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viernes, 23 de mayo de 2014

Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad Capítulo 22

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Harry Potter y los Métodos de la Racionalidad

Capítulo 22
El Método Científico

Harry Potter Símbolos
Fuente

Algo, en algún lugar, en algún momento, debe haber pasado de modo diferente...

PETUNIA EVANS se casó con Michael Verres, un Profesor de Bioquímica en Oxford.

HARRY JAMES POTTER-EVANS-VERRES creció en un hogar lleno hasta el tope con libros. Una vez mordió a una profesora de matemáticas que no sabía lo que era un logaritmo. Él ha leído a Godel, Escher, Bach y Sentencia de la incertidumbre: Heurística y Prejuicios y el volumen uno de Las Conferencias de Feyman sobre Física. Y a pesar de lo que todos quienes lo han conocido temen, él no quiere convertirse en el próximo Señor Oscuro. Fue criado mejor que eso. Él quiere descubrir las leyes de la magia y convertirse en dios.

HERMIONE GRANGER lo está haciendo mejor que él en cada clase excepto vuelo de escoba.

DRACO MALFOY es exactamente lo que esperarías que fuera un chico de once años si Darth Vader fuera su amoroso padre.

EL PROFESOR QUIRRELL está viviendo el sueño de toda su vida al enseñar Defensa Contra las Artes Oscuras, o como él prefiere llamar a su clase, Batalla Mágica. Todos sus estudiantes se están preguntando que va ir mal con el Profesor de Defensa esta vez.

DUMBLEDORE o está loco, o jugando alguna clase de juego muy enrevesado que involucró prenderle fuego a una gallina.

LA DIRECTORA ADJUNTA MINERVA MCGONAGALL necesita ir a algún lugar privado y gritar por un tiempo.

Presentando:

HARRY POTTER Y LOS MÉTODOS DE LA RACIONALIDAD

No vas a adivinar hacia donde va este.

...

Algunas notas:

Las opiniones de los personajes en esta historia no son necesariamente las del autor (o del traductor.) Lo que cálido!Harry piensa es frecuentemente hecho como un buen patrón a seguir, especialmente si Harry piensa sobre cómo puede citar estudios científicos para respaldar un principio particular. Pero no todo lo que Harry haga o crea es una buena idea. Eso no funcionaría como historia. Y los personajes menos cálidos a veces podrían tener valiosas lecciones que ofrecer, sin embargo aquellas lecciones también podrían contener un peligroso doble filo.

Si aún no has visitado HPMOR PUNTO COM, no te olvides de hacerlo en algún momento; de otro modo te perderás el fan art, cómo aprender todo lo que Harry sabe, y más.

Si aún no has disfrutado este fic, mas sí aprendiste algo de leerlo, entonces por favor considera bloguearlo o twittearlo. Un trabajo como este sólo es bueno siempre y cuando haya personas que lo lean.

Y ahora, de regreso a tu usualmente agendado fic...

...

La clave para la estrategia no es escoger un camino que lleve a J. K. Rowling, sino elegir de tal modo que todos los caminos lleven hacia J. K. Rowling.

...

En un pequeño cuarto de estudio, cerca pero no dentro del dormitorio de Ravenclaw, en uno de los muchos salones sin usar de Hogwarts. De piedras grises los pisos, de rojos ladrillos las paredes, de madera oscurecida el techo, cuatro globos de vidrio brillante ubicados en las cuatro paredes del cuarto. Una mesa circular que se veía como una gran losa de mármol negro con delgadas patas de mármol por columnas, que sin embargo había demostrado ser muy liviana (tanto en peso y masa) y no era difícil de levantar y mover de ser necesario. Dos confortables y acolchadas sillas que al principio parecían estar pegadas al piso en lugares inconvenientes, pero que, ellos dos finalmente habían descubierto, se acercarían a donde te quedaras de pie tan pronto como te reclinaras en una postura que diera a entender que estabas a punto de sentarse.

También había un buen número de murciélagos volando alrededor del salón.

Ahí fue donde, los futuros historiadores registrarían algún día – si todo el proyecto llegaba a lograr algo – el estudio científico de la magia había empezado, con los dos jóvenes estudiantes de Hogwarts de primer año.

Harry James Potter-Evans-Verres, teórico.

Y Hermione Jean Granger, experimentadora y sujeto de prueba.

Harry ya lo estaba haciendo mejor en clases, al menos las clases que él consideraba interesantes. Había leído libros, tanto los que eran para niños de once años como los que no. Había practicado Transformación una y otra vez durante una de sus horas extras día tras día, aprovechando la otra hora para introducirse a la Oclumancia. Estaba tomando las clases que valían la pena seriamente, no sólo entregando su trabajo todos los días, sino usando su tiempo libre para aprender más que lo requerido, para leer otros libros además de los libros de clase, buscando dominar el tema y no conformarse con memorizar unas cuantas respuestas, para sobresalir. Eso no se veía mucho por fuera de Ravenclaw. Y ni siquiera dentro de Ravenclaw, los únicos competidores que tenía eran Padma Patil (cuyos padres provenían de una cultura no-Inglesa y que había sido criada con una ética de trabajo), Anthony Goldstein (que pertenecía a un diminuto grupo étnico que había ganado el 25% de los Premios Nobeles), y por supuesto, adelantándose por encima de todos como un Titan dando un paseo en medio de una manada de cachorros, Hermione Granger.

Para hacer este experimento en particular necesitabas que el sujeto de prueba aprendiera dieciséis hechizos nuevos, por su cuenta, sin ayuda o corrección. Eso significaba que el sujeto de prueba era Hermione. Punto.

Debería ser mencionado en este punto que los murciélagos volando alrededor del cuarto no estaban brillando.


Harry estaba teniendo problemas aceptando las implicaciones de esto.

"¡Oogely boogely!" Hermione repitió.

De nuevo, de la punta de la varita de Hermione, surgió la abrupta, intransitiva apariencia de un murciélago. En un momento, aire vacío. Al siguiente momento, murciélago. Sus alas parecían ya estarse moviendo en el mismo instante en que había aparecido.

Y aún no estaba brillando.

"¿Puedo parar ahora?" preguntó Hermione.

"Estás segura," Harry espetó a través de lo que bloqueaba su garganta, "¿que quizá con un poco más de práctica no podrías lograr que brille?" Él estaba violando el procedimiento experimental que había escrito de antemano, lo que era un pecado, y lo estaba violando porque no le gustaban los resultados que estaba obteniendo, lo que era un pecado mortal, podías ir al Infierno Científico por eso, mas no parecía importar de todos modos.

"¿Qué cambiaste esta vez?" Hermione indagó, sonando un poco fatigada.

"La duración de los sonidos de las oo, eh, y ee. Se supone que debe ser 3 a 2 a 2, no 3 a 1 a 1."

"¡Oogely boogely!" gritó Hermione.

El murciélago se materializó con nada más que un ala y cayó patéticamente en el suelo, rebotando en un circulo de piedra gris.

"Ahora, ¿cómo es realmente?" cuestionó Hermione.

"3 a 2 a 1."

"¡Oogely boogely!"

Esta vez el murciélago no tenía ningún ala y cayó con un porrazo como si fuera un ratón muerto.

"3 a 1 a 2."

Y el murciélago se materializó y se elevó hacia el techo, saludable y resplandeciendo con un brillante verde.

Hermione asintió con satisfacción. "Bien, ¿qué sigue?"

Hubo una larga pausa.

"¿En serio? ¿De verdad tienes que pronunciar Oogely boogely con la duración de los sonidos de las oo, eh, y los ee teniendo un radio de 3 a 1 a 2, o el murciélago no brillará? ¿Por qué? ¿Por qué? Por el amor de todo lo que es sagrado, ¿por qué?"

"¿Por qué no?"

"¡AAAAAAAAARRRRRRGHHHH!"

