases, ya había una silueta parada entre las filas de polvorientos y viejos escritorios. Una silueta que esgrimía una pequeña varita de verde resplandor, lanzando una pálida luz que apenas e iluminaba a quien la estaba sosteniendo, menos aún los alrededores del cuarto.

La luz del pasillo murió cuando la puerta se cerró de un porrazo detrás de él, y los ojos de Draco comenzaron el proceso de ajustarse al mortecino brillo.

La silueta se volteó lentamente para confrontarlo, revelando un rostro en las sombras parcialmente iluminado por la fugaz luz verde.

A Draco ya le gustaba esta reunión. Conserva la escalofriante luz verde, haz a los dos más altos, dales capuchas y máscaras, llévalos de un salón de clases hacia un cementerio, y sería justo como el inicio de la mitad de las historias que los amigos de su padre contaban sobre los Mortífagos.

"Quiero que sepas, Draco Malfoy," aclaró la silueta con un tono de mortal calma, "que no te culpo por mi reciente derrota."

Draco abrió su boca en impensable protesta, no había razón posible para que él tuviera que ser culpado -

"Fue debido, más que cualquier cosa, a mi propia estupidez," continuó la figura en las sombras. "Hubo muchísimas otras cosas que pude haber hecho, en cualquier paso a lo largo del camino. No me pediste hacer exactamente lo que yo hice. Tú únicamente pediste ayuda. Yo fui quien imprudentemente eligió ese método en particular. Pero permanece el hecho de que perdí el concurso por medio libro. Las acciones de tu idiota mascota, y el favor que me solicitaste, y, sí, mi propia estupidez incluida, causaron que perdiera tiempo. Más tiempo del que sabes. Tiempo que, al final, demostró ser crítico. Permanece el hecho, Draco Malfoy, de que si no hubieras solicitado ese favor, yo habría ganado. Y no... En su lugar... Perdí."

Draco ya había escuchado sobre la derrota de Harry, y la multa que Granger había reclamado de él. Las noticias se habían esparcido más rápido de lo que los búhos las podrían haber llevado.

"Entiendo," Draco comentó. "Lo siento." No había nada más que él pudiera decir si quería que Harry Potter fuera su amigo.

"No estoy pidiendo entendimiento ni pesar," señaló la oscura silueta, todavía con mortal calma. "Pero he pasado dos horas enteras en la presencia de Hermione Granger, vestido con los ropajes que me fueron proveídos, visitando lugares tan fascinantes de Hogwarts como una cascada de diminutas burbujas de lo que para mí se veía como mocos, acompañado por un número de otras chicas quienes insistieron en actividades colaboradoras tales como cubrir nuestro camino con pétalos de rosas Transformadas. He estado en una cita, heredero de Malfoy. Mi primera cita. Y cuando llame por ese favor que me debes, tú lo pagaras."

Draco asintió solemnemente. Antes de venir había tomado la sabia precaución de aprender cada detalle disponible de la cita de Harry, para así poder sacar toda su risa histérica antes de su encuentro acordado, y no fuera a cometer un faux pas al ahogarse de risa continuamente hasta perder la consciencia.

"Crees," Draco sugirió, "que algo triste tendría que suceder a la chica Granger -"

"Esparce la palabra en Slytherin de que la chica Granger es mía y que cualquiera que se entrometa en mis asuntos tendrá sus restos desperdigados en un área lo suficientemente grande como para cubrir doce lenguajes diferentes. Y ya que no soy un Gryffindor y uso astucia en lugar de ataques frontales, no deberían entrar en pánico si ven que le sonrío a ella."

"¿O si eres visto en una segunda cita?" Draco preguntó, permitiendo nada más que una nota de escepticismo en su voz.

"No habrá segunda cita," corrigió la silueta alumbrada de verde con una voz tan tenebrosa que sonaba, no sólo como la de un Mortífago, sino como la de Amycus Carrow en aquella vez que Padre le dijo que se detuviera, ese no era el Señor Oscuro.

Por supuesto aún era la joven voz alta y aguda de un chico y cuando lo combinabas con las palabras pronunciadas, bueno, no funcionaba igual. En caso de que Harry Potter se convirtiera en el próximo Señor Oscuro algún día, Draco usaría un Pensadero para guardar una copia de este recuerdo en algún lugar seguro, y Harry Potter nunca se atrevería a traicionarlo.