Pum. Pum. Pum.

Harry había reflexionado sobre la naturaleza de la magia por un tiempo, y tras eso había diseñado una serie de experimentos basado en la premisa de que virtualmente todo lo que los magos creían sobre la magia estaba equivocado.

Realmente no necesitabas conjurar 'Wingardium Leviosa' exactamente de la manera correcta para levitar algo, porque, vamos, ¿'Wingardium Leviosa'? ¿El universo iba a revisar que dijeras 'Wingardium Leviosa' exactamente de la manera correcta o de otro forma no haría que flotará la pluma?

No. Obviamente no, una vez que lo pensabas seriamente. Alguien, muy posiblemente un infante de preescolar, pero de cualquier modo algún usuario de magia Inglés-parlante, que pensó que 'Wingardium Leviosa' se oía totalmente etéreo y vaporoso, había hablado aquellas palabras mientras lanzaba el hechizo por primera vez. Y luego le contó a todos los demás que era necesario.

Sin embargo (Harry había razonado) no tenía que ser así, eso no estaba programado en el universo, estaba programado dentro de ti.

Había una vieja historia pasada entre los científicos, un cuento cauteloso, la historia de Blondlot y los Rayos N.

Poco después tras el descubrimiento de los Rayos X, un eminente físico Francés llamado Prosper-Rene Blondlot – quién había sido el primero en medir la velocidad de las ondas de radio y mostrar que se propagaban a la velocidad de la luz – había anunciado el descubrimiento de un sorprendente nuevo fenómeno, los Rayos N, que se percibían como un brillo tenue en una pantalla. Tenías que esforzarte para verlo, pero estaba ahí. Los Rayos N tenían toda clase de propiedades interesantes. Se doblaban por el aluminio y podían ser concentrados en un prisma de aluminio tratado en filamento de sulfuro de cadmio, y entonces resplandecerían débilmente en la oscuridad...

Pronto docenas de otros científicos habían confirmado los resultados de Blondlot, especialmente en Francia.

Mas todavía había otros científicos, en Inglaterra y Alemania, quienes expresaron que no estaban del todo seguros que el tenue resplandor fuera visible.

Blondlot había dicho que probablemente estaban colocando la maquinaria de modo incorrecto.

Un día Blondlot había dado una demostración de los Rayos N. Las luces se habían apagado, y su asistente había señalado el brillo y el oscurecimiento cuando Blondlot realizaba sus manipulaciones.

Había sido una demostración normal, todos los resultados yendo como se esperaban.

Aún a pesar de que un científico Americano llamado Robert Wood había robado discretamente el prisma de aluminio del centro del mecanismo de Blondlot.

Y ese había sido el fin de los Rayos N.

La realidad, Philip K. Dick explicó una vez, es algo en que, cuando dejas de creer, no desaparece.

El pecado de Blondlot había sido obvio en retrospectiva. No debió decirle a su asistente lo que estaba esperando. Blondlot tendría que haberse asegurado que su asistente no supiera qué estaba intentando o cuándo lo estaba buscando, antes de pedirle que describiera el brillo en la pantalla. Hubiera sido así de simple.

En la actualidad eso era llamado "doble ciego" y era una de las cosas que los científicos modernos daban por descontado. Si estabas realizando un experimento psicológico para ver si las personas se molestaban más cuando eran golpeadas en la cabeza con una cachiporra roja que con una verde, tú no llegabas a observar a los sujetos por ti mismo y decidir qué tan "enojados" estaban. Tomarías fotos instantáneas de ellos tras ser golpeados con las cachiporras, y luego enviarías las fotos a un panel de calificadores, quienes puntuarían en una escala de 1 a 10 qué tan enojada cada persona se veía, obviamente sin saber con cuál color de cachiporra habían sido golpeados. En efecto no había una buena razón para revelar a los calificadores de qué trataba el experimento, para nada. Ciertamente no le confiarías a los sujetos del experimento que tú esperabas que se pusieran más molestos al ser golpeados por las cachiporras rojas. Solamente les ofrecías 20 libras, los atraerías a un cuarto de prueba, los golpearías con una cachiporra, un color asignado al azar por supuesto, para luego tomar la foto instantánea. De hecho los golpes con las cachiporras y las fotos serían obra de un asistente ha quién no se le habría comunicado cuál era la hipótesis, para que no fuera a mirar de manera expectante, golpear con más fuerza, o tomar la foto en el momento indicado.

Blondlot había destruido su reputación con esa clase de error que le hubiera merecido un reprobado y posiblemente una risa derivada de su tutor en un curso de primer año de licenciatura en diseño experimental... en 1991.

Pero esto había sido un tiempo atrás, en 1904, y había requerido meses antes de que Robert Wood formulara la obvia hipótesis alternativa y descubriera cómo probarla, y docenas de otros científicos habían caído en ese auto-engaño.

Más de dos siglos después de que la ciencia hubiera sido creada. Así de tarde en la historia científica, no había sido tan obvio.

Lo que hacía enteramente plausible que en el diminuto mundo mágico, donde la ciencia aparentemente ni siquiera era conocida, que nadie hubiera intentando antes la inicial, la más sencilla, la más evidente de las cosas que cualquier científico moderno hubiera considerado revisar.

Los libros estaban llenos de instrucciones complicadas para todas las cosas que tenías que hacer exactamente en el orden correcto para lanzar un conjuro. Y, Harry había teorizado, el proceso de obedecer aquellas instrucciones, de revisar que las estabas siguiendo correctamente, probablemente hacía algo. Te forzaba a concentrarte en el hechizo. Que te enseñaran a nada más sacudir tu varita y desear no funcionaría muy bien probablemente. Y una vez que creías que el hechizo debía funcionar de un cierto modo, una vez que lo habías practicado de esa manera, no podrías ser capaz de convencerte a ti mismo que podía hacerse de cualquier otro modo...

...si tu hacías la más simple pero equivocada cosa, e intentabas comprobar formas alternativas por ti mismo.

¿Mas que tal si no conocías cómo se suponía que fuera el hechizo original?

¿Qué tal si le dabas a Hermione una lista de hechizos que ella no había estudiado todavía, copiados de un libro sobre tontos hechizos de bromas en la librería de Hogwarts, y algunos de aquellos hechizos tenían las correctas y originales instrucciones, mientras que otros tenían un gesto cambiado, una palabra cambiada? ¿Qué tal si mantenías las instrucciones constantes, pero le cuentas que un conjuro que estaba hecho para crear un gusano rojo debía en cambio crear un gusano azul?

Bueno, en ese caso, había sucedido...

...Harry estaba teniendo problemas en creer en los resultados obtenidos...

...si le indicabas a Hermione que dijera "Oogely boogely" con la duración de las vocales en el radio de 3 a 1 a 1, en lugar del radio correcto de 3 a 1 a 2, aún obtenías el murciélago pero sin brillar.

No que la creencia fuera irrelevante. No qué únicamente las palabras y movimientos de varita importaran.

Si le pasabas a Hermione información completamente incorrecta sobre lo que un hechizo debía hacer, dejaría de funcionar.

Si no le informabas ni un ápice qué se suponía que un hechizo debía hacer, no funcionaría.

Si ella sabía en términos muy vagos qué se suponía que debía lograr el conjuro, o ella nada más estaba parcialmente equivocada, entonces el hechizo sí funcionaría como originalmente fue descrito en el libro, no de la forma en que se le había dicho.

Harry estaba, en este momento, literalmente golpeando su cabeza con un muro de ladrillos. No muy duro. No quería dañar su precioso cerebro. Mas si no tenía alguna forma de ventilar su frustración, se encendería espontáneamente en llamas.

Pum. Pum. Pum.

Era como si el universo de hecho quisiera que pronunciaras 'Wingardium Leviosa' y quería que lo dijeras en un modo exacto y no le importaba lo que pensaras de la pronunciación más de lo que le importaba cómo te sintieras sobre la gravedad.

¿POR QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?

La peor parte era la ladina, divertida mirada en la cara de Hermione.

Hermione no había estado de acuerdo con sentarse por ahí obedientemente siguiendo las instrucciones de Harry sin que se le aclarara por qué.

Por lo que Harry le había explicado qué era lo que estaba comprobando.

Harry le había explicado por qué lo estaban comprobando.

Harry le había explicado por qué probablemente ningún mago lo había intentando antes que ellos.

Harry le había explicado lo confiado que estaba en sus predicciones.

Porque, Harry había dicho, no había ninguna forma de que el universo quisiera que gritaras 'Wingardium Leviosa'.

Hermione había señalado que esto no era lo que el libro mostraba. Hermione le había preguntado si Harry realmente pensaba que era más listo, con once años de edad y nada más un mes de educación en Hogwarts, que todos los otros magos en el mundo quienes no estaban de acuerdo con él.

Harry había respondido con las siguientes palabras:

"Por supuesto."

Ahora Harry estaba observando al muro rojo directamente en frente de él y contemplando qué tan fuerte tendría que golpearse en la cabeza para darse a sí mismo una contusión que interfiriera con la formación de memoria a largo plazo y previniera que recordara esto más adelante. Hermione no se estaba riendo, sin embargo él podía sentir su intención de reír irradiando detrás de él como una fatídica presión sobre su piel, como saber que estabas siendo acosado por un asesino en serie sólo que mucho peor.

"Suéltalo," Harry pidió.

"No iba a hacerlo," replicó la amable voz de Hermione Granger. "No sería lindo."

"Sólo expúlsalo de tu sistema," reiteró Harry.

"¡Bueno! Así que me diste ese largo discurso sobre qué tan difícil era hacer ciencia básica y cómo podríamos necesitar treinta y cinco años para resolver este problema, luego vienes y esperas que hagamos el más grande descubrimiento en la historia de la magia en la primera hora que trabajamos juntos. No sólo lo esperabas, de verdad estabas convencido. Eres un tonto."

"Gracias. Ahora -"

"He leído todos los libros que me entregaste y todavía no se cómo llamar a eso. ¿Exceso de confianza? ¿La falacia de la Planificación? ¿Efecto Super duper de Lake Wobegon? Tendrían que nombrarlo por ti. El Prejuicio de Harry."

"¡Ya está bien!"

"Pero es lindo. Es una de esas cosas que hacen los chicos."

"Muérete."

"Ay, dices las cosas más románticas."

Pum. Pum. Pum.

"¿Y ahora que sigue?" Inquirió Hermione.

Harry reposó su cabeza contra los ladrillos. Su frente estaba empezando a doler donde se había estado pegando. "Nada. Tengo que volver a diseñar diferentes experimentos."

Durante el último mes, Harry había estado elaborando cuidadosamente, por adelantado, un curso de experimentación para ellos que tendría que haber durado hasta Diciembre.

Hubiera sido un gran conjunto de experimentos si la primera prueba no hubiera falseado toda la premisa básica.

Harry no podía creer lo bobo que había sido.

"Permite rectificarme a mí mismo," prosiguió Harry. "Necesito diseñar un nuevo experimento. Te dejaré saber cuando este listo, y procederemos a hacerlo, y luego diseñaremos el siguiente. ¿Cómo suena eso?"

"Suena a que alguien desperdicio un montón de esfuerzo."

Pum. Ay. Se había golpeado con un poco más de fuerza de lo que había planeado.

"Entonces," preguntó Hermione. Ella estaba apoyándose en su silla y la mirada ladina había regresado a su rostro. "¿Qué descubrimos el día de hoy?"

"Yo descubrí," espetó Harry entre sus apretados dientes, "que cuando se trata de hacer una autentica investigación básica sobre un problema genuinamente confuso donde no tienes ni idea de qué está pasando, mis libros de metodología científica no valen ni m -"

"¡Lenguaje, Sr. Potter! ¡Algunos de nosotros somos jóvenes chicas inocentes!"

"Bien. Mas si mis libros valieran por lo menos un Miércoles, y ese no es un día que tenga algo de malo, ellos me habrían dado el siguiente y muy importante pequeño consejo: Cuando hay un problema confuso y apenas inicias y tienes una hipótesis falible, ve y compruébala. Encuentra algo simple, una forma fácil de hacer una prueba básica y hazla de inmediato. No te preocupes con diseñar un elaborado curso de experimentación que sería una gran propuesta muy impresionante para una agencia con fondos. Nada más checa tan rápido como te sea posible si tus ideas son falsas antes de empezar a invertir grandes cantidades de esfuerzo en ellas. ¿Cómo suena eso para una moraleja?"

"Mmm... está bien," contempló Hermione. "Sin embargo estaba esperando añadir algo así cómo 'Los libros de Hermione no son inservibles. Fueron escritos por viejos y sabios magos que sabían mucho más sobre la magia de lo que yo sé. Debería poner atención a lo escrito en los libros de Hermione.' ¿Podemos tener esa moraleja también?"

La mandíbula de Harry estaba demasiado apretada como para dejar escapar palabra alguna, por lo que únicamente asintió.

"¡Grandioso!" Hermione celebró. "Me gustó este experimento. Aprendimos mucho hoy y no me llevó más de una hora."

"¡AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH!"

...

En los calabozos de Slytherin.

Un salón de clases sin usar iluminado por una mortecina luz verde, mucho más brillante esta vez y proviniendo de un pequeño globo de cristal con un encantamiento temporal, aunque luz verde mortecina de todos modos, lanzando extrañas sombras sobre los polvorientos escritorios.

Dos figuras con el tamaño de chicos encapuchados con capas grises (sin máscaras) habían entrado en silencio, y se sentaron en dos sillas opuestas del mismo escritorio.

Era el segundo encuentro de la Conspiración Bayesiana.

Draco Malfoy no había estado seguro de si debía estar emocionado o no.

Harry Potter, a juzgar por la expresión en su rostro, no parecía tener ninguna duda sobre el humor apropiado.

Harry Potter se veía como si estuviera preparado para matar a alguien.

"Hermione Granger," clamó Harry Potter, justo cuando Draco estaba abriendo su boca. "No preguntes."

No es posible que hubiera asistido a otra cita, ¿o sí? pensó Draco, aunque eso no tenía ningún sentido.

"Harry," dijo Draco, "lo siento pero tengo que preguntar esto de todos modos, ¿en verdad ordenaste para la chica sangre sucia un costoso monedero de piel de moke para su cumpleaños?"

"Sí, lo hice. Ya tienes que haber descubierto por qué, por supuesto."

Draco se irguió y se peinó el cabello con los dedos en señal de frustración, su capucha cubriendo el dorso de su mano. Él no tenía certeza del por qué, y ahora ya no podía reconocerlo. Y Slytherin sabía que el estaba cortejando a Harry Potter, lo había hecho suficientemente obvio en la clase de Defensa. "Harry," comentó Draco, "las personas saben que soy tu amigo, ellos no conocen de la Conspiración por supuesto, mas son conscientes de que somos amigos, y me haces quedar mal cuando haces ese tipo de cosas."

La cara de Harry Potter se endureció. "Cualquiera en Slytherin que no entienda el concepto de actuar complaciente hacia las personas que en el fondo no te agradan tendrían que ser atados al suelo y servir como alimentos para serpientes mascotas."

"Hay muchas personas en Slytherin que no lo hacen," Draco continuó, con la voz seria. "La mayoría de personas son estúpidas, y tienes que verte bien en frente de ellos a pesar de eso." Harry Potter tenía que asimilar eso si quería llegar a algún lado en su vida.