"Mas procedamos a discutir asuntos más felices," prosiguió la figura de silueta verde. "Hablemos de conocimiento y poder. Draco Malfoy, hablemos de Ciencia."

"Sí," aceptó Draco. "Vamos hablar."

Draco se preguntó qué tanto de su propio rostro podía ser visto, estando en las sombras, con esa mortecina luz verde.

Y aunque Draco mantuvo su cara seria, había una sonrisa en su corazón.

Finalmente estaba teniendo una conversación real de adultos.

"Te ofrezco poder," brindó la figura en las sombras, "y te diré de ese poder y su precio. El poder proviene de conocer la forma de la realidad y de ganar control sobre ella. Lo que puedes entender, puedes comandar, y ese es el poder que es suficiente para caminar sobre la Luna. El precio de ese poder es que debes aprender a hacer preguntas a la Naturaleza, y lo más difícil, aceptar las respuestas de la Naturaleza. Harás experimentos, realizaras pruebas y veras lo que pasa. Y tienes que aceptar el significado de aquellos resultados cuando te demuestran que estás equivocado. Tendrás que aprender a cómo perder, no conmigo, sino con la Naturaleza. Cuando te encuentres a ti mismo discutiendo con la realidad, tendrás que dejar a la realidad ganar. Hallarás esto doloroso, Draco Malfoy, y no sé si eres así de fuerte. Sabiendo el precio, ¿es todavía tu deseo aprender el poder humano?"

Draco respiró profundamente. Pensó sobre esto. Y era difícil responder de otro modo. Había sido instruido para tomar cada posible ruta de amistad con Harry Potter. Únicamente iba a aprender, no estaba prometiendo hacer nada. Siempre podía detener las lecciones en cualquier momento...

Había un cierto número de cosas sobre la situación que la hacían parecerse a una trampa, pero con toda honestidad, Draco no veía cómo esto podía salir mal.

Además Draco como que sí quería dominar el mundo.

"Sí," contestó Draco.

"Excelente," elogió la figura en las sombras. "Tengo una semana muy ocupada, y tomará tiempo planear tu currículo -"

"Tengo que hacer un montón de cosas que necesito hacer para consolidar mi poder en Slytherin," dijo Draco, "sin mencionar la tarea. ¿Quizá deberíamos iniciar en Octubre?"

"Suena sensato," concordó la figura en las sombras, "sin embargo a lo que me refiero es que para planear tu currículo, necesito conocer lo que te estaré enseñando. Tres pensamientos vienen a mí. El primero es que te enseñé de la mente y el cerebro humano. La segunda opción es que te enseñe del universo físico, aquellas artes que yacen en el camino para visitar la Luna. Esto involucra una gran cantidad de números, pero para una cierta clase de mente aquellos números son más bellos que cualquier otra cosa que la Ciencia tenga para enseñar. ¿Te gustan los números, Draco?"

Draco sacudió su cabeza.

"Entonces eso sería demasiado. Aprenderás matemáticas eventualmente, mas no de inmediato, creo. La tercera opción es que te enseñe de genética y evolución y herencia, lo que llamarías sangre -"

"Esa," escogió Draco.

La figura asintió. "Pensé que diría tal cosa. Aunque pienso que ese será el camino más doloroso para ti, Draco. ¿Que tal si tu familia y amigos, los puristas de la sangre, afirman una cosa, y descubres que las pruebas experimentales muestran otra?"

"¡Entonces descubriré como hacer que las pruebas experimentales digan la respuesta correcta!"

Hubo una pausa, cuando la figura en las sombras se quedó de pie con la boca abierta por un rato.

"Um," pronunció la figura en las sombras. "En verdad no funciona de esa manera. Sobre eso era que estaba intentando advertirte, Draco. No puedes hacer que la respuesta salga como tú quieras."

"Siempre puedes hacer que la respuesta salga a tu gusto," replicó Draco. Eso había sido prácticamente lo primero que sus tutores le habían enseñado. "Nada más es cuestión de encontrar los argumentos adecuados."

"No," reiteró la figura en las sombras, su voz elevándose en frustración, "¡no, no, no! ¡Entonces obtendrás la respuesta incorrecta y así no puedes ir a la Luna! La Naturaleza no es una persona, no puedes engañarla para que crea algo más, ¡si le dices que la Luna está hecha de queso puedes argumentarlo por días y eso no cambiara a la Luna! De lo que estás hablando es racionalización, como iniciar con una hoja de papel, bajar directamente hasta la última linea, usando tinta para escribir 'y por lo tanto, la Luna está hecha de queso', y luego regresar al principio para escribir toda clase de ingeniosos argumentos arriba. Pero como sea la Luna está hecha de queso o no lo está. En el momento en que escribiste en la última linea, ya era verdadero o ya era falso. Sin importar si la hoja entera de papel termina con la conclusión correcta o la conclusión incorrecta está arreglado desde el instante en que escribiste en la última linea. Si estás intentando escoger entre dos baúles caros, y te gusta el más brillante, no importa qué ingeniosos argumentos se te ocurran para comprarlo, la regla real que usaste para elegir por cual baúl discutir fue 'elegir el más brillante', y sin importar que tan efectiva esa regla sea para escoger buenos baúles, esa es la clase de baúles que conseguirás. La Racionalidad no puede ser usada para discutir por un lado arreglado, su uso únicamente posible es decidir en cuál lado discutir. La Ciencia no es para convencer a todos de que los puristas de sangre tienen la razón. ¡Eso es política! ¡El poder de la ciencia proviene de hallar la forma en que la Naturaleza realmente es y eso no puede ser cambiado discutiendo! Lo que la ciencia puede hacer es decirte es cómo funciona la sangre realmente, cómo es que los magos en verdad heredan sus poderes de sus padres, y si los hijos de Muggle son más débiles o más fuertes -"

"¡Más fuertes!" exclamó Draco. Había estado intentando seguir esto, con una expresión de desconcierto sobre su rostro, podía ver cómo tenía sentido de algún modo mas ciertamente no se parecía a nada que él hubiera escuchado antes. Y luego Harry Potter había dicho algo que no había posibilidad que Draco dejara pasar. "¿Piensas que los sangre sucia son más fuertes?"

"No pienso nada," negó la figura en las sombras. "No sé nada. No creo en nada. Mi última linea aún no está escrita. Descubriré cómo probar la fuerza mágica de los hijos de Muggle, y la fuerza mágica de los sangre pura. Si mis pruebas me revelan que los hijos de Muggle son más débiles, yo creeré que ellos son más débiles. Si mis pruebas me revelan que los hijos de Muggle son más fuertes, creeré que son más fuertes. Sabiendo esta y otras verdades, ganaré alguna cantidad de poder -"

"¿Y esperas que yo crea cualquier cosa que tú digas?" Draco demandó acaloradamente.

"Yo espero que realices las pruebas personalmente," aclaró la figura en las sombras con voz baja. "¿Tienes miedo de lo que encontrarás?"

Draco contempló la figura en las sombras por un rato, sus ojos como rendijas. "Buena trampa, Harry," él acusó. "Tendré que recordarla, es nueva."

La figura en las sombras sacudió su cabeza. "No es una trampa, Draco. Recuerda – yo no sé lo que encontraremos. Sin embargo tú no comprendes el universo discutiendo con él o pidiéndole que regrese con una respuesta diferente la próxima vez. Cuando te pones la túnica de un científico debes olvidar todas tus políticas y argumentos y facciones y bandos, silenciar los desesperados apegos de tu mente, y desear no escuchar otra cosa que la respuesta de la Naturaleza." La figura en las sombras hizo una pausa. "La mayoría de personas no pueden hacerlo. Es por eso que es difícil. ¿Estás seguro de que no preferirías aprender sobre el cerebro?"

"Y si te digo que preferiría aprender sobre el cerebro," Draco replicó, con voz muy endurecida, "iras por ahí contándole a las personas que tuve miedo de lo que encontraría."

"No," declaró la figura en las sombras. "No haré tal cosa."

"Pero podrías hacer la misma clase de pruebas por tu cuenta, y si obtienes la respuesta equivocada, yo no estaría allí para decirlo antes de que se lo mostraras a alguien más." La voz de Draco aún era áspera.

"Aún así te preguntaría primero, Draco," la figura en las sombras dijo en voz baja.

Draco hizo una pausa. No había anticipado eso, creyó que había previsto la trampa mas... "¿Lo harías?"