"¿Qué te importa a ti lo que otras personas piensen? ¿De verdad vas a vivir tu vida con la necesidad de explicar todo lo que haces a los más idiotas en Slytherin, permitiendo que ellos te juzguen? Lo siento, Draco, sin embargo no voy a rebajar mis astutos planes al nivel que los más tontos de Slytherins puedan entender, nada más porque de lo contrario te haría quedar mal. Ni siquiera tu amistad vale tanto. Eso le quitaría lo divertido a la vida. Dime que nunca has pensado lo mismo cuando alguien en Slytherin está siendo demasiado estúpido hasta para respirar, que está por debajo de la dignidad de un Malfoy tener que adular a ese tipo de ser."

Draco genuinamente no lo había considerado. Jamás. Adular a los idiotas era como respirar, tú lo hacías sin pensarlo.

"Harry," Draco agregó al fin. "Solamente hacer lo que quieras, sin preocuparte por cómo luce, no es inteligente. ¡El Señor Oscuro se preocupaba por cómo se veía! Era temido y odiado, y él sabía precisamente que clase de temor y odio quería crear. Todos tienen que preocuparse por lo que otras personas piensen."

La figura encapuchada tembló. "Quizá. Recuérdame alguna vez hablarte sobre algo llamado el Experimento de Conformidad de Asch, podrías terminar encontrándolo muy divertido. Por ahora marcaré que es peligroso preocuparte instintivamente por lo que otras personas crean, porque de hecho te importa, no como una cuestión calculada a sangre fría. Recuerda, yo fui apaleado y abusado por Slytherins más grandes que yo durante quince minutos, y tras eso me levanté y graciosamente los perdoné. Justo como el bueno y virtuoso Niño-Que-Vivió tendría que hacer. Pero mis cálculos hechos a sangre fría, Draco, me informan de que yo no tengo uso para los más tarados idiotas en Slytherin, puesto que no poseo una serpiente mascota. Por lo que no tengo razón para que me importe lo que ellos piensen sobre cómo conduzco mi duelo con Hermione Granger."

Draco no apretó sus puños en frustración. "Ella no es más que una sangre sucia," Draco replicó, manteniendo su voz calmada, en lugar de gritar. "Si no te agrada, tírala por las escaleras."

"Ravenclaw lo sabría -"

"¡Haz que Pansy Parkinson la empuje por las escaleras! Ni siquiera tendrías que manipularla, ¡ofrece un Sickle y ella lo hará!"

Yo lo sabría! Hermione me derrotó en un concurso de lectura, ella está sacando notas más altas que yo, ¡tengo que vencerla con mi cerebro o no cuenta!"

"¡Ella no es más que una sangre sucia! ¿Por qué la respetas tanto?"

"¡Ella tiene poder entre los Ravenclaws! ¿Por qué te martiriza lo que algunos idiotas Slytherin sin poder piensen?"

"¡Se llama política!¡Y si no puedes jugarla entonces no puedes tener poder!"

"¡Caminar en la luna es poder! ¡Ser un gran mago es poder! ¡Existen algunas clases de poder que no requieren que gaste el resto de mi vida adulando a los ineptos!"

Ambos se detuvieron, y, en casi perfecto unisono, empezaron a respirar profundamente para calmarse.

"Lo lamento," Harry Potter se disculpó después de unos momentos, limpiándose el sudor de su frente. "Lo lamento, Draco. Tú tienes mucho poder político y tiene sentido que lo conserves. Tienes que estar calculando lo que Slytherin piensa. Es un juego importante y no tendría porque haberlo insultado. Sin embargo no puede pedirme que rebaje el nivel de mi juego en Ravenclaw, nada más para que no te veas mal al asociarte conmigo. Cuéntale a Slytherin que te muerdes la lengua mientras pretendes ser mi amigo."

Eso era exactamente lo que Draco le había dicho a Slytherin, y todavía no estaba seguro de que fuera verdad.

"Como sea," Draco añadió. "Hablando de tu imagen. Me temo que tengo malas noticias. Rita Skeeter escuchó algunas de las historias sobre ti y ha estado haciendo preguntas."

Harry Potter levantó sus cejas. "¿Quién?"

"Ella escribe para el Diario El Profeta," Draco explicó. Procuró alejar la preocupación de su voz. El Profeta era una de las herramientas primarias de Padre, lo usaba como la varita de un mago. "Ese es el periódico al que las personas le prestan atención. Rita Skeeter escribe sobre celebridades, y como ella lo pone, usa su pluma para pinchar sus sobre-infladas reputaciones. Si ella no puede hallar ningún rumor sobre ti, simplemente los inventará."

"Ya veo," anunció Harry Potter. Su rostro de pálido verdor se veía muy pensativo bajo la capucha.

Draco titubeó antes de seguir con lo siguiente que tenía que decir. A estas alturas ciertamente alguien le había reportado a Padre que él estaba cortejando a Harry Potter, y Padre también sabría que Draco no le había escrito sobre ello, y Padre entendería que Draco no pensaba seriamente que pudiera mantener eso como un secreto, lo que enviaba el claro mensaje de que Draco estaba practicando su propio juego pero todavía en el lado de Padre, ya que si Draco hubiera sido tentado, habría estado enviando reportes falsos.

Lo que significaba que Padre había anticipado probablemente lo que Draco iba decir a continuación.

Estar en el juego con Padre era en verdad una sensación enervante. Incluso si estaban en el mismo bando. Era, por un lado, estimulante, mas Draco sabía que al final resultaría que Padre había manipulado el juego mejor. No podía salir de otra forma.

"Harry," Draco siseó finalmente. "Esto no es una sugerencia. Este no es mi consejo. Es sólo como son las cosas. Mi Padre podría casi con certeza aplastar ese artículo. Pero te costaría."

Que Padre hubiera estado esperando que Draco le comunicara a Harry Potter exactamente eso no era algo que Draco admitiría en voz alta. Harry Potter tendría que descubrirlo por su cuenta, o no hacerlo.

De manera inesperada Harry Potter sacudió su cabeza, sonriendo debajo de la capucha. "No tengo intención de aplastar a Rita Skeeter."

Draco ni siquiera se esforzó por ocultar la incredulidad en su voz. "¡No puedes insinuar que no te importa lo que digan los periódicos sobre ti!"

"Me importa menos de que lo crees," contestó Harry Potter. "Mas tengo mis propios medios para lidiar con aquellos como Skeeter. No necesito la ayuda de Lucius."

Una mirada preocupada descendió sobre la cara de Draco antes de que pudiera evitarlo. Fuera lo que fuera que Harry Potter estuviera a punto de hacer, sería algo que Padre no estaba contemplando, y Draco se estaba sintiendo nervioso de hacia dónde podría llevar eso.

Draco se estaba dando cuenta de que su cabello estaba poniéndose sudoroso bajo la capucha. Nunca había utilizado una de esas antes, y no había comprendido que los mantos de los Mortífagos probablemente tendrían cosas como Encantamientos Enfriadores.

Harry Potter se limpió algo de sudor de su frente otra vez, hizo una mueca, sacó su varita, la apuntó hacia arriba, respiró profundamente, y pronunció "¡Frigideiro!"

Momentos después Draco sintió la fría brisa.

"¡Frigideiro! ¡Frigideiro! ¡Frigideiro! ¡Frigideiro! ¡Frigideiro!"

Luego Harry Potter bajó su varita, aunque su mano temblaba ligeramente, y la puso dentro de su túnica.

Todo el cuarto se sentía perceptiblemente más frío. Draco podría haber hecho lo mismo, aún así, no estaba mal.

"Entonces," Draco dijo. "Ciencia. Me vas a enseñar sobre la sangre."

"Vamos a descubrir lo que oculta la sangre," Harry Potter corrigió. "Haciendo experimentos."

"De acuerdo," Draco aceptó. "¿Qué tipo de experimentos?"

Harry Potter sonrió con malicia bajo su capucha, y respondió, "Tú dime."

...