"Claro. ¿Cómo sabría a quién chantajear o qué demandar de ellos? Draco, te repito que esta no es una trampa que armé para ti. Al menos no para ti personalmente. Si tus políticas fueran diferentes, yo hubiera dicho, qué tal si las pruebas demuestran que los sangre pura son más fuertes."

"En serio."

"¡Sí! ¡Ese es el precio que cualquiera tiene que pagar para convertirse en un científico!"

Draco alzó una mano. Tenía que pensar.

En las sombras, la figura de resplandor verde esperó.

No le tomó mucho tiempo reflexionar el asunto, sin embargo. Si descartabas todas las partes confusas... entonces Harry Potter estaba planeando entrometerse con algo que podía causar una gigantesca explosión política, y sería de locos alejarse y permitirle hacerlo por su cuenta. "Estudiaremos la sangre," determinó Draco.

"Excelente," felicitó la figura, y sonrió. "Felicitaciones por estar dispuesto a realizar la primera pregunta."

"Gracias," Draco replicó, no pudiendo del todo ocultar la ironía en su voz.

"Oye, ¿pensaste que ir a la Luna era fácil? Alégrate de que sólo involucra cambiar tu opinión a veces, ¡y no un sacrificio humano!"

"¡Los sacrificios humanos serías mucho más fáciles!"

Hubo una corta pausa, y luego la figura asintió. "Es un punto valido."

"Mira, Harry," elaboró Draco sin mayor esperanza, "pensé que la idea era apoderarse de todas las cosas que los Muggles saben, combinarlas con cosas que los magos saben, y volvernos amos de ambos mundos. No sería más fácil únicamente estudiar todas las cosas que los Muggles ya descubrieron, como las cosas de la Luna, y usar ese poder -"

"No," lo interrumpió la figura con una fuerte sacudida de su cabeza, sacudiendo sombras verdes que se movieron alrededor de su nariz y ojos. Su voz se había vuelto siniestra. "Si no puedes aprender el arte de aceptar la realidad propio de los científicos, entonces no debo contarte lo que esa aceptación a descubierto. Sería como si un poderoso mago te hablara de aquellas puertas que no deben ser abiertas, y aquellos sellos que no deben ser rotos, antes de que hayas demostrado tu inteligencia y disciplina al sobrevivir los primeros peligros."

Un escalofrío bajo por la espina dorsal de Draco y tembló involuntariamente. Sabía que había sido visible incluso en la sombría luz. "De acuerdo," admitió Draco. "Comprendo." Padre le había dicho eso muchas veces. Cuando un mago más poderoso te advertía que no estabas listo para saber, tú no seguías fisgoneando si querías vivir.

La figura inclinó su cabeza. "En efecto. Mas hay otra cosa que deberías entender. Los primeros científicos, al ser Muggles, carecían de tus tradiciones. Al principio ellos no comprendieron la noción de conocimiento peligroso, y pensaron que todas las cosas descubiertas tendrían que ser habladas libremente. Cuando sus búsquedas se volvieron peligrosas, le contaron a sus políticos de cosas que debieron haber permanecido encubiertas – no me veas así, Draco, no fue simple estupidez. Ellos tenían que ser lo suficientemente inteligentes cómo para descubrir el secreto en primer lugar. Pero ellos eran Muggles, era la primera vez que encontraban algo en verdad peligroso, y no iniciaron con una secreta tradición. Había una guerra en marcha, y los científicos de un lado se preocuparon de que si ellos no hablaban, los científicos del país enemigo lo revelarían a sus políticos primero..." La voz se apagó significativamente. "Ellos no destruyeron el mundo. Aunque estuvo cerca. Y nosotros no vamos a repetir ese error."

"De acuerdo," Draco concordó, su voz muy firme. "Nosotros no lo haremos. Somos magos, y estudiar ciencia no nos hace Muggles."

"Como has dicho," prosiguió la silueta de resplandor verde. "Estableceremos nuestra propia Ciencia, una Ciencia mágica, y esa Ciencia tendrá tradiciones más brillantes desde el principio." La voz se alzó. "El conocimiento que comparto contigo será enseñado al lado de la disciplina para aceptar la verdad, el nivel de este conocimiento será ajustado a tu progreso en aquella disciplina, y no compartirás ese conocimiento con nadie más que no haya aprendido esa disciplina. ¿Aceptas esto?"

"Sí," contestó Draco. ¿Qué más podía hacer, decir no?