Draco había escuchado de algo llamado el Método Socrático, que era aprender mediante la realización de preguntas (llamado así por un antiguo filósofo que había sido demasiado listo como para ser un mero Muggle y por lo tanto había sido un mago pura sangre disfrazado). Uno de sus tutores había usado bastante el aprendizaje Socrático. Había sido fastidioso pero efectivo.

Luego estaba el Método Potter, que era una locura.

Para ser justos, Draco tenía que admitir que Harry Potter había ensayado el Método Socrático inicialmente y no había salido muy bien.

Harry Potter había preguntado cómo haría Draco para desaprobar la hipótesis de los puristas de la sangre de que los magos no podían hacer ahora las grandiosas cosas que habían hecho ocho siglos atrás porque se habían cruzado con los hijos de Muggle y los Squibs.

Draco había dicho que no comprendía cómo Harry Potter podía sentarse ahí con la cara sería y asegurar que esto no era una trampa.

Harry Potter había replicado, aún con una expresión muy grave, que de ser una trampa habría sido tan patéticamente obvia que él tendría que ser atado al suelo y servir como alimento para las serpientes mascotas, mas que no era una trampa, no era más que una regla simple de cómo operaban los científicos para desaprobar sus propias teorías, y si hacías un esfuerzo honesto y fallabas, eso era una victoria.

Draco había intentado señalar la pasmosa estupidez de aquello sugiriendo que era como si la clave para sobrevivir a un duelo fuera lanzar un Avada Kedavra contra tu propio pie y fallar.

Harry Potter había asentido.

Draco había sacudido su cabeza.

Harry Potter había presentado entonces la noción de que los científicos veían las ideas pelear para ver cuál ganaba, y no podías pelear sin un oponente, por lo que Draco necesitaba hallar oponentes que la hipótesis de los puristas de sangre pudiera combatir para que así la pureza de la sangre pudiera ganar, lo cual Draco entendió un poco mejor aunque Harry Potter lo había explicado con una mirada muy desagradable. Como, era claro que si la pureza de la sangre era el modo en que el mundo era, entonces el cielo tenía que ser azul, y si otra teoría era la verdadera, el cielo tendría que ser verde; y nadie había visto el cielo todavía; y entonces ibas afuera y veías que los puristas de la sangre habían ganado; y después de que esto hubiera pasado seis veces de seguido, las personas empezarían a notar la tendencia.

Harry Potter había procedido en ese momento a declarar que todos los oponentes que Draco estaba inventando eran demasiado débiles, así que la pureza de la sangre no recibiría crédito por derrotarlos porque la batalla no sería lo suficientemente impresionante. Draco había entendido eso también. El que los magos se hubieran vuelto más débiles porque los elfos domésticos estuvieran robando nuestra magia tampoco le había sonado muy impresionante a él.

(Aunque Harry Potter había dicho que eso al menos era comprobable, ellos podían revisar si los elfos domésticos se habían vuelto más fuertes con el tiempo, e incluso hacer un dibujo que representara el incremento de la fuerza de los elfos domésticos y otro dibujo que representara la disminución de la fuerza de los magos y si los dos dibujos coincidían eso apuntaría a los elfos domésticos, todo argumentado en un tono tan completamente serio que Draco había sentido el impulso de hacer a Dobby unas cuantas preguntas con Veritaserum antes de serenarse.)

Y Harry Potter había afirmado finalmente que Draco no podía arreglar la batalla, los científicos no eran tontos, sería obvio si arreglabas la batalla, tenía que ser una pelea real, entre dos teorías diferentes que podrían honestamente llegar a ser verdaderas, con una prueba que únicamente la hipótesis verdadera ganaría, algo que de hecho podía resultar de diferentes maneras dependiendo de qué hipótesis fuera correcta, y habría científicos con experiencia observando para asegurarse que eso era exactamente lo que había pasado. Harry Potter había asegurado que él nada más quería conocer cómo funcionaba realmente la sangre y que para eso necesitaba ver a la pureza de sangre ganar con contundencia y que Draco no iba a engañarlo a él con teorías que estaban ahí sólo para ser derribadas.

Aún tras haberle visto sentido, Draco no había sido capaz de inventar alguna "alternativa plausible", como Harry Potter lo había puesto, a la idea de que los magos se estaban volviendo menos poderosos porque estaban mezclando su sangre con la suciedad. Era tan obviamente cierto.

Fue entonces que Harry Potter resopló, con gran frustración, que él no había podido imaginar que Draco en verdad fuera así de malo para considerar otros puntos de vista, seguramente habían existido algunos Mortífagos que tuvieron que hacerse pasar como enemigos de la pureza de sangre y se inventaron argumentos que sonaron más plausibles contra su propio bando en comparación a lo que Draco estaba ofreciendo. Si Draco hubiera estado posando como un miembro de la facción de Dumbledore, y se le ocurriera la hipótesis de los elfos domésticos, él no habría engañado a nadie ni por un segundo.

Draco había sido forzado a admitir que tenía un punto.

Desde aquí el Método Potter.

"Por favor, Dr. Malfoy," chilló Harry Potter, "¿por qué no aceptaría mi artículo?"

Harry Potter había necesitado repetir la frasee "nada más pretende estar pretendiendo ser un científico" tres veces antes de que Draco lo entendiera.

En ese momento Draco se había dado cuenta de que había algo profundamente perturbado con el cerebro de Harry Potter, y que cualquiera que intentara usar la Legeremancia con él probablemente nunca regresaría.

Harry Potter procedió entonces a elaborar con considerable detalle: Draco iba pretender ser un Mortífago que estaba posando como el editor de un periódico científico, Dr. Malfoy, quien quería rechazar el artículo de su enemigo el Dr. Potter "Sobre la Heredabilidad de la Habilidad Mágica", y si el Mortífago no actuaba como lo haría un autentico científico, sería revelado como un Mortífago y ejecutado, mientras que el Dr. Malfoy al mismo tiempo era vigilado por sus propios rivales y era necesario que aparentara rechazar el artículo del Dr. Potter por neutrales razones científicas o perdería su posición como editor de periódico.

Era un milagro que el Sombrero Seleccionador no estuviera farfullando disparates en San Mungo.

Era la cosa más complicada que alguien jamás le hubiera pedido a Draco pretender y de ningún modo podría haber rechazado el reto.

Ahora mismo estaban, como Harry Potter lo había expresado, poniéndose en ambiente.

"Me temo, Dr. Potter, que usted escribió esto en el color incorrecto de tinta," Draco rugió. "¡Siguiente!"

El rostro del Dr. Potter hizo un excelente trabajo de derrumbarse por la desesperación, y Draco no pudo evitar sentir una pizca del regocijo del Dr. Malfoy, aún cuando el Mortífago nada más estaba pretendiendo ser el Dr. Malfoy.

Esta parte era divertida. Podría haber hecho esto todo el día.

El Dr. Potter se levantó de la silla, se desplomó por la consternación, y se alejó penosamente, y se convirtió en Harry Potter, quien le dio a Draco un pulgar arriba, y luego regresó a ser el Dr. Potter de nuevo, ahora aproximándose con una ansiosa sonrisa.

El Dr. Potter se sentó y le presentó al Dr. Malfoy un pedazo de pergamino en el cual estaba escrito:

Sobre la Heredabilidad de la Habilidad Mágica

Dr. H. J. Potter-Evans-Verres, Instituto para la Ciencia Suficientemente Avanzada

Mi observación:

Los magos de la actualidad no pueden hacer cosas tan impresionantes como
lo que los magos solían hacer 800 años atrás.

Mi conclusión:

La estirpe de los Magos se ha vuelto débil al mezclar
su sangre con la de los hijos de Muggle y Squibs.

"Dr. Malfoy," suplicó el Dr. Potter con una mirada llena de esperanza, "Me preguntaba si el Periódico de Resultados Irreproducibles podría considerar publicar mi artículo titulado 'Sobre la Heredabilidad de la Habilidad Mágica'."

Draco observó el pergamino, sonriendo al considerar los posibles rechazos. De ser un profesor, se habría rehusado a recibir el ensayo porque era demasiado corto, así que -

"Es demasiado largo, Dr. Potter," arguyó el Dr. Malfoy.

Por un momento hubo una genuina incredulidad en el rostro del Dr. Potter.

"Ah..." suspiró el Dr. Potter. "Qué tal si eliminó las lineas separadoras para las observaciones y las conclusiones, y sólo poner un y por lo tanto -"

"Entonces sería demasiado corto. ¡Siguiente!"

El Dr. Potter se desmoronó.

"Muy bien," comentó Harry Potter, "te estás volviendo demasiado bueno en esto. Dos veces más para practicar, y la tercera vez es de verdad, sin interrupciones, Solamente vendré directo a ti y en esa ocasión tendrás que rechazar el artículo basado en el contenido actual, recuerda, tus rivales científicos están vigilando."

El siguiente artículo del Dr. Potter era perfecto en todo sentido, una maravilla de su especie, mas desafortunadamente tuvo que ser rechazado porque el periódico del Dr. Malfoy estaba teniendo problemas con la letra E. El Dr. Potter ofreció rescribir el documento sin aquellas palabras, y el Dr. Malfoy aseveró que en verdad se trataba más de un problema de vocales.

El artículo después de ese fue rechazado porque era Martes.

Era, de hecho, Sábado.

El Dr. Potter intentó señalarlo y se le dijo "¡Siguiente!"

(Draco estaba empezando a entender por qué Snape había usado su dominio sobre Dumbledore nada más para conseguir una posición que le permitiera tratar mal a los estudiantes.)

Y luego -

El Dr. Potter se estaba acercando con una sonrisa de superioridad en su rostro.

"Este es mi artículo final, Sobre la Heredabilidad de la Habilidad Mágica," el Dr. Potter se pavoneó con confianza, y le arrojó el artículo. "He decidido permitir que su periódico lo publique, y lo he preparado en perfecta concordancia con sus lineamientos para que pueda publicarlo rápidamente."

El Mortífago decidió rastrear y asesinar al Dr. Potter después de que su misión hubiera terminado. El Dr. Malfoy mantuvo una sonrisa educada como expresión, ya que sus rivales lo estaban vigilando, y dijo...

(La pausa se alargó, con el Dr. Potter viéndolo impacientemente.)

..."Déjeme echarle una ojeada, por favor."

El Dr. Malfoy tomó el pergamino y lo examinó cuidadosamente.

El Mortífago comenzó a ponerse nervioso sobre el hecho de que en verdad no era un científico, y Draco estaba procurando rememorar el hablar de Harry Potter.

"Usted, ah, necesita considerar otras posibles explicaciones para su, um, observación, además de sólo éste -"

"¿En serio?" interrumpió el Dr. Potter. "¿Como qué, en particular? ¿Los elfos domésticos están robando nuestra magia? Mis datos únicamente admiten una posible conclusión, Dr. Malfoy. No hay otras hipótesis posibles."

Draco estaba forzándose furiosamente a ordenar su cerebro para pensar, qué diría él si estuviera posando como un miembro de la facción de Dumbledore, qué discurso daban ellos para explicar la declinación de la estirpe mágica, Draco jamás se había molestado en preguntar tal cosa...

"Si a usted no se le puede ocurrir alguna otra forma de explicar mis datos, tendrá que publicar mi artículo, Dr. Malfoy."

Fue la cara de desprecio del Dr. Potter lo que lo hizo.

"¿Ah si?" espetó el Dr. Malfoy. "¿Cómo sabe usted que la magia en sí misma no está desapareciendo?"

El Tiempo se detuvo.

Draco y Harry Potter intercambiaron miradas de consternado horror.

Luego Harry Potter juró algo que probablemente era una palabra extremadamente mala si habías sido criado por Muggles. "¡No había pensando en eso!" exclamó Harry Potter. "Y debí haberlo hecho. La magia se desvanece. ¡Maldición, maldición, maldición!"

La alarma en la voz de Harry Potter era contagiosa. Sin tan siquiera pensarlo, la mano de Draco se introdujo dentro de su túnica y agarró su varita. Él había pensado que la Casa de Malfoy estaba a salvo, siempre y cuando sólo se casara con familias cuyos linajes pudieras rastrear por lo menos cuatro generaciones atrás se suponía que estarías a salvo, nunca se le había ocurrido antes que no había nada que alguien pudiera hacer para detener el fin de la magia. "Harry, ¿qué vamos hacer?" La voz de Draco estaba elevándose por el pánico. "¿Que hacemos?"

"¡Déjame pensarlo!"

Tras unos cuantos momentos, Harry cogió de un escritorio cercano la misma pluma y el rollo de pergamino que había usado para escribir su pretendido artículo, y empezó a garabatear algo.

"Lo descubriremos," Harry murmuró, su voz tensa, "si la magia se está desvaneciendo del mundo descubriremos qué tan rápido está desapareciendo y cuánto tiempo tenemos para hacer algo, y luego descubriremos por qué se está desvaneciendo, y luego haremos algo al respecto. Draco, ¿han estado los poderes de los magos declinando a un ritmo regular, o han estado decayendo repentinamente?"

"Yo... Yo no lo sé..."

"Me aseguraste que nadie se comparaba a los cuatro fundadores de Hogwarts. Así que esto ha estado pasando por lo menos desde hace ocho siglos, ¿cierto? ¿No recuerdas haber escuchado algo sobre los problemas apareciendo de un momento a otro hace cinco siglos o algo por el estilo?"

Draco estaba procurando pensar frenéticamente. "Siempre he escuchado que nadie era tan bueno como Merlin y luego que nadie era tan bueno como los Fundadores de Hogwarts."

"De acuerdo," Harry habló. Aún estaba garabateando. "Porque tres siglos atrás es cuando los Muggles ya no siguieron creyendo en la magia, lo que pensé podía tener alguna relación. Y alrededor de siglo y medio atrás fue cuando los Muggles comenzaron a usar una clase de tecnología que deja de funcionar cerca de la magia y me estaba preguntando si también podría suceder en sentido contrario."

Draco explotó de su silla, tan enojado que apenas y podía hablar. "Son los Muggles -"

"¡Maldita sea!" rugió Harry. "¿Ni siquiera te estabas escuchando a ti mismo? ¡Esto a estado pasando desde hace ocho siglos al menos y los Muggles no estaban haciendo nada interesante entonces! ¡Tenemos que descubrir la verdad real! ¡Los Muggles podrían tener algo que ver con esto mas si no es así y vas por ahí culpándolos de todo y eso nos impide averiguar que es lo que en verdad está sucediendo vas a despertar un día en la mañana y hallar que tu varita no es más que un palo de madera!"

El aire se quedó atrapado en la garganta de Draco. Su padre mencionaba con frecuencia en sus discursos que nuestras varitas se romperán en nuestras manos pero Draco nunca había pensado realmente en lo que significaba, no le iba pasar a él después de todo. Y ahora de repente se veía muy real. Nada más que un palo de madera. Draco podía imaginar lo que sería sacar su varita e intentar lanzar un conjuro y encontrar que nada sucedía...

Eso le podía pasar a cualquiera.

No habría más magos, ni más magia, jamás. Sólo Muggles que tenían unas pocas leyendas sobre lo que sus ancestros habían sido capaces de hacer. Algunos de los Muggles se llamarían Malfoy, y eso sería todo lo que quedaría del nombre.

Por primera vez en su vida, Draco se había dado cuenta de porque existían los Mortífagos.