"Bien. Y lo que descubras para ti mismo, te lo guardarás para ti mismo a menos que creas que otros científicos están preparados para saberlo. Lo que compartamos entre nosotros, no se lo revelaremos al mundo a menos que acordemos que es seguro que el mundo lo sepa. Y sin importar cuáles sean nuestras propias políticas y afiliaciones, castigaremos con todo a cualquiera de los nuestros que comparta magias peligrosas o entregue armas letales, sin importar que tipo de guerra este sucediendo. Desde este día en adelante, esta será la tradición y la ley de la ciencia entre los magos. ¿Estamos de acuerdo en eso?"

"Sí," afirmó Draco. Esto estaba empezando a sonar muy atractivo. Los Mortífagos habían intentado llegar al poder al ser más aterradores que todos los demás, y de hecho aún no habían ganado. Quizá era tiempo de gobernar usando los secretos. "Y nuestro grupo permanece escondido tanto tiempo como sea posible, y todos los que pertenezcan tienen que acceder a nuestras reglas."

"Por supuesto. Definitivamente."

Hubo una corta pausa.

"Vamos a necesitar mejores túnicas," comentó la figura en las sombras, "con capuchas y cosas por el estilo -"

"Justamente estaba pensando en eso," intervino Draco. "No necesitamos comprar nuevas túnicas, sin embargo, nada más capas encapuchadas para ponernos. Tengo una amiga en Slytherin, ella tomará tus medidas -"

"No le digas para que son, aunque -"

"¡No soy estúpido!"

"Y sin máscaras por ahora, no cuando somos solamente tú y yo -" dijo la figura en las sombras.

"¡Cierto! Pero más adelante deberíamos tener alguna clase de marca especial para todos nuestros sirvientes, la Marca de la Ciencia, como una serpiente comiéndose la Luna en sus brazos derechos -"

"Es llamado un PhD, ¿y no haría eso que identificaran a nuestra gente con demasiada facilidad?"

"¿Uh?"

"Me refiero, que tal si alguien llega y pide 'de acuerdo, ahora todos arremanguen sus túnicas en el brazo derecho' y nuestro hombre es como 'ouch, lo siento, parece que soy un espía' -"

"Olvida que lo mencione," se apresuró Draco, sudor esparciéndose repentinamente por todo su cuerpo. Necesitaba una distracción, pronto - "¿Y cómo nos llamaremos? ¿Los Científagos?"

"No," rechazó la figura en las sombras lentamente. "Eso no suena correcto..."

Draco pasó un brazo de su túnica sobre su frente, secando gotas de sudor. ¿Qué había estado pensando el Señor Oscuro? ¡Padre había jurado que el Señor Oscuro era listo!

"¡Lo tengo!" exclamó la figura en las sombras inesperadamente. "No lo comprenderás todavía, pero créeme, encaja."

En ese instante Draco habría aceptado los 'Mastica Malfoy' siempre y cuando cambiara el tema. "¿Cuál es?"

Y de pie en medio de los polvorientos escritorios en un salón sin uso del calabozo de Hogwarts, la silueta de brillo verde de Harry Potter abrió sus brazos dramáticamente y anunció, "Este día marcará el amanecer de... la Conspiración Bayesiana."

...

Una figura silenciosa atravesó los pasillos de Hogwarts con paso cansino en dirección a Ravenclaw.

Harry había ido derecho del encuentro con Draco hacía la cena, y se quedó en el comedor apenas y el tiempo suficiente como para tragar unos pocos y rápidos bocados de comida antes de retirarse a la cama.

No eran ni siquiera las 7pm aún, mas la hora de dormir para Harry había pasado hace rato. Se dio cuenta la noche anterior de que no sería capaz de usar el Giratiempo el día Sábado hasta después de que el concurso de lectura de libros hubiera terminado. Pero aún podría usar el Giratiempo en la noche del Viernes, y así ganar tiempo. Por lo que Harry se forzó a si mismo a permanecer despierto hasta las 9pm del Viernes, cuando el caparazón protector se abrió, y luego usó las cuatro horas que faltaban del Giratiempo para regresar a las 5pm y colapsar en un sueño profundo. Despertó alrededor de las 2am del Sábado en la mañana, justo como lo había planeado, y leyó por las siguientes doce horas sin parar... y aún así no había sido suficiente. Y ahora Harry tendría que irse a dormir muy temprano por los próximos días, hasta que su ciclo de sueño se regularizara de nuevo.