Él siempre había tomado por descontado que convertirse en Mortífago era algo que hacías al crecer. Ahora Draco lo entendía, sabía por qué Padre y los amigos de Padre habían jurado entregar sus vidas para prevenir que la pesadilla llegara a pasar, había cosas que no podías solamente quedarte quieto y verlas pasar. Sin embargo qué tal si iba a pasar de todos modos, qué tal si todos los sacrificios, todos los amigos que habían perdido con Dumbledore, la familia que habían perdido, qué tal si todo había sido en vano...

"La Magia no puede estar desapareciendo," Draco exhaló. Su voz resquebrajada. "No sería justo."

Harry dejó de garabatear y alzó la vista. Su rostro tenía una expresión de molestia. "¿Tu padre nunca te dijo que la vida no es justa?"

Padre le había repetido eso cada vez que Draco había usado la palabra. "Pero, pero, es demasiado horrible creer eso -"

"Draco, permite que te introduzca a algo que llamo la Letanía de Tarski. Cambia cada vez que la usas. En esta ocasión funcionaría así: Si la magia está desapareciendo de este mundo, quiero creer que la magia está desapareciendo de este mundo. Si la magia no está desapareciendo de este mundo, quiero creer que la magia no está desapareciendo de este mundo. No permitas que me adhiera a creencias que podría no querer. Si estamos viviendo en un mundo en el cual la magia está desapareciendo, eso es en lo que tenemos que creer, tenemos que saber que va a suceder, para que podamos detenerlo, o en el peor de los casos, estar preparados para hacer lo que podamos en el tiempo que nos queda. No creer en ello no logrará evitar que ocurra. Por lo que la única pregunta que tenemos que formular es si la magia en verdad está desapareciendo, y si ese es el mundo en que vivimos entonces ese es el mundo en el que queremos creer. Letanía de Gendlin: Lo que es verdad ya lo es, poseer esa verdad no empeora las cosas. ¿Lo captas, Draco? Voy hacer que lo memorices después. Es algo que te repites a ti mismo cada vez que te cuestiones si es buena idea creer en algo que de hecho no es verdad. Es mejor que lo digas de una vez. Lo que es verdad ya lo es, poseer esa verdad no empeora las cosas. Dilo."

"Lo que es verdad ya lo es," repitió Draco, su voz temblorosa, "poseer esa verdad no empeora las cosas."

"Si la magia está desapareciendo, quiero creer en que la magia está desapareciendo. Si la magia no está desapareciendo, quiero creer en que la magia no está desapareciendo. Dilo."

Draco repitió a su vez las palabras, el malestar acumulándose en su estómago.

"Bien," Harry concluyó, "recuerda, podría no estar pasando, y entonces no tendrías que creerlo, tampoco. Primero queremos conocer que es lo que está sucediendo realmente, en qué mundo de hecho vivimos." Harry regreso a su trabajo, garabateó algo más, y luego volteó el pergamino para que Draco pudiera verlo. Draco se inclinó sobre el escritorio y Harry trajo más cerca la luz verde.

Observación:

La magia no es tan poderosa ahora como lo era cuando Hogwarts fue fundada.

Hipótesis:

1. La Magia en sí misma esta desvaneciéndose.
2. Los magos están cruzándose con Muggles y Squibs.
3. El conocimiento para lanzar poderosos hechizos se está perdiendo.
4. Los magos están comiendo los alimentos incorrectos cuando niños, o algo más aparte de la sangre está haciendo que crezcan más débiles.
5. La tecnología Muggle está interfiriendo con la magia. (¿Desde hace 800 años?)
6. Los magos más fuertes están engendrando menos hijos. (Draco = ¿hijo único? Revisar si 3 magos poderosos, Quirrell / Dumbledore / Señor Oscuro, tuvieron algún hijo.)

Pruebas:

"De acuerdo," Harry habló. Su respiración se oía un poco más calmada. "Ahora cuando estés lidiando con un problema confuso y no tienes ni idea de qué es lo que pasa, lo más listo para hacer es encontrar algunas pruebas muy simples, cosas que puedas ir y observar de inmediato. Requerimos pruebas rápidas que puedan distinguir entre estas hipótesis. Observaciones que producirán un camino diferente al menos para una de ellas por comparación con las otras."

Draco contempló la lista aterrado. De repente caía en cuenta que conocía a muchos pura sangre que eran hijos únicos. Él mismo, Vincent, Gregory, prácticamente todos. Los dos magos más poderosos de quienes todo el mundo hablaba eran Dumbledore y el Señor Oscuro y ninguno de ellos tenía hijo alguno como Harry había sospechado...

"Va a ser muy difícil distinguir entre 2 y 6," Harry apuntó, "porque en ambos estaría en la sangre, tienes que esforzarte y rastrear el decline de la estirpe mágica y compararla con cuántos niños diferentes magos estaban engendrando y medir las habilidades de los hijos de Muggle comparadas a la de los sangre pura..." Los dedos de Harry golpeaban nerviosamente sobre el escritorio. "Vamos a juntar 6 con 2 y vamos a darles el nombre de hipótesis de la sangre mientras tanto. 4 es improbable porque todos notarían una disminución brusca cuando los magos cambiaran a nuevas comidas, es difícil ver algo que hubiera cambiado con regularidad durante 800 años. 5 es improbable por la misma razón, no hay un cambio brusco, Los Muggles no estaban haciendo nada 800 años atrás. 4 se parece a 2 y 5 se parece a 1 de todos modos. Por lo que principalmente deberíamos esforzarnos en distinguir entre 1, 2, y 3." Harry giró el pergamino hacía sí mismo, dibujó un elipse alrededor de esos tres números, lo volteó de nuevo. "La Magia se está desvaneciendo, la sangre se está debilitando, el conocimiento está desapareciendo. ¿Qué prueba resulta diferente dependiendo de cuál de estas sea verdad? ¿Qué podríamos ver que haría que cualquiera de estas fuera falsa?"

"¡No lo sé!" espetó bruscamente Draco. "¿Por qué me preguntas a mí? ¡Tú eres el científico!"

"Draco," Harry replicó, una nota de desesperante suplica en su voz, "¡Sólo conozco lo que los científicos Muggle saben! Tú creciste en el mundo de los magos, ¡yo no! Sabes más magia que yo y sabes más sobre magia que yo y se te ocurrió toda esta idea en primer lugar, ¡así que empieza a pensar como un científico y resuelve esto!"

Draco tragó saliva y miró el papel.

La Magia está desapareciendo... los magos se están cruzando con los Muggles... el conocimiento se está perdiendo...

"¿Cómo se ve el mundo si la magia está desapareciendo?" interrogó Harry Potter. "Sabes más sobre magia, ¡tú deberías ser el que está haciendo suposiciones no yo! Imagina que estás relatando una historia al respecto, ¿qué pasa en la historia?"

Draco lo imaginó. "Encantamientos que solían funcionar ya no lo harían." Los Magos despiertan para hallar que sus varitas son palos de madera...

"¿Cómo se ve el mundo si la sangre de los magos se debilita?"

"Las personas no pueden hacer cosas que sus ancestros sí podían hacer."

"¿Cómo luce el mundo si el conocimiento se pierde?"

"Las personas no saben cómo lanzar los Encantamientos en primer lugar..." titubeó Draco. Él se detuvo, sorprendido de sí mismo. "Eso es una prueba, ¿no es cierto?"

Harry asintió con decisión. "Es una." Él la escribió en el pergamino bajo Pruebas:

A. ¿Hay hechizos que conozcamos mas no podamos usar (1 o 2) o los hechizos perdidos ya no son conocidos (3)?

"Así que eso distingue entre 1 y 2 por un lado, y 3 por el otro," elaboró Harry. "Ahora tenemos que hallar una forma de distinguir entre 1 y 2. La Magia desapareciendo, la sangre debilitándose, ¿cómo podemos diferenciarlos?"

"¿Qué clase de Encantamientos usaban los estudiantes de Hogwarts en primer año?" aventuró Draco. "Si eran capaces de lanzar Encantamientos más poderosos, la sangre más fuerte -"

Harry Potter negó con la cabeza. "O la magia en si misma más fuerte. Tenemos que descubrir un modo de ver la diferencia." Harry se levantó de su silla, empezó a pasear nerviosamente a través del salón de clases. "No, espera, eso todavía podría servir. Supongamos que diferentes hechizos gastan diferentes cantidades de energía mágica. Entonces si el ambiente mágico se debilitó, los hechizos poderosos morirían primero, pero los hechizos que todos aprendían en su primer año permanecerían igual..." El paseo nervioso de Harry se aceleró. "No es una prueba muy buena, es más sobre hechicería poderosa que se ha perdido contra toda la hechicería perdida, la sangre de alguien podría ser demasiado débil para la hechicería poderosa aunque lo suficientemente fuerte para los hechizos fáciles... Draco, ¿sabes si los magos poderosos de una única era, digamos los magos poderosos sólo de este siglo, son más poderosos cuando niños? Si el Señor Oscuro hubiera lanzado el Encantamiento Enfriador cuando tenía once años, ¿podría haber congelado el cuarto entero?"

La cara de Draco se contorsionó mientras se esforzaba por recapacitar. "No puedo recordar haber escuchado algo sobre el Señor Oscuro mas creo que se supone que Dumbledore hizo algo asombroso en su TIMO de Transformación en el quinto año... Creo que otros magos poderosos también fueron buenos en Hogwarts..."

Harry frunció el ceño, sin dejar de caminar. "Pudieron haber estudiado duro nada más. Aún así, si los de primer año aprendían los mismos hechizos y parecían tan fuertes como ahora, a eso lo llamaríamos evidencia débil favoreciendo 1 sobre 2... espera, alto." Harry se quedó paralizado donde estaba de pie. "Tengo otra prueba que podría distinguir entre 1 y 2. Tomaría un tiempo explicarlo, usa algunas cosa que los científicos conocen sobre la sangre y la herencia, sin embargo es algo sencillo de indagar. Y si combinamos mi prueba con tu prueba y ambas producen el mismo resultado, esa sería una buena pista hacia la respuesta." Harry casi regresó corriendo al escritorio, tomó el pergamino y escribió:

B. ¿Los antiguos estudiantes de primer año lanzaban los mismos tipos de conjuros, con el mismo poder, que ahora? (Evidencia débil de 1 sobre 2, mas la sangre podría estar afectando únicamente la hechicería poderosa.)

C. Prueba adicional que distingue entre 1 y 2 usando conocimiento científico sobre la sangre, se explicará después.

"Correcto," prosiguió Harry, "podemos al menos procurar ver las diferencias entre 1 y 2 y 3, así que arranquemos con esto de inmediato, podemos hallar más pruebas tras hacer estas que ya tenemos. Se vería un poco raro si Draco Malfoy y Harry Potter fueran por ahí haciendo preguntas juntos, así que esta es mi idea. Iras a través de Hogwarts y encontraras a retratos viejos y los cuestionaras sobre los hechizos que aprendieron a convocar durante sus primeros cinco años. Ellos son retratos por lo que no sabrán que hay algo extraño con que Draco Malfoy haga eso. Yo interrogaré a los retratos recientes y a personas con vida sobre los hechizos que conocemos pero no podemos lanzar, nadie notará nada inusual con que Harry Potter haga preguntas raras. Y tendré que hacer una complicada investigación sobre hechizos olvidados, así que quiero que tu reúnas los datos que yo necesito para mi propia pregunta científica. Es una pregunta simple y deberías ser capaz de encontrar la respuesta interrogando a los retratos. A lo mejor quieras escribir esto, ¿preparado?"

Draco se sentó y rebuscó en su mochila por pergamino y pluma. Cuando lo extendió sobre el escritorio, Draco levantó la mirada, su rostro determinado. "Adelante."

"Encuentra retratos que conocieran a parejas casadas de Squib – no hagas esa cara, Draco, es información importante. Sólo busca retratos recientes que sean Gryffindors o algo así. Encuentra retratos que conocieran a parejas casadas de Squib lo suficientemente bien como para saber los nombres de todos sus hijos. Escribe el nombre de cada niño y si ese niño era un mago, un Squib, o un Muggle. Si no saben si el niño era un Squib o un Muggle, escribe 'no-mago'. Escribe eso para cada niño que la pareja tuviera, no dejes a ninguno afuera. Si el retrato nada más conoce los nombres de los niños magos, no los nombres de todos los niños, entonces no escribas ningún dato de esa pareja. Es muy importante que únicamente me traigas los datos de alguien que conociera a todos los niños que una pareja de Squib tuviera, al menos tan bien como para decir todos los nombres. Intenta conseguir al menos un total de cuarenta nombres, si puedes, y si tienes tiempo para más, aún mejor. ¿Has captado todo eso?"

"Repite una vez más," Draco pidió, cuando había terminado de escribir, y Harry lo hizo.

"Lo tengo," Draco confirmó, "pero por qué -"

"Tiene que ver con uno de los secretos de la sangre que los científicos ya han descubierto. Lo explicaré cuando hayas regresado. Vamos a separarnos y encontrarnos en una hora, 6:22pm más o menos. ¿Estamos listos para irnos?"

Draco asintió con decisión. Todo había sido muy apresurado, sin embargo le habían enseñado a apresurarse desde hace mucho.

"¡Entonces adelante!" exclamó Harry Potter y se quitó su capa encapuchada y la metió dentro de su monedero, que empezó a comérsela, y, sin tan siquiera esperar que su monedero finalizara, se giró y dio rápidas zancadas hacía la puerta del salón de clases, chocando contra un escritorio y casi cayéndose por la prisa.

Para cuando Draco se las había arreglado para quitarse su propia capa y refundirla en su mochila, Harry Potter se había ido.

Draco casi corrió hacia la puerta.



Capítulo 21             Capítulo 23


Nota del Traductor

El efecto del Lake Wobegon (Lago Wobegon) es otra forma de llamar la Ilusión de Superioridad, prejuicio cognitivo que provoca que la persona sobrestime sus propias cualidades y subestime sus defectos. Lake Wobegon es un pueblo de ficción creado por Garrison Keillor, donde supuestamente “todas las mujeres son fuertes, los hombres apuestos y los niños por encima del promedio.”

El Experimento de Conformidad de Solomon Asch fue llevado a cabo en 1951 con el objetivo de mostrar el efecto de la presión ajena en la opinión de un individuo. Pueden leer más al respecto aquí.

El insultó que Harry hizo en relación al día Miércoles es diferente en inglés, implica el pescado conocido como carpa y la pronunciación de una mala palabra que es muy similar. No era posible traducirlo de manera literal y que siguiera siendo chistoso, por lo que elegí el humor sobre la fidelidad.

El Periódico de Resultados Irreproducibles sí existe en su versión en Inglés, el Journal of Irreproducible Results se dedica a publicar artículos de ciencia y humor, hubo una cierta polémica con ellos porque un grupo terrorista creyó cierto uno de sus artículos en tono de parodia sobre cómo crear una bomba atómica.

Y pueden leer más sobre Alfred Tarski aquí.

Les recomiendo que lean el Diccionariodel Escéptico, web muy interesante para quienes estén interesados en la ciencia y la racionalidad.

Este capítulo es de los complicados de entender para los no científicos, espero haberlo dejado lo más claro posible. Me gusto como Harry perdió con Hermione y el suspenso casi me mata la primera vez que leí el desenlace, así que aguanten lo más posible hasta el próximo.

En este mismo instante me encuentro en otro de esos trances de desaliento a causa de la falta de apoyo. Quisiera que las cosas fueran diferentes con mis familias, espero poder concentrarme pronto en lo que puedo hacer y no en lo que quisiera que fuera, en fin, así es la vida.
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