El retrato en la puerta le presentó a Harry algún tonto acertijo apropiado para niños de once años que él respondió sin que las palabras tan siquiera cruzaran su mente consciente, y luego Harry subió las escaleras hacia su dormitorio, se puso sus piyamas y colapsó sobre la cama.

Y descubrió que su almohada parecía estar llena de grumos.

Harry gimoteó. Se sentó reluctante, se giró sobre la cama, y levantó su almohada.

Esto reveló una nota, dos Galeones de oro, y un libro titulado Oclumancia: El Arte Escondido.

Harry tomó la nota y leyó:

Cielos, sí que te metes en problemas y rápido. Tu padre no sería rival para ti.

Has hecho un poderoso enemigo. Snape comanda la lealtad, admiración, y temor de toda la Casa de Slytherin. Ya no puedes confiar en nadie de esa Casa ahora, sin importar si se acercan a ti de manera amistosa o amenazante.

De ahora en adelante debes evadir los ojos de Snape. Él es un Legeremante y puede leer tu mente si haces contacto visual. He adjuntado un libro que podría ayudarte a protegerte a ti mismo, aunque no es muy lejos lo que puedes llegar sin un tutor. Sin embargo al menos podrías aprender a detectar intrusión.

Así que para que puedas encontrar algún tiempo para estudiar Oclumancia, he adjuntado 2 Galeones, que es el precio para las hojas de respuesta y tareas para el primer año de la clase de Historia de la Magia (El Profesor Binns ha estado escribiendo los mismos exámenes y las mismas trabajos cada año desde que murió). Tus nuevos amigos los gemelos Weasley deberían ser capaces de venderte una copia. No necesito decir que no te deben atrapar con aquello en tu posesión.

Del Profesor Quirrell conozco poco. Él es un Slytherin y un Profesor de Defensa, y eso son dos factores en contra suya. Considera cuidadosamente cualquier aviso que te otorgué, y no le cuentes nada que no desees que se sepa.

Dumbledore sólo pretende estar loco. Es extremadamente inteligente, y si continuas penetrando en armarios y desapareciendo, ciertamente deducirá que posees una capa de invisibilidad si es que ya no lo ha hecho. Huye de él siempre que sea posible, esconde la Capa de Invisibilidad en algún lugar seguro (NO tu monedero) cada vez que no puedas alejarte, y pisa con mucho cuidado en su presencia.

Por favor se más cuidadoso en el futuro, Harry Potter.

- Santa Claus

Harry observó la nota.

parecía ser un muy buen consejo. Por supuesto que Harry no iba a hacer trampa en la clase de Historia incluso si le daban un mono muerto como profesor. Pero la Legeremancia de Severus... quien fuera que hubiera enviado esta nota sabía un montón de importantes, cosas secretas y estaba dispuesto a compartirlas con Harry. La nota seguía siendo una advertencia en contra de Dumbledore robando la Capa aunque al respecto Harry honestamente no tenía ni idea si era una mala señal, podía tratarse de un mero error comprensible.

Había alguna clase de intriga ocurriendo en Hogwarts. Quizá si Harry comparaba historias entre Dumbledore y el escribiente-de-notas, ¿podría elaborar una imagen combinada que sería acertada? Como si ambos se ponían de acuerdo en algo, entonces...

...como sea...

Harry introdujo todo dentro de su monedero y encendió el Silenciador y jaló la cobija por encima de su cabeza y murió.

...

Era Domingo en la mañana y Harry estaba comiendo panqueques en el Gran Comedor, bocados rápidos y precisos, fisgoneando nerviosamente su reloj cada pocos segundos.

Eran las 8:02am, y en precisamente dos horas y un minuto, sería exactamente una semana desde que había conocido a los Weasleys y cruzado la Plataforma Nueve y Tres-Cuartos.

Y se le ocurrió el pensamiento... Harry no estaba seguro de que esta fuera una forma valida de pensar sobre el universo, él ya no sabía nada de nada, pero era probable que...

Eso...

No le habían pasado suficientes cosas interesantes en la semana transcurrida.

Cuando estaba terminando de comer su desayuno, Harry planeó irse derecho a su cuarto y esconderse en el nivel más profundo de su baúl y no hablar con nadie hasta las 10:03am.

Y allí fue cuando Harry vio a los gemelos Weasley caminado hacia él. Uno de ellos estaba cargando algo oculto detrás de su espalda.

Debió haber gritado y salido corriendo.

Debió haber gritado y salido corriendo.

Fuera lo que fuera... esto muy bien podría ser...

...el gran final...

Él realmente debió haber gritado y salido corriendo.

Con el resignado presentimiento de que el universo llegaría y lo atraparía de todos modos, Harry continuó cortando el panqueque con su tenedor y cuchillo. Él no podía hallar la energía. Esa era la triste verdad. Harry sabía ahora cómo se sentían las personas cuando estaban cansados de correr, cansados de intentar escapar del destino, y nada más caían al suelo y permitían que los horrorosamente dentados tentáculos demoníacos del más oscuro abismo los arrastraran a su innombrable destino.

Los gemelos Weasley se acercaron un poco más.

Y aún más cerca.

Harry comió otra mordida de panqueque.

Los gemelos Weasley llegaron, sonriendo brillantemente.

"Hola, Fred," Harry saludó perezosamente. Uno de los gemelos asintió. "Hola, George." El otro gemelo asintió.

"Te oyes cansado," observó George.

"Deberías animarte," propuso Fred.

"¡Mira lo que nosotros tenemos para ti!"

Y George extrajo, de atrás de la espalda de Fred -

Un pastel con doce velas encendidas.

Hubo una pausa, mientras la mesa de Ravenclaw se los quedó mirando.

"Eso no es correcto," apuntó alguien. "Harry Potter nació el treinta y uno de Jul-"

"ÉL ESTÁ LLEGANDO," gritó una enorme y hueca voz que cortó todas las conversaciones como una espada de hielo. "AQUEL QUE DESTROZARÁ EL MISMÍSIMO -"

Dumbledore brincó de su trono y corrió directamente hacia la Mesa de Profesores y sujetó a la mujer que pronunciaba esas terribles palabras, Fawkes apareció con un destello, y los tres desaparecieron en un crujido de fuego.

Hubo una pausa por la sorpresa...

...seguida por cabezas que giraron en dirección de Harry Potter.

"Yo no lo hice," Harry declaró con voz cansada.

"¡Eso fue una profecía!" alguien chilló en la mesa. "¡Y apuesto que se trata de ti!"

Harry suspiró.

Se levantó de su silla, elevó su voz, y exclamó fuertemente por encima de las conversaciones que estaban iniciando, "¡No es sobre mí! ¡Obviamente! ¡Yo no estoy llegando aquí, Yo ya estoy aquí!"

Harry se sentó otra vez.

Las personas que lo habían estado mirando dejaron de hacerlo.

Alguien más en la mesa dijo, "¿Entonces de quién se trata?"

Y con una lenta, pesada sensación, Harry se dio cuenta quién no estaba aún en Hogwarts.

Digamos que fue una suposición al azar, mas Harry tuvo la intuición de que el no-muerto Señor Oscuro aparecería un día de estos.

Las conversaciones prosiguieron a su alrededor.

"Sin mencionar, ¿destrozar el mismísimo qué?"

"Creo que escuché a Trelawney empezar a decir algo con una 'S' justo antes de que el Director se la llevara."

"Como... ¿alma? ¿Sol?"

"¡Si alguien va a destrozar el Sol estamos en grandes problemas!"

A Harry eso se le hizo muy improbable, a menos que el mundo contuviera cosas aterradoras que hubieran escuchado de la idea de David Criswell sobre mover estrellas.

"Entonces," Harry indagó con tono cansino, "esto pasa todos los Domingos en el desayuno, ¿cierto?"

"No," negó un estudiante que podría haber estado en su séptimo año, frunciendo el ceño sombríamente. "No es así."

Harry se encogió de hombros. "Como sea. ¿Alguien quiere pastel de cumpleaños?"

"¡Pero no es tu cumpleaños!" protestó el mismo estudiante que había objetado anteriormente.

Esa fue la señal para que Fred y George comenzaran a reírse, por supuesto.

Incluso Harry se las arregló para esbozar una fatigada sonrisa.

Cuando la primera rebanada le fue servida, Harry espetó, "He tenido una semana en verdad larga."

...

Y Harry estaba sentado en el nivel caverna de su baúl, el cerrojo echado y cerrado con llave para que nadie pudiera entrar, una sabana blanca sobre su cabeza, esperando para que finalizara la semana.

10:01.

10:02.

10:03, pero sólo para estar seguro...

10:04 y la primera semana había terminado.

Harry dejó escapar un suspiro de alivio, y cautelosamente se quitó la sabana de su cabeza.

Unos momentos después, emergió hacía su aireado dormitorio iluminado por el sol brillante.

Poco después, estaba en la sala común de Ravenclaw. Unas cuantas personas lo miraron, sin embargo le dijo nada o intentó hablar con él.

Harry encontró un escritorio amplio y bueno para escribir, se apoderó de una silla confortable, y se sentó. De su monedero sacó una hoja de papel y un lapicero.

Mamá y Papá le habían dicho a Harry en términos que no se prestaban para la confusión que si bien ellos entendían su entusiasmo por salir del hogar y alejarse de sus padres, tendría que escribirles cada semana sin falta, para que así ellos supieran que estaba vivo, sin daño, y no en prisión.

Harry contempló la hoja de papel en blanco. Veamos...

Tras dejar a sus padres en la estación de tren, él había...

...trabado amistad con un chico criado por Darth Vader, vuelto amigo de los tres bromistas peor reputados en Hogwarts, conocido a Hermione, luego sucedió el Incidente con el Sombrero Seleccionador... El Lunes había recibido una maquina del tiempo para tratar su desorden de sueño, obtenido una legendaria capa de invisibilidad de parte de un benefactor desconocido, rescatado siete Hufflepuffs mediante mirar con menosprecio a cinco chicos más grandes que él uno de los cuales había amenazado con romper su dedo, se dio cuenta que poseía un misterioso lado oscuro, aprendió a lanzar el Frigideiro en clase de Encantamientos, e iniciado su rivalidad con Hermione... El Martes había sido introducido a Astronomía impartida por la Profesora Aurora Sinistra quien estaba bien, e Historia de la Magia enseñada por un fantasma que debería ser exorcizado y reemplazado con una grabadora... El Miércoles, había sido elegido como el Estudiante Más Peligroso en el Salón de Clases... El Jueves, ni siquiera pensemos en el Jueves... Viernes, el Incidente en Clase de Pociones, seguido por su chantaje al Director, seguido por el Profesor de Defensa haciendo que lo golpearan en clase, seguido por el Profesor de Defensa resultando ser el humano más asombroso que había caminado sobre la faz de la Tierra... El Sábado había perdido una apuesta y tenido su primera cita y empezado a redimir a Draco... y esta mañana la profecía incompleta de la Profesora Trelawney podría o no indicar que un inmortal Señor Oscuro estaba a punto de atacar Hogwarts.

Harry organizó su material mentalmente, y comenzó a escribir.

Queridos mamá y Papá:

Hogwarts es muy divertido. Aprendí como violar la Segunda Ley de la Termodinámica en clase de Encantamientos, y conocí a una chica llamada Hermione Granger quien lee más rápido que yo.

Mejor lo dejo ahí.

Su amado hijo,
Harry James Potter-Evans-Verres.




Capítulo 20             Capítulo 22


Notas del Traductor

Una pequeña nota, en “Oclumancia: El Arte Escondido Arte” la palabra Arte aparece originalmente en español, me imagino que para indicar que tal vez la Oclumancia se originó o fue famosamente usada por hispano hablantes, más probablemente de Europa.

Un faux pas es un rompimiento de las normas de comportamiento y etiqueta.

Y disculpas por el retraso en este capítulo. Tuve que enfrentarme a más de una racionalización en mi vida personal.

Agradecimientos por sus comentarios a Itsumi Minamino (¡yo también amo a Quirrell!), Nozomi Black (¿otra fan de Quirrell? LOL), Loquin (siempre con esas porras que me animan), Aswang (A lo mejor deberíamos crear un Club para Quirrell Racional con tantos admiradores) y nazareth ncdz que al igual que yo le cuesta un poco todo el asunto de la ciencia, ¡pero vale la pena!

Para mañana publicaré el capítulo cinco de Atardecer y para pasado mañana estrenaré otro fanfic llamado Death Note Balance. Mi objetivo es seguir produciendo la mayor cantidad de capítulos posibles, mas ya veremos con todo lo que tengo por hacer. ¡Por favor envíenme suerte!

